Por Cristina Espinosa y Hugo Mársico
Durante años Cristina Espinosa estudió la necropolis local y junto al periodista y escritor Hugo Marsico repasan aquí los nombres ilustres que alli descansan y la simbología de sus sepulturas.
Por Cristina Espinosa y Hugo Mársico
El ingeniero Pedro Benoit proyectó el Cementerio Municipal de La Plata siguiendo un diseño que refleja el dualismo vida-muerte del pensamiento masónico y reproduce la traza urbana de la ciudad, con diagonales, plazas y plazoletas. Inaugurado el 1 de febrero de 1887, reemplazó al cementerio de Tolosa y se ubicó al final de la diagonal 74, siguiendo los principios higienistas del siglo XIX.
El portal principal, neoclásico de orden dórico con 24 columnas estriadas, funciona como un auténtico templo griego y refleja la filosofía masónica: el Delta Luminoso, inscripciones sobre virtud y armonía, ángeles, antorchas, coronas y símbolos de vida, muerte y cosmos se combinan para un ritual arquitectónico que une lo visible e invisible. El pórtico y el trazado de la necrópolis se conectan con la ciudad y su parquización, diseñada por Gustav Duparc con el apoyo del intendente Marcos Levalle, incluyendo especies como arces, tilos, plátanos y cipreses.

El joven salió el viernes en un Didi y desde entonces está desaparecido. La familia hizo la denuncia en la DDI de La Plata y pide ayuda para encontrarlo.
Tres hombres fueron condenados en La Plata por asociación ilícita tras montar un esquema para falsear documentación y engañar a la Embajada de Estados Unidos.
El camposanto exhibe estilos arquitectónicos diversos: neoclásico, neogótico, art nouveau, art decó y egipcio, integrándose a la ciudad como homenaje de los vivos a sus muertos. Fue declarado patrimonio arquitectónico de La Plata en 1986 y, desde 2018, Patrimonio Cultural y Monumento Histórico de la provincia de Buenos Aires.
–Además del pórtico, ¿en las bóvedas hay reflejadas marcas de la Masonería?
–La simbología funeraria está fuertemente relacionada con los ritos de las logias masónicas, al punto que la iconografía utilizada en sus templos mortuorios gira indudablemente en la idea de la muerte como “la verdadera vida”; esta simbología es testigo fiel de sus ideales; a veces es posible encontrar junto a estos símbolos, hojas de acacia que representan la parte inmortal del hombre o símbolos vegetales que indican la idea de inmortalidad Se podría decir que para la masonería la vida no comienza al nacer y termina con la muerte, se considera una energía indestructible, que está en continua transformación; por lo tanto el ámbito del cementerio simboliza el” Oriente Eterno”; flor y hojas de loto: plenitud espiritual; flor de ocho pétalos: armonía cósmica o nacimiento; piso de baldosas blancas y negras: representa el grado de compañero masón, símbolo de cosmovisión dualista de la Masonería, bien-mal, espíritu –materia, luz–oscuridad; escalera de tres peldaños para ingresar a la bóveda: acción, emoción, mentalidad, el conocimiento está en el interior de esta construcción funeraria; en algunos techos puede apreciarse un pequeño angelito de rodillas e implorando al cielo: simboliza la Obediencia de la Ley; las cadenas de Unión: trazan y delimitan el panteón significando la unión entre los masones. También hay una lápida con una escuadra y compás ubicados en el grado compañero; la clepsidra alada: representa las alas de Isis (vuelo del alma) y el reloj de arena significa para los masones que el tiempo no existe, es una creación del hombre; casi todos los tumulados que pertenecían a la logia La Plata 80, tienen ésta característica.
–¿Podría detallar las personalidades que se encuentran allí y las marcas en sus bóvedas?
