Trabajadores y funcionarios tardaron solo algunos minutos en despejar el edificio, tal y como lo indica el protocolo en estos casos. Poco después, agentes de la Dirección Provincial de Explosivos llegaron hasta el lugar y comenzaron a revisar las instalaciones del Ministerio para determinar si el llamado había sido verdadero o no.
Un breve llamado alertó sobre la presencia de explosivos en el lugar y poco antes de las 17, todos los presentes comenzaron a evacuar el amplio edificio. El llamado obligó a suspender las actividades, ya que las tareas que realizan los especialistas de la división antiexplosivos requieren de un minucioso y cuidadoso trabajo que, además, es sumamente costoso.
La triste moda que mantuvo en vilo a la ciudad durante el último año parece haber regresado, aún cuando el nuevo ciclo lectivo aún no comenzó y a pesar de que la mayoría de las amenazas se registraron en escuelas de la ciudad y la región.
EL MAPA DE LAS AMENAZAS DE BOMBA
Cuando los llamados parecían haber sido controlados, este jueves La Plata volvió a ser testigo de una nueva intimidación. Se trata de un pésimo presagio en el comienzo del 2019 y a pocas semanas de un nuevo inicio de clases.