La situación procesal de Pablo Biteznik, el primero de los detenidos por el ataque armado que sufrió el glover Kevin Sanhueza, se agravó con la prisión preventiva que dictó el juez de Garantías Guillermo Atencio, quien hizo lugar al pedido de fiscal Juan Menucci. El hecho investigado ocurrió en la noche del 16 de noviembre pasado, en el barrio La Loma, donde la víctima fue baleada durante un asalto.
La medida restrictiva de la libertad no está firme. La defensa puede ir en queja ante la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata para solicitar que revise el expediente y dictar una nueva resolución que puede confirmar la prisión preventiva o revocarla.
El caso finalmente quedó caratulado como “intento de homicidio en grado de tentativa criminis causa” según se desprende de la carátula del expediente, en el que también está detenido otro joven que se entregó días después por consejo de su madre policía y su abogado Darío Saldaño.
La hipótesis de investigación indica que los atacantes intentaron asesinar a Kevin Sanhueza, de 27 años, para consumar el delito y garantizarse la impunidad del hecho.

Según se pudo reconstruir oficialmente en la investigación, tras el ataque la víctima alcanzó a dar aviso a sus compañeros a través de un dramático mensaje, en el que les decía que había recibido un disparo. Poco después, su propio cliente lo encontró en la puerta de su casa y también envió un mensaje a otros glovers con los que el joven comparte un grupo de WhatsApp creado, precisamente, para cuidarse y dar aviso de situaciones como esta.
El pasado 28 de noviembre se entregó otro joven por el hecho y quedó tras las rejas. Se trata de Alejo Ruiz quien declaró ante el fiscal y dio su versión. Dijo ser ajeno al hecho y aportó datos de dónde y con quién estaba al momento del ataque. El joven tiene orden de detención vigente que expira el 28 de diciembre, fecha límite para que el fiscal solicite si pedirá la prisión preventiva del acusado o quedará en libertad.
Tras el hecho, otros repartidores de las apps Glovo y Pedidos Ya se reunieron frente a la Plaza Moreno y cortaron 12 y 53 para exigir respuestas y pedir más y mejores medidas de seguridad. Es que este no es el primer hecho de violencia registrado contra los cadetes que trabajan en la ciudad: el 16 de octubre pasado otro glover fue asaltado a mano a armada en 61 entre 3 y 4 y veinte días antes otro fue apuñalado en 31 y 60.