–Mi trabajo en el cementerio me llevó a estudiar y clasificar las bóvedas según su tipo
Primero. Bóvedas con simbología masónica que fueron vendidas y quien se encuentra descansando allí no perteneció a la masonería. Por ejemplo: Familia Echarri que se la compró a la Familia Aráoz, siendo éste el primer tumulado de la Logia La Plata 80. Esa bóveda tiene una clepsidra alada, que es el reloj de arena, para los masones significa que el tiempo no existe, es creación de los hombres y las alas el vuelo del alma.
Segundo: Bóvedas de masones que fueron construidas por arquitectos masones pero sin simbología. Ejemplo: la del naturalista Florentino Ameghino que fuera fundador del Departamento de Antropología del Museo. Se inició en la logia Lumen 200 de Moreno y en La Plata se unió a la Venerable Logia La Plata 80. Su monumento lo diseñó el tambien masón Rogelio Yrurtia y está en la plaza central, habiendo sido declarado de Interés Histórico Nacional, por la Comisión Nacional de Monumentos Lugares y Bienes Históricos (Decreto 2755/1985).
En esta categoría también se inscribe la bóveda de la familia Podestá. Artistas circenses y pioneros del teatro rioplatense, José Podestá y algunos de sus hermanos llegaron a La Plata desde Uruguay el 15 de abril de 1884, el mismo día en que las autoridades provinciales se instalaron en la nueva capital. En homenaje a Don José, cada 6 de octubre —fecha de su nacimiento— se celebra el Día del Teatro Rioplatense. El monumento funerario fue realizado por el escultor masón Aurelio Machi.
Guillermo Ruótolo, de nacionalidad italiana, se graduó como arquitecto en la Real Academia de Bellas Artes de su país. Se destacó como arquitecto, pintor escenógrafo y escritor. Entre 1910 y 1940 fue jefe de escenografía del Teatro Argentino y durante cuatro décadas estuvo estrechamente vinculado a la familia Podestá en el ámbito teatral. En La Plata dejó una huella arquitectónica significativa y, ademas dirigió y construyó los dos panteones de la colectividad italiana en el Cementerio; y la bóveda de la familia Torcelli, donde descansan sus restos. Perteneció a la Venerable Logia La Plata 80. Alfredo Torcelli, por su parte, fue periodista y recopilador de la obra de Florentino Ameghino y Pedro Bonifacio Palacios.
Tercero: bóvedas de masones que no presentan simbología visible, aunque sus ocupantes figuran en los registros de distintas logias; en estos casos se desconoce el autor constructor. Entre ellos se encuentra Isidoro Albarracín Sarmiento quien el 17 de junio de 1866 fundó y presidió en la ciudad de San Juan, la Biblioteca Benjamín Franklin, primera biblioteca popular del país y la más antigua de Sudamérica.
Joaquín Sesée. Socio de la primera Librería en la ciudad que pertenecía a la firma Solá-Sesée-Larrañaga, fundada en 1884, ubicada en 46 y 8 , luego se trasladó a diagonal 74 y 46. Punto de reunión de los primeros escritores, catedráticos y filántropos de la nueva ciudad.
Carlos Spegazzini, explorador, naturalista, políglota, publicista, maestro y ensayista. Nació en Bairó, Italia. Concurrió a la Real Escuela de Vitivinicultura y Enología donde se especializó en micología. Participó de la fundación de La Plata, recorriendo las tierras y sugiriendo el sitio de construcción, y luego del levantamiento de columnas de la Respetable Logia La Plata 80, junto a otras personalidades del momento. También tuvo intervención en la creación de la Universidad y Colegio Provincial de La Plata siendo docente de ambos. La Feu, además, profesor de Agronomía, Química y Farmacia y creador el Arboretum de la Facultad de Agronomía, donde habitan 800 especies, 500 de ellas exóticas, 300 nativas. Organizó la plantación de tilos. Cuando llegó a la Argentina había 50 especies de hongos y cuando falleció 5000, gracias a su trabajo de exploración y clasificación.
