Si bien Gimnasia se sabía superior a su rival, Defensa y Justicia, aún le faltaba concretar en la puntada final tras malograr diferentes posibilidades de gol; sin embargo, uno de los jugadores claves del equipo de Marcelo Méndez logró destrabar el encuentro sobre el final del primer tiempo.
El nombre del goleador del Lobo es Rodrigo Castillo, quien una vez más hizo de las suyas en el área rival y mandó a cobrar una de las pelotas que le puso al pie su compañero Matías Abaldo, aunque se generó cierta confusión respecto al toque de un rival.
Si bien la pelota parece haber rebotado en Esteban Lucero, el delantero inició la jugada con una descarga de espaldas al arco para Lucas Castro, quien la abrió para Matías Abaldo y este resolvió con un centro preciso al centro al área, donde la pelota salió desviada al segundo palo de Cristopher Fiermarin.