La actividad económica de La Plata cayó el 1,1% durante el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior y acumuló su segundo trimestre consecutivo de contracción. El indicador dejó atrás el crecimiento registrado durante buena parte de 2025 y quedó 3,5 puntos por debajo del nivel observado en el primer trimestre de 2023 y 11,3 puntos debajo del registrado en 2018.
El informe es el que elabora regularmente el Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la facultad de Ciencias Económicas de la UNLP. De acuerdo a los resultados, esa evolución negativa estuvo acompañado por una nueva pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores.
La masa salarial real volvió a mostrar números negativos durante el período analizado. El salario privado cayó 2,2% interanual en términos reales y el estatal retrocedió 3,6%. Además, ambos continúan por debajo de los niveles de 2023: el privado se ubica 7,9% por debajo y el público acumula una diferencia negativa de 22,4%.
Pese al deterioro de la actividad, el mercado laboral mostró algunos indicadores positivos. Según la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, la tasa de empleo en el Gran La Plata creció 1,7 puntos porcentuales respecto del primer trimestre de 2025, mientras que la tasa de actividad aumentó 1,5 puntos. En ese contexto, el desempleo bajó de 8,7% a 7,8%, aunque los niveles de ocupación todavía permanecen por debajo de los registrados en 2023.
La causas de la caída de la actividad en La Plata
El informe señala que la actividad económica local volvió a verse condicionada por el desempeño de dos de las ramas más importantes de la estructura productiva platense: la administración pública y el comercio minorista. Ambos sectores acumulan más de dos años de caídas y continúan sin mostrar señales claras de recuperación en el corto plazo.
A este escenario se sumó la pérdida de dinamismo de actividades que habían sido determinantes para sostener el crecimiento durante 2025. Tanto el sector inmobiliario como el comercio automotor comenzaron a desacelerarse hacia finales del año pasado y profundizaron esa tendencia durante los primeros meses de 2026.
La industria manufacturera, tercera actividad en importancia dentro de la economía local, logró una mejora interanual de 1%. El crecimiento estuvo impulsado principalmente por una mayor producción de aluminio. Sin embargo, el sector continúa alternando períodos de expansión y retroceso, sin consolidar una trayectoria sostenida de recuperación.
Así las cosas, al analizar el peso de cada actividad dentro de la economía local, el informe concluye que la administración pública y el comercio automotor fueron las ramas que más incidieron en la contracción del indicador general. La administración pública mantiene un comportamiento negativo desde comienzos de 2024 y continúa siendo uno de los principales factores de arrastre.
También aportaron al resultado negativo la construcción, el comercio minorista y mayorista, los servicios inmobiliarios y las actividades empresariales. Del otro lado, los bancos, el sector primario, la industria manufacturera y el sector de transporte y comunicaciones registraron aportes positivos, aunque insuficientes para compensar la caída del resto de las actividades.
El comercio acumula tres años de retroceso
La rama comercial profundizó su deterioro durante el primer trimestre de 2026 y registró una caída interanual de 6,9%. El desempeño estuvo vinculado a la reducción del poder adquisitivo tanto de trabajadores estatales como privados y a la falta de recuperación de los niveles de consumo.
Dentro del sector, el comercio minorista acumula doce trimestres consecutivos de caída y atraviesa una crisis que se extiende desde comienzos de 2023. El comercio mayorista mostró una desaceleración en el ritmo de caída respecto del trimestre anterior, aunque permaneció en terreno negativo por cuarto trimestre consecutivo.
La actividad comercial en uno de los factores que explican el retroceso de la baja general
El comercio automotor, que había sido uno de los principales motores de crecimiento durante 2025, comenzó a perder impulso hacia fines del año pasado. Esa desaceleración derivó en una contracción durante el inicio de 2026 y eliminó uno de los principales factores que habían compensado la debilidad de otros segmentos comerciales.
Construcción, inmobiliarias y hoteles siguen en baja
La construcción volvió a registrar números negativos y cayó 5,7% interanual. El informe atribuye ese desempeño al encarecimiento relativo del costo de construcción respecto del valor de venta de las propiedades. La baja en los permisos de obra, la comercialización de materiales y el empleo sectorial reflejan las dificultades que enfrenta la actividad.
La construcción volvió a registrar números negativos y cayó 5,7% interanual
La rama de servicios inmobiliarios y empresariales también mostró un resultado desfavorable. La actividad inmobiliaria, que había experimentado una fuerte expansión desde mediados de 2024 impulsada por el regreso del crédito hipotecario, comenzó a perder fuerza hacia finales de 2025 y registró una contracción durante el primer trimestre de este año. Las actividades empresariales, por su parte, exhibieron una caída de 0,5%.
El sector de hoteles y restaurantes tampoco logró sostener la recuperación observada entre 2021 y 2023. Después de algunas señales favorables registradas a fines de 2024 y comienzos de 2025, la actividad volvió a deteriorarse y presentó una baja interanual de 2,2%, prolongando la tendencia negativa observada durante los últimos trimestres.
El consumo eléctrico mostró comportamientos dispares
Los indicadores de consumo eléctrico reflejaron una evolución heterogénea entre sectores. El mayor crecimiento correspondió al consumo residencial, que aumentó 4,2% respecto del primer trimestre de 2025. La industria también registró una mejora de 3%, en línea con el leve repunte observado en la producción manufacturera.
Los comercios fueron la única categoría que mostró una disminución en el consumo eléctrico. La caída fue de 3,4% interanual y acompañó el deterioro registrado por la actividad comercial durante el comienzo de 2026, uno de los sectores que más incidió en el resultado negativo de la economía local.
El informe completo de la UNLP