Cuarto: Bóvedas de masones, que se encuentran en los registros de las distintas logias, y tienen simbología muy notoria.
Familia Leoni Badi. Esta bóveda tiene un pelícano: renacimiento perpetuo, ya lo nombré al mencionar la Iglesia San José. Para la francmasonería en el grado XVIII del Rito escocés Antiguo, también es símbolo de Sacrificio, Amor, Caridad.
Emilio y Ceferino Corti. Arquitecto e ingeniero civil. Pertenecieron a la primera promoción de ingenieros civiles de Universidad Provincial, en 1903. Ambos trabajaron con el arquitecto Emilio Coutaret tanto en la ciudad como en el Cementerio. La bóveda es un neoclásico, de características masónicas.
Arturo Chaumeill fue el primer agrimensor de La Plata, habiendo tenido el honor que su diploma fuera firmado por Dardo Rocha; también fue concejal y fundó el Club San Martín. Su hermano, Juan Carlos, fue Jefe de Policía y ocupó la intendencia de La Plata en tres oportunidades. Por su iniciativa se erigió el monumento a Dardo Rocha en la Plaza de avenida 7 y 60. La bóveda además de tener otros símbolos masónicos, tiene una placa realizada por el gran artista Luis Perlotti.
Manuel Hermenegildo Langenheim fue doctor en jurisprudencia, Asesor de Menores, Juez en Primera Instancia en lo Criminal. Proyectó el Reglamento Penitenciario. Fue legislador e integró el grupo fundador de La Plata. Se lo considera una de las personalidades más relevantes de la masonería. Iniciado en la logia Unión del Plata N°1, formó parte de la Logia Capitular La Plata 80, tuvo importante actuación en la logia Docente y fundó la logia Tolerancia N°4. Fue tesorero, Gran Maestro y ocupó el rol de Gran Comendador hasta su fallecimiento en 1892. Además descansa allí su padre Manuel Langenheim (1811/1881) casado con Adeodata San Martín, fue el primero en recibir el título de la Facultad de Ciencias Económicas, Oficial de Justicia Perito calígrafo y Profesor de Latín. Iniciado en la logia Unión del Plata N°1 y junto a su hijo fundador de la logia Tolerancia N°4.
También se encuentran allí los restos de César Langenheim (1859/1925). Doctor en Jurisprudencia, catedrático. Vicepresidente de la Sociedad filantrópica. Grado 33 (Gran Maestre) teniendo participación en otras logias.
La bóveda del escribano Regino Letchos es una de las más antiguas, tiene una clepsidra alada como todas las personas que pertenecieron a la logia Logia La Plata 80, en al que, a los 32 años Letchos ostentaba el grado N°6.
Eliseo Parodi también íntegró de la Logia La Plata 80, y no sólo tiene marcas la bóveda, sino también existe la originalidad de su ataúd, tallado con las antorchas hacia arriba “purificación por iluminación” y unidas por “el lazo de unión entre los masones”. En el frente del panteón puede observarse una tijera que significa el hilo de la vida que se corta, y un ancla que significa “salvación”.
Tomás Braulio Platero. Hijo de Tomás Platero y Estanislada Almandóz nació en 1857. Es descendiente de una esclava negra y estudió en la Universidad Nacional de Buenos Aires. Fue uno de los primeros escribanos de color. Particpo junto a Leandro N. Além del nacimiento de la Unión Cívica Radical (UCR). Se instaló en La Plata y dio vida a la Sociedad de Socorros Mutuos La Protectora, el Colegio de Escribanos y la Sociedad de Estibadores del Puerto, primera entidad gremial del país. Platero perteneció a la logia La Plata 80. Su bóveda, de estilo neogótico, presenta la Cruz de la Victoria —símbolo del Principado de Asturias— y, en el centro, un Símbolo Cósmico que revela su condición de masón.
