Una solicitud de prisión preventiva recayó sobre el cura Raúl Sidders, procesado por “abuso sexual agravado” que se habrían consumado en una escuela religiosa de La Plata, cuando la víctima era menor de edad, confirmaron fuentes judiciales a 0221.com.ar.
El fiscal Álvaro Garganta requirió la medida que debe ser resuelta por el juez de Garantías, Agustín Crispo.
El fiscal dio por acreditado que los abusos se cometieron entre los años 2004 a 2008, hechos que provocaron “un grave daño en la salud mental” de la menor de edad que concurría al colegio San Vicente de Paul.
En su declaración indagatoria, Sidders aseveró que “no conoce” a la víctima, negó todos los cargos y pidió una pericia de salud mental para ella.
Según se desprende del expediente, el cura abusó de la denunciante que hoy tiene 27 años, tal como este medio publicó el 20 de agosto pasado. Al día siguiente de la presentación judicial el obispado de Iguazú defendió a Sidders y dijo que la denuncia se basa en "fake news", es decir, una falsa noticia. En esa misma jornada la curia platense emitió un comunicado dirigido a los fieles de la comunidad arquidiocesana y el arzobispo Víctor Manuel Fernández pidió que Sidders no tenga contacto con menores mientras es investigado.
La semana próxima se realizará una audiencia ante el juez. La defensa, a cargo de abogado Germán Oviedo, solicitará que no se haga efectiva la prisión preventiva. En caso contrario, que sea bajo la figura del arresto domiciliario, entre otros planteos de esa parte.

El sacerdote tiene 59 años. En su indagatoria expresó que tiene problemas de salud y sufrió dos infartos, por los que le colocaron un stent coronario; y tiene una enfermedad permanente en el esófago, que no le permite a su organismo absorber la vitamina B-12, lo que le trae aparejado problemas cognitivos si no recibe la medicación adecuada. Además señaló que es "hipertenso".
“No hay prueba suficiente para mantener a una persona privada de su libertad, no existen peligros procesales ya que no se entorpeció la causa y no existe peligro de fuga. Estaba a seis cuadras de una frontera y viajó 1.300 kilómetros para presentarse”, señalaron desde la defensa.