En sus más de 30 años de veraneo en familia en las playas deSanta Clara del Mar, Rodolfo Acerbi nunca vio un fenómeno semejante al que ocurrió este lunes, cuando una gran ola sorprendió a todos en la playa y arrastró a una gran cantidad de veraneantes, provocando la muerte de un joven y 35 heridos. En diálogo con 0221.com.ar, el hombre deLa Plata cuenta cómo fueron los minutos previos y el caos generado tras el paso del meteotsunami.
"Como todos los días de súper playa, como fue ayer -que hizo casi 37 grados-; todos los que estábamos en el balneario agarramos nuestra sombrilla y reposera y nos fuimos a la orilla del mar para estar más frescos", recordó Acerbi –de 68 años exvicepresidente de Gimnasia y jubilado–, quien se encontraba con su esposa y amigos. "Había unas tres líneas de sombrillas y disfrutamos el mar un montón porque estaba crecido, llegaba hasta el pecho y era una 'pileta', como se dice popularmente", agregó.
Pasadas las 16.30, Rodolfo se secaba al sol en la playa, a varios metros del mar. Habían pasado 10 minutos desde su última zambullida y estaba cerca del espigón izquierdo cuando notó algo inusual: de repente, el mar había bajado tanto que se podían ver los mejillones de las piedras de la base de la escollera. Sorprendido, se lo comentó a un amigo, que supuso que había comenzado la bajante. "Pero tan rápido no puede ser", le dijo y su amigo le retrucó: "Y... viste cómo es el mar".
Rodolfo Acerbi (1)
Rodolfo Acerbi fue testigo del violento paso del meteotsunami por Santa Clara del mar
"Fue una bajada violenta y una subida rápida", recuerda Rodolfo y agrega: "Nunca vimos algo así". Los minutos posteriores fueron de caos e incertidumbre. "La gente levantaba las manos llamando a los guardavidas. Los guardavidas pusieron la bandera roja y sacaban a la gente del mar. Los que sabían nadar se tiraban al agua para dar una mano. Lejos de la orilla había varios chicos montados en las tablas de surfear y eso ayudó un montón porque todo el mundo se agarró de las tablas. Al rato escuchamos las ambulancias, que seguramente iban para el balneario de al lado", relató el exdirigente tripero.
La calma después del meteotsunami
Tras el impacto de la inesperada ola gigante pasaron entre 10 y 15 minutos hasta que el mar revuelto volvió a la normalidad. Tanto Rodolfo como su familia y amigos desconocían la dimensión de lo que estaba ocurriendo. Tras alejarse de la costa, se acercaron a la zona de las carpas, desde donde observaron a los veraneantes conmocionados.
"Se les veía en la cara la sorpresa y la angustia", recuerda el platense. La situación era dramática y recuerda: "Algunas madres preguntaban dónde estaban sus hijos. Hubo un poco de desesperación por reencontrar al grupo familiar, sobre todo de la gente que tiene chicos chiquitos o adolescentes".
Fue una bajada violenta y una subida rápida. Nunca vimos algo así. La gente levantaba las manos llamando a los guardavidas Fue una bajada violenta y una subida rápida. Nunca vimos algo así. La gente levantaba las manos llamando a los guardavidas
En esa zona no hubo heridos de gravedad, destaca el platense testigo del meteotsunami. "Los guardavidas tuvieron que sacar a unas diez personas pero no fue necesario hacerles RCP ni tenían heridas", explica y agrega que la gente los aplaudió al culminar su trabajo: "Podría haber sido más complejo el tema. Lamentablemente una persona perdió la vida, si no, estaríamos hablando de un susto nada más".