Augusto Ringuelet, ingeniero civil, nacido en 1829, en Courtesoult, Francia. Se graduó como en 1851 en la Escuela Central de Artes y Manufacturas de París. Trabajó en las Obras de Salubridad en Buenos Aires, participó en la Sociedad Científica Argentina y en el Banco Nación. Intervino en la construcción de una importante cantidad de obras férreas y telegráficas. Fallecido en 1915, su bóveda tiene el “Ojo que Todo lo Ve”, característica egipcíaca. Ringuelet perteneció a la masonería.
Esteban Rivarola. Periodista, político, abogado, catedrático, magistrado. Asistió a la fundación de La Plata como cronista del diario El Nacional. Fue diputado provincial y presidió el Tribunal de Cuentas y miembro del Consejo Nacional de Educación. Participó en la fundación de la logia Docente e integró la logia La Plata 80. Su bóveda es un templo griego neoclásico con características masónicas.
Eduardo Ves Losada. Escribano nacido en España en 1852. Llegó a La Plata en 1884. Fundó la Revista Notarial, el Colegio de Escribanos de la provincia de Buenos Aires, la Casa del Escribano y la Escuela Notarial de La Plata. Se inició en la masonería en Chascomús y en La Plata perteneció a la logia La Plata 80, en el grado 33°. Su bóveda tiene la cruz con el símbolo cósmico en su centro y las antorchas hacia abajo, simbolizando la vida que se extingue hacia la verdadera vida. Fue erigida por otro masón, el arquitecto Ernesto Meyer, quien vino a Argentina para construir el Palacio Municipal de La Plata, y en el Cementerio levanto las bóvedas de Tomás B Platero y la de la sociedad de Socorros Mutuos “La Protectora”.
En Quinto término están las sepulturas que remiten a imágenes y símbolos de Egipto.
Nicasio Bernardino Carbonell, procurador y magistrado, fue colaborador cercano del gobernador Carlos D’Amico, legislador y Secretario General de la Nación. En 1889 fundó la Sociedad Protectora de Animales, presidida por Francisco Seguíl. Iniciado en 1883 en la masonería en la Logia Obediencia de la Ley, luego integró la Logia Capitular La Plata 80. Su bóveda, con forma de templo egipcio y cornisa de hojas de palma, simboliza el Soporte del Mundo. La puerta, con cinco ranuras en dos filas, representa la Armonía Pentagonal, los puntos cardinales, el universo y la figura humana, evocando el Dominio de la Materia.
Emilio Coutaret, destacado ingeniero, catedrático, pintor y escritor de la época fundacional de La Plata, trabajó con Benoit en los planos de la Catedral y se formó en la Academia de Dibujo y Bellas Artes del Museo de Ciencias Naturales, donde realizó diversas obras pictóricas. Diseñó importantes edificios como el Jockey Club de La Plata, la Asociación Sarmiento, el palacete de Avenida 7 y 42 y la Facultad de Bellas Artes. En la necrópolis, diseñó la bóveda del General Manuel Hornos y la “Manzana Coutaret”, un conjunto de cuatro bóvedas. Su bóveda personal tiene forma de obelisco y representa los rayos solares emanando del dios Atum-Ra. Las escaleras de tres gradas simbolizan la Creación Perfecta y los principios del Cuerpo, Espíritu y Alma.
Pedro Etchegoyen, médico de Burzaco y masón, murió joven. Tras su fallecimiento, su esposa Fortunata Di Franco se trasladó a La Plata, donde fue profesora de Literatura en la Escuela Normal y luego inspectora de Escuelas. Junto a Emilia Carlota Salza, también masona, participó en logias femeninas como Las Hijas de Isis. Salza fue directora de la Escuela Normal N°1 e integrante de la Liga Nacional de Mujeres Librepensadoras. La bóveda familiar destaca por su rica simbología: adopta la forma de un pilón egipcio rematado en hojas de palma. En el frontón aparece la inscripción del templo de Isis en Sais: “Yo soy el que soy, he sido y seré; ningún mortal ha descorrido jamás el velo que me oculta”. Presenta la Cruz Ansada (ankh), frisos monocromáticos, medallones con cabezas egipcias y motivos Isis-Osiris en las jambas. La puerta y el frontón incluyen símbolos alados, corona circular y los delfines psicopompos, junto a flores y hojas de loto de ocho pétalos, representando la armonía cósmica, el renacimiento y la plenitud espiritual.
