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El peón acusado de robar un ternero en Brandsen declaró en La Plata y dio un testimonio desgarrador

El acusado de robar el ternero hallado en un campo de Brandsen contó cómo fue detenido, los meses que pasó preso y el impacto que la causa tuvo en su vida.

"Mi vida cambió". La frase en el juicio en La Plata se escuchó varias veces durante la declaración de Matías Ezequiel Rival, el acusado de haber robado a Bigotito, el ternero cuya desaparición derivó en uno de los expedientes judiciales más controvertidos de los últimos años en la provincia.

El trabajador rural declaró ante el juez Lucas Massaccesi, del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°5, y brindó un relato cargado de emoción sobre el hallazgo del animal, su posterior detención, los meses que pasó privado de la libertad y las consecuencias personales que, según afirmó, todavía padece. La audiencia marcó el cierre de la etapa probatoria del . Este miércoles, en tanto, será el turno de los alegatos del fiscal Lucas Domsky y de los abogados defensores Francisco Sánchez Peralta e Ignacio Fernández Camillo.

Rival sostuvo que nunca robó el animal y reiteró la versión que ya había sido expuesta por su hermano Martín durante la primera audiencia. Según explicó, todo comenzó cuando recibió un llamado de su hermano. "Matías, hay un ternerito que encontré acá", recordó que le dijo.

Bigotito

Bigotito fue hallado en buen estado y devuelto a sus propietarios.

De acuerdo con su relato, inmediatamente se comunicó con el productor agropecuario Marcelo Niclicepe, para quien trabajaba en aquel momento, y le pidió autorización para llevar el animal al establecimiento rural. "Marcelo me dijo que sí, que lo llevara, que no había problema", declaró. Según contó, el ternero permaneció aproximadamente dos semanas en el campo hasta que apareció la Policía Bonaerense: "Vinieron a buscar el ternerito, hablaron con Marcelo y se lo entregamos", recordó. Rival insistió en que jamás ocultó la presencia del animal ni intentó evitar su restitución.

La detención y el inicio de la pesadilla

El acusado recordó que luego del hallazgo fue trasladado al destacamento policial por el entonces efectivo de la Patrulla Rural, David Córdoba. "Me dijo que lo acompañara. Cuando llegué me dijo que estaba demorado porque el ternero era robado", explicó el hombre.

La investigación quedó prácticamente paralizada durante un largo tiempo. Según explicó, transcurrieron alrededor de 4 años hasta que volvió a tener noticias del expediente. Fue entonces cuando recibió una notificación judicial y se presentó en los tribunales. Allí ocurrió uno de los pasajes más sensibles de su declaración: Rival aseguró que fue persuadido para firmar el juicio abreviado que terminó derivando en su condena.

Matias Rival acusado caso ternerito Bigotito y sus abogados

"Había una defensora y yo le dije que quería un abogado particular porque no iba a cumplir una condena por algo que no hice", sostuvo. Sin embargo, afirmó que recibió una advertencia que terminó condicionando su decisión: "Me dijeron que si no firmaba iba preso". Aquella condena fue posteriormente anulada por el Tribunal de Casación Penal bonaerense, luego de los planteos formulados por sus actuales abogados defensores.

Me dijeron que si no firmaba iba preso Me dijeron que si no firmaba iba preso

Uno de los momentos más impactantes del testimonio estuvo relacionado con el operativo mediante el cual fue detenido años después de haber firmado el juicio abreviado. Según explicó el acusado, se encontraba trabajando en su taller de soguería cuando un grupo policial irrumpió en el lugar. "Pensé que era un amigo de toda la vida que siempre entraba sin golpear", recordó.

Pero cuando abrió la puerta se encontró con otra escena. "Me apuntaron con pistolas", aseguró. El acusado describió el episodio como uno de los momentos más traumáticos de su vida. "Me dijeron que estaba detenido y no entendía qué estaba pasando", señaló. También contó que un cliente que se encontraba en el lugar presenció el procedimiento y nunca volvió a visitarlo.

Los días de detención

La parte más dura de la declaración estuvo relacionada con su paso por lugares de detención. Rival relató que primero fue alojado durante 11 días en una dependencia policial y posteriormente trasladado a la Alcaldía Roberto Pettinato.

Finalmente terminó alojado durante 4 meses en la Unidad Penal N°26 del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB). "Fue horrible. No se lo deseo a nadie", afirmó. Describió condiciones de hacinamiento, colchones en el piso y dificultades para dormir. También recordó con angustia los procedimientos de ingreso al sistema penitenciario. "Es algo feísimo. Te tratan mal. Es una de las peores cosas que me tocó vivir", expresó. Durante esos meses encontró refugio en el trabajo artesanal.

Es algo feísimo. Te tratan mal. Es una de las peores cosas que me tocó vivir Es algo feísimo. Te tratan mal. Es una de las peores cosas que me tocó vivir

Pidió autorización para continuar realizando tareas de soguería dentro de la cárcel y ocupaba gran parte de sus días confeccionando llaveros, tejidos y otros trabajos en cuero. "Trataba de mantener la cabeza ocupada", explicó.

"Desde que salí no volví a ser el mismo"

A medida que avanzaba la audiencia, la declaración se fue alejando de los hechos estrictamente vinculados al ternero para concentrarse en las consecuencias personales de la causa. Rival aseguró que todavía sufre trastornos del sueño y contó: "No puedo dormir. Me despierto varias veces durante la noche y me voy al taller a trabajar". También dijo que dejó de asistir a reuniones sociales y que prácticamente se aisló de gran parte de su entorno. "No voy a cumpleaños, no voy a reuniones, no tengo ganas", afirmó.

Según explicó, siente vergüenza de exponerse públicamente después de todo lo ocurrido. El acusado relató que desde los 4 años participa de desfiles tradicionalistas y actividades vinculadas al mundo rural, pero actualmente ya no disfruta de esas actividades. "Me da vergüenza porque la gente te conoce y te señala", expresó. Incluso contó que algunos vínculos personales se rompieron después de su detención y se lamentó: "Un amigo de toda la vida dejó de venir a mi casa. Después anduvo hablando de mí por todos lados".

Matias Rival

Durante el interrogatorio también habló de su historia personal. Recordó que trabajó durante años con caballos de carrera y que sufrió graves lesiones producto de caídas. Contó además que integra una familia de ocho hermanos y que actualmente se dedica a la soguería artesanal, actividad por la que incluso realiza trabajos para clientes de distintas provincias y países vecinos.

En ese marco, uno de los momentos más emotivos llegó cuando habló de su papá, fallecido hace poco más de un año. "Era mi sostén", dijo con visible emoción y relató que tras recuperar la libertad se refugió en su familia, en sus abuelos y en el taller donde pasa gran parte de sus días confeccionando artesanías en cuero.

La definición del juicio oral

La declaración de Rival fue la última prueba relevante incorporada al juicio oral. Ahora todas las miradas apuntan a la audiencia de este miércoles 17 de junio. Ese día el fiscal Domsky expondrá sus conclusiones y formulará su pedido al tribunal. Luego alegarán los abogados Sánchez Peralta y Fernández Camillo. Finalmente será el juez Massaccesi quien deberá resolver si el hallazgo de Bigotito constituyó un caso de abigeato agravado o si, como sostiene la defensa y reiteró el propio acusado, todo comenzó cuando un ternerito apareció abandonado en una zanja de un camino rural de Brandsen.

Mientras espera esa definición, Rival resumió en una frase el impacto que, según dice, tuvo el proceso judicial en su vida: "A partir de eso se me desmoronó todo".

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