El Gobierno anunció la firma del acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos tras una negociación silenciosa con la Casa Blanca. El funcionario Pablo Quirno informó el cierre en sus redes y aseguró que se trata de "un gran acuerdo".
Tras una negociación silenciosa, Pablo Quirno anunció un acuerdo comercial entre el Gobierno y Estados Unidos, y anticipó foco en acero y aluminio.
El Gobierno anunció la firma del acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos tras una negociación silenciosa con la Casa Blanca. El funcionario Pablo Quirno informó el cierre en sus redes y aseguró que se trata de "un gran acuerdo".
El anuncio incluyó un agradecimiento al organismo @USTradeRep: "Acabamos de salir de la firma del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco entre Argentina y Estados Unidos. Felicitaciones a nuestro equipo y gracias al equipo del @USTradeRep por construir juntos este gran acuerdo".

El Gobierno activó el debate parlamentario sobre la baja de edad de imputabilidad con un dictamen consensuado con la oposición y llama a sesión.
Un informe reveló que si el INDEC aplicara la nueva medición de la inflación que el Gobierno suspendió, se constataría una pérdida salarial mucho mayor.
El @USTradeRep es el representante de la Oficina Comercial de Estados Unidos y lo conduce Jamieson Greer. El entorno de Trump lo señala como un interlocutor central en la negociación y como una pieza para destrabar el cierre definitivo del entendimiento con Argentina, que hace especial hincapié en la producción de acero y aluminio en nuestro país.
El acuerdo había recibido aval político durante la cumbre que Milei y Trump mantuvieron en la Casa Blanca. La firma formal se demoró por la agenda doméstica en el país norteamericano y se concretó ahora, según la comunicación oficial que difundió Quirno en sus redes.
El texto apunta a profundizar el intercambio bilateral. En el Gobierno se presume una base arancelaria del 10%, con excepciones todavía por definir, que buscarían sostener sectores del aparato productivo argentino. La letra final del esquema y sus alcances concretos todavía no se conocieron.
Trump considera estratégica la fabricación de aluminio y acero para su país, y esa mirada condiciona el capítulo de aranceles. Según lo que se conoce hasta el momento, esos productos quedarían con una carga del 50% "por ahora", mientras se aplicaría otro trato al resto de las posiciones.
El acuerdo menciona a China y cuestiona la matriz productiva de Beijing. En el apartado Trabajo, el Gobierno escribió: "Argentina ha reafirmado su compromiso de proteger los derechos laborales reconocidos internacionalmente. Además, Argentina adoptará e implementará una prohibición sobre la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso u obligatorio y reforzará la aplicación de las leyes laborales".