Asdrúbal Pagés, diplomático y amante de la cultura egipcia, realizó numerosos viajes a África, trayendo objetos de valor y practicando la taxidermia, donando muchas de sus colecciones al Museo de Ciencias Naturales de La Plata. Su cripta, de marcada iconografía egipcia, está revestida con roca ornamental —piriapolita o labradorita— en tonos rojo, salmón y negro, procedente de Piriápolis (Uruguay). En la parte superior se destaca una Esfinge de cuerpo de león y rostro femenino, guardiana de los umbrales y símbolo de eternidad y sabiduría. Las puertas de bronce y los zócalos con cabezas egipcias en los capiteles de las columnas refuerzan la coherencia simbólica del conjunto.
Dante Pelanda Ponce fue maestro y protagonista de los primeros años de la ciudad. El 3 de mayo de 1883 abrió sus puertas la primera Escuela de Varones de La Plata, bajo su dirección, con 27 alumnos en una casa de madera ubicada en 5 entre 46 y 47. Integró la primera Comisión Directiva del Club Gimnasia y Esgrima La Plata. Su bóveda adopta la forma de un pilón egipcio en mármol negro. Presenta un friso de hojas de palma datilera, símbolo del Soporte del Mundo y la Eternidad. Las puertas exhiben tocados egipcios y, en el dintel, un disco alado —Uraeus o serpiente divina— emblema de conocimiento, resurrección, inmortalidad y poder creador. Esta iconografía se vincula al rito de Menfis, unido al de Mizraim en 1881 por Giuseppe Garibaldi, primer Gran Maestro del rito, que consta de 99 grados.
Sexto: Personalidades destacadas en la ciudad y en el mundo.
Matías Behety, escritor y periodista conocido como “La Momia de Tolosa”, llegó de niño desde Montevideo para estudiar en el Colegio Nacional de Buenos Aires. Redactor de El Fénix y colaborador en otras publicaciones, sufrió una profunda depresión tras la muerte de la hermana de su amigo Antonino Lamberti. Sus amigos lo llevaron a La Plata, donde continuó escribiendo, pero murió en 1885 a los 36 años y fue sepultado en el Cementerio de Tolosa. En 1902, al trasladarse los restos a La Plata, se encontró un ataúd sin identificar con el cuerpo momificado, que permaneció quince años en exhibición hasta que Lamberti lo reconoció y dio aviso a la familia. En 1925 se construyó el hipogeo de Behety, alrededor del cual surgieron leyendas de luces y milagros, convirtiéndose en una de las sepulturas más visitadas.
Luis Burela y Saavedra, hacendado y militar, combatió en la lucha independentista defensiva en el norte bajo las órdenes del general Martín Miguel de Güemes.
Juan José Elverdin, piloto. Junto a sus amigos, en los fondos de la Compañía de Gas en el Dique de Ensenada, fundaron El Cóndor, que sería el inicio de la Escuela de pilotaje platense. Un hecho importante en su vida fue que, el 12 de agosto de 1925, partieron desde La Plata hacia La Paz, en Bolivia, para los festejos del Centenario de esa Nación. El avión se llamaba “ciudad de La Plata”. También fue fundador de servicios aéreos en la Provincia de Buenos Aires.
Juan José Esteguy. A los 18 años se recibió de piloto internacional en Francia. En La Plata tuvo participación del inicio de la Escuela de Aviación. Cuando se enteró de la Guerra que mantenía España con Marruecos se alistó como piloto de las fuerzas españolas. El 22 de octubre de 1922, el avión piloteado por Esteguy, se estrelló en las colinas de Tanger. Sus restos fueron trasladados en barco y depositados en el Cementerio de La Plata.
