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“Qué hacer”, el plan que marcará los pasos a seguir en caso de inundación en La Plata

Se trata del protocolo que está en pleno proceso de diseño, luego del convenio firmado entre el Municipio y la UNLP. La creación y la instalación de una marca que establecerá cómo actuar ante un evento severo como el del 2 de abril de 2013.

El Plan de Reducción de Riesgo de Inundaciones para la ciudad, en manos de expertos de la UNLP y la Comuna, sigue poniéndose a punto. El programa interdisciplinario que determinará los pasos a seguir en caso de un evento hidrometeorológico extremo, como en abril de 2013, ya tiene logo y nombre: “Qué hacer”. Simple y concreto. El diseño ya cuenta con el visto bueno de las autoridades municipales y fue presentado oficialmente el último jueves en el Centro Cultural Islas Malvinas. 

Como contó 0221.com.ar, el convenio fue firmado a fines de diciembre de 2018 por el intendente Julio Garro y el presidente de la Universidad Nacional de La Plata, Fernando Tauber, para el desarrollo de un programa centrado en la prevención de tormentas severas y definición de un protocolo de actuación para cuando alguna de estas azote a la ciudad. Está coordinado por el ingeniero hidráulico Pablo Romanazzi y prevé actuaciones cuenca por cuenca y barrio por barrio.  

Con el objetivo de lograr una región adaptada a las inundaciones y como modelo de réplica de su funcionamiento a otros casos similares, se avanzó en la actualización de los mapas de vulnerabilidad, en las simulaciones de los posibles escenarios, en el análisis del sistema de desagües, como así también en los protocolos. 

En ese marco, uno de los puntos fundamentales es la comunicación. Con Sebastián Guerrini se trabajó en el diseño e identidad del plan a partir de distintas pautas, pero con un mensaje claro y directo sobre el rol y el sentido del plan. Así se propuso que el nombre sea directamente la frase “Qué hacer”.

Con respecto al diseño de marca, los símbolos que componen el mensaje contextualizan y acotan la acción al ámbito de las inundaciones. Es por eso que sumaron dos referentes que comprimen y tensionan a un tercero: lluvia, un flujo de agua y una casa.

“En 2013 nadie sabía qué hacer. Una de las aristas del plan es poder clarificar el escenario en caso de una futura inundación, cómo reaccionar ante una situación extrema e incorporar pautas”, explicó Guerrini el último jueves. En esa línea, remarcó que el logo se pensó lejos del dramatismo, pero sin quitarle la seriedad al tema. Las gotas son agresivas y angulosas, el agua potente, pero la casa es estable y su habitante, quien habla, está sereno.

El color todavía no está definido, ya que se prefiere testearlo. Sí se recomienda continuar con un lenguaje más cercano a señal de tránsito que de marca de programa, es decir, información directa y limpia por sobre persuadir desde la marca. No obstante, ya tienen cerrado los colores que utilizarán para señalar el estado de situación del problema: celeste cuando es normal, amarillo cuando empieza el alerta y rojo para un evento peligroso.

A su vez, se hizo un relevamiento de distintas campañas internacionales en lo que respecta a la difusión de sus respectivos planes de contingencia, a partir de las cuales se tomaron como sugerencia la creación de un sitio web específico, que está en construcción. La página tiene tres niveles básicos de perfiles, uno con información coyuntural y de emergencias, donde se puede constatar el estado de situación del agua en cada sector; otro con tips simples sobre cómo actuar ante una inundación, de acuerdo a normas aceptadas; y un segmento dedicado a las producciones de los Proyectos de Investigación Orientados (PIOs) u otro material relevante.

“Si hacemos las cosas bien estamos en condiciones de salvar vidas. Se tiene que volver una cuestión cotidiana, incorporarlo, que cualquier persona reconozca el icono y estar preparado ante lo que está pasando”, cerró Guerrini.

El equipo de profesionales está afinando el mensaje a comunicar, sea desde la web, la cartelería, los folletos, videos explicativos y su articulación y difusión en los medios de prensa. Todo con indicaciones barrio por barrio, según el tipo de nivel de peligro. “De manera clara, se detallarán los pasos a seguir en el caso de que vivas o estés circunstancialmente ahí. La ciudad es muy visitada, porque es sede administrativa, universitaria, con grandes médicos, con eventos recreativos, como recitales y partidos de fútbol”, destacó Romanazzi semanas atrás en diálogo con este medio. 

Así, se detallarán cómo son las tormentas que inundan la ciudad, cómo es vivir con ese riesgo, la toma de conciencia de la vulnerabilidad, la prevención, respuesta y reconstrucción ante estos eventos, además de un fuerte compromiso social. Todo con lenguaje sencillo y asociado a imágenes locales

El RRI La Plata confirmó que la ciudad y su región de influencia siempre fueron vulnerables a las inundaciones provocadas por tormentas severas. “Esa vulnerabilidad prácticamente existió desde la fecha de su concepción y fundación”, sostuvo el ingeniero. 

Es por eso que hicieron referencia a la “oportunidad histórica” de poder aprovechar el conocimiento de los expertos de la universidad para institucionalizar un plan que permita afrontar en forma organizada esta problemática y “reducir a un valor mínimo el riesgo de repetición o de superación del desastre experimentado el 2 de abril de 2013”, además de promover estrategias que paulatinamente logren una adaptación de las conductas y del entorno de sus habitantes a condiciones compatibles con una calidad de vida mejor.

