Ariel García Furfaro lleva casi un año detenido y cumple prisión preventiva en el Complejo Federal II de Marcos Paz, luego de haber sido señalado por la Justicia como una de las principales figuras de la trama detrás del fentanilo adulterado.
El dueño de HLB Pharma y Laboratorios Ramallo lleva casi un año detenido y sigue bajo prisión preventiva mientras avanza la causa por el fentanilo adulterado.
Ariel García Furfaro lleva casi un año detenido y cumple prisión preventiva en el Complejo Federal II de Marcos Paz, luego de haber sido señalado por la Justicia como una de las principales figuras de la trama detrás del fentanilo adulterado.
El empresario de 47 años fue detenido en agosto de 2025, pocos meses después de que se conocieran las primeras muertes vinculadas al medicamento adulterado. Desde entonces, su vida quedó limitada a la rutina penitenciaria y a las distintas instancias de una causa que todavía continúa en etapa de investigación.

Familiares de dos los pacientes que murieron por el fentanilo adulterado en el Hospital Italiano de La Plata cuentan sus historias y reclaman justicia.
Empresarios, técnicos, farmacéuticos e ingenieros quedaron bajo la lupa judicial por la fabricación y distribución del fentanilo contaminado.
El penal de Marcos Paz es un complejo federal de máxima seguridad que cuenta con cinco unidades residenciales y capacidad para unos 2.000 internos. Allí los presos pueden acceder a actividades educativas y laborales, además de cumplir con un régimen de visitas, comunicaciones y controles establecido por el Servicio Penitenciario Federal.
García Furfaro también continuó participando de la causa desde el penal. En abril de 2026 volvió a declarar ante el juez federal de La Plata, Ernesto Kreplak, mediante una videoconferencia. En esa oportunidad volvió a negar las acusaciones y sostuvo su hipótesis de que la contaminación pudo haber sido producto de un sabotaje.
Para la Justicia, sin embargo, el empresario era la figura central del conglomerado conformado por HLB Pharma y Laboratorios Ramallo y tenía capacidad de decisión sobre cuestiones operativas, comerciales y productivas. Por eso fue procesado con prisión preventiva por la adulteración de sustancias medicinales destinadas al uso público sanitario.
La investigación sostiene que los lotes 31.202 y 31.244 de fentanilo HLB fueron contaminados durante su fabricación en Laboratorios Ramallo. El expediente describe incumplimientos en las buenas prácticas de fabricación, controles deficientes y otras irregularidades que, según el juez, formaron parte de un esquema sostenido.
La causa comenzó en mayo de 2025, cuando el Hospital Italiano de La Plata detectó un brote infeccioso inusual en pacientes que habían recibido fentanilo. Lo que inicialmente fueron nueve muertes terminó convirtiéndose en una investigación de alcance nacional y con más de un centenar de fallecimientos vinculados al medicamento.
En mayo de 2026, la Justicia amplió el procesamiento de García Furfaro y otros acusados e incorporó 70 muertes adicionales a la imputación. En paralelo, el expediente llegó a contabilizar 114 fallecimientos vinculados al fentanilo contaminado, aunque no todos forman parte de la misma instancia procesal.
Mientras la investigación avanza hacia una eventual elevación a juicio, García Furfaro continúa detenido en Marcos Paz. A casi un año de su detención, el empresario que alguna vez estuvo al frente de dos laboratorios atraviesa sus días dentro de un penal federal, a la espera de que la Justicia determine su responsabilidad por una de las mayores tragedias sanitarias de los últimos años.