Abraham Giovanola, escultor milanés, llegó a la Argentina convocado por Dardo Rocha, quien requería artesanos y obreros para la construcción de la nueva capital. En La Plata dejó una obra significativa: realizó el monumento a Garibaldi en la villa homónima; la Virgen del Asilo Marín; la Estatua de la Libertad que integraba el monumento a la Primera Junta en Plaza San Martín —demolido en 1913—; y el águila de Plaza Italia, símbolo de la confraternidad argentino-italiana.
El brigadier general Manuel Hornos, militar de destacada actuación en las guerras civiles argentinas, nació en Entre Ríos el 18 de julio de 1807 y falleció en Buenos Aires el 14 de julio de 1871. Su bóveda se encuentra en la plaza central, sector A del cementerio, muy cerca de la entrada principal. Bartolomé Mitre lo despidió con estas palabras: “Murió puro como nació y pobre como vivió”. El 2 de julio de 1907, mediante la Ley 3058, se donó la parcela para erigir su monumento, realizado por Emilio Coutaret y Corti y finalizado en 1915.
Juan Cruz Mateo, músico y artista multifacético, comenzó su trayectoria en la segunda década del siglo XX en las confiterías de La Plata, donde al atardecer se ofrecían conciertos de tango. Más tarde se trasladó a Francia, donde conoció a Carlos Gardel, quien lo incorporó de inmediato a su orquesta y lo sumó en trece grabaciones para RCA. Además, participó en el rodaje de tres de las cuatro películas que Gardel filmó en ese país. Paralelamente desarrolló una destacada carrera como pintor: obtuvo el Gran Premio de Francia por sus obras futuristas, expuso en la galería Peusser y algunas de sus piezas integran el patrimonio del Museo de Bellas Artes de La Plata.
Pedro Bonifacio Palacios, conocido como “Almafuerte”, fue maestro, poeta, periodista, dibujante y sabio. Ejerció la docencia en distintas localidades y se desempeñó como bibliotecario en la Legislatura bonaerense. En el periodismo dejó su huella como redactor y editor, fundando El Progreso en Chacabuco y dirigiendo El Pueblo en La Plata, colaborando también en El Día y El Argentino. Fue uno de los fundadores del Círculo de Periodistas de la provincia de Buenos Aires. Entre sus obras más importantes se cuentan Lamentaciones y Almafuerte y la Guerra. Su casa en avenida 66 entre 5 y 6, hoy Museo Almafuerte, fue reconocida como Monumento Histórico Provincial y, más tarde, Monumento Histórico Nacional por el Poder Ejecutivo.
Cayetano Parma, comerciante, inauguró su negocio el 14 de marzo de 1885 en la esquina de 54 entre 4 y 5, donde antes funcionaba la primera sede del Club Gimnasia y Esgrima. Ese mismo día abrió el almacén de ramos generales con un mostrador de estaño para atender a los espectadores del recién inaugurado Teatro Olimpo; aún se conservan las argollas que reemplazaban al clásico palenque. Junto a su hermano, asumió la representación de la cerveza Quilmes en La Plata, dando origen a la histórica Cervecería Modelo, orgullo de la ciudad.
Paulino Pagani. En 1887, con la llegada del primer barco al puerto de La Plata, desembarcó proveniente de Lombardía, Italia. Fue el primer colono que se afincó en la Isla Santiago Este. Su destino era trabajar en el Puerto de La Plata, llegando a ser capataz. Construida con materiales de barcos encallados, su vivienda se transformó en el Hotel y Recreo Pagani. Allí, los visitantes llegaban a disfrutar de la playa y la pesca. La costumbre hizo que la isla Santiago Este pasara a llamarse Paulino.