Se trata del protocolo que está en pleno proceso de diseño, luego del convenio firmado entre el Municipio y la UNLP. La creación y la instalación de una marca que establecerá cómo actuar ante un evento severo como el del 2 de abril de 2013.

12 de mayo de 2019

El Plan de Reducción de Riesgo de Inundaciones para la ciudad, en manos de expertos de la UNLP y la Comuna, sigue poniéndose a punto. El programa interdisciplinario que determinará los pasos a seguir en caso de un evento hidrometeorológico extremo, como en abril de 2013, ya tiene logo y nombre: “Qué hacer”. Simple y concreto. El diseño ya cuenta con el visto bueno de las autoridades municipales y fue presentado oficialmente el último jueves en el Centro Cultural Islas Malvinas. 

Como contó 0221.com.ar, el convenio fue firmado a fines de diciembre de 2018 por el intendente Julio Garro y el presidente de la Universidad Nacional de La Plata, Fernando Tauber, para el desarrollo de un programa centrado en la prevención de tormentas severas y definición de un protocolo de actuación para cuando alguna de estas azote a la ciudad. Está coordinado por el ingeniero hidráulico Pablo Romanazzi y prevé actuaciones cuenca por cuenca y barrio por barrio.  

Con el objetivo de lograr una región adaptada a las inundaciones y como modelo de réplica de su funcionamiento a otros casos similares, se avanzó en la actualización de los mapas de vulnerabilidad, en las simulaciones de los posibles escenarios, en el análisis del sistema de desagües, como así también en los protocolos. 

En ese marco, uno de los puntos fundamentales es la comunicación. Con Sebastián Guerrini se trabajó en el diseño e identidad del plan a partir de distintas pautas, pero con un mensaje claro y directo sobre el rol y el sentido del plan. Así se propuso que el nombre sea directamente la frase “Qué hacer”.

Con respecto al diseño de marca, los símbolos que componen el mensaje contextualizan y acotan la acción al ámbito de las inundaciones. Es por eso que sumaron dos referentes que comprimen y tensionan a un tercero: lluvia, un flujo de agua y una casa.

“En 2013 nadie sabía qué hacer. Una de las aristas del plan es poder clarificar el escenario en caso de una futura inundación, cómo reaccionar ante una situación extrema e incorporar pautas”, explicó Guerrini el último jueves. En esa línea, remarcó que el logo se pensó lejos del dramatismo, pero sin quitarle la seriedad al tema. Las gotas son agresivas y angulosas, el agua potente, pero la casa es estable y su habitante, quien habla, está sereno.

El color todavía no está definido, ya que se prefiere testearlo. Sí se recomienda continuar con un lenguaje más cercano a señal de tránsito que de marca de programa, es decir, información directa y limpia por sobre persuadir desde la marca. No obstante, ya tienen cerrado los colores que utilizarán para señalar el estado de situación del problema: celeste cuando es normal, amarillo cuando empieza el alerta y rojo para un evento peligroso.

A su vez, se hizo un relevamiento de distintas campañas internacionales en lo que respecta a la difusión de sus respectivos planes de contingencia, a partir de las cuales se tomaron como sugerencia la creación de un sitio web específico, que está en construcción. La página tiene tres niveles básicos de perfiles, uno con información coyuntural y de emergencias, donde se puede constatar el estado de situación del agua en cada sector; otro con tips simples sobre cómo actuar ante una inundación, de acuerdo a normas aceptadas; y un segmento dedicado a las producciones de los Proyectos de Investigación Orientados (PIOs) u otro material relevante.

“Si hacemos las cosas bien estamos en condiciones de salvar vidas. Se tiene que volver una cuestión cotidiana, incorporarlo, que cualquier persona reconozca el icono y estar preparado ante lo que está pasando”, cerró Guerrini.

El equipo de profesionales está afinando el mensaje a comunicar, sea desde la web, la cartelería, los folletos, videos explicativos y su articulación y difusión en los medios de prensa. Todo con indicaciones barrio por barrio, según el tipo de nivel de peligro. “De manera clara, se detallarán los pasos a seguir en el caso de que vivas o estés circunstancialmente ahí. La ciudad es muy visitada, porque es sede administrativa, universitaria, con grandes médicos, con eventos recreativos, como recitales y partidos de fútbol”, destacó Romanazzi semanas atrás en diálogo con este medio. 

Así, se detallarán cómo son las tormentas que inundan la ciudad, cómo es vivir con ese riesgo, la toma de conciencia de la vulnerabilidad, la prevención, respuesta y reconstrucción ante estos eventos, además de un fuerte compromiso social. Todo con lenguaje sencillo y asociado a imágenes locales

El RRI La Plata confirmó que la ciudad y su región de influencia siempre fueron vulnerables a las inundaciones provocadas por tormentas severas. “Esa vulnerabilidad prácticamente existió desde la fecha de su concepción y fundación”, sostuvo el ingeniero. 

Es por eso que hicieron referencia a la “oportunidad histórica” de poder aprovechar el conocimiento de los expertos de la universidad para institucionalizar un plan que permita afrontar en forma organizada esta problemática y “reducir a un valor mínimo el riesgo de repetición o de superación del desastre experimentado el 2 de abril de 2013”, además de promover estrategias que paulatinamente logren una adaptación de las conductas y del entorno de sus habitantes a condiciones compatibles con una calidad de vida mejor.

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Se trata del protocolo que está en pleno proceso de diseño, luego del convenio firmado entre el Municipio y la UNLP. La creación y la instalación de una marca que establecerá cómo actuar ante un evento severo como el del 2 de abril de 2013.