¿Cómo es y por qué hay que estar atento al barigüí, la pequeña mosca que mantiene alerta a la región?
El barigüí o mosca negra se expandió al AMBA y la región por el calor y la humedad. Provoca mordeduras que pueden infectarse y requiere extremar cuidados.
El barigüí, conocido popularmente como mosca negra, encendió la alarma en distintas zonas de la provincia por la intensidad de sus ataques y las molestias que provoca. El insecto, favorecido por el calor y la humedad, ya se expandió al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y la región y obliga a extremar cuidados.
Las zonas más afectadas hasta el momento son Junín y Bragado, aunque en las últimas semanas se registró su presencia en el conurbano bonaerense y en localidades cercanas a La Plata. Las altas temperaturas, las lluvias y la tropicalización del clima potenciaron la proliferación de esta especie, que no es nueva en el país.
El barigüí suele desarrollarse en áreas cercanas a ríos, arroyos y cursos de agua corriente, donde se reproduce. Su foco principal estaba en la cuenca del Río Salado, pero recientemente comenzó a expandirse hacia otras regiones densamente pobladas.
mosca negra
Preocupación en el AMBA y la región por una invasión de barigüí
La dermatóloga especialista de la Obra Social del Personal de Entidades Deportivas y Civiles (OSPEDYC), Yael Borojovich, explicó que "a diferencia del mosquito común, el barigüí no pica, sino que corta la piel para alimentarse de sangre". Además, señaló que es más activo durante el día, especialmente al amanecer y al atardecer, y que muchas veces el dolor aparece después, cuando ya se produjo la inflamación.
A diferencia del mosquito común, el barigüí no pica, sino que corta la piel para alimentarse de sangre A diferencia del mosquito común, el barigüí no pica, sino que corta la piel para alimentarse de sangre
Las mordeduras suelen generar dolor persistente, enrojecimiento, hinchazón, picazón intensa y ardor. En algunos casos dejan heridas abiertas que pueden infectarse si se rascan y en personas sensibles pueden provocar reacciones alérgicas más severas, incluso con fiebre.
Para prevenir los ataques, los especialistas recomiendan usar repelente –aunque su eficacia es limitada–, vestir ropa clara y de manga larga, evitar zonas cercanas a cursos de agua en horarios críticos y colocar mosquiteros. En caso de picadura, se aconseja lavar la zona, aplicar frío, no rascarse y consultar al médico ante síntomas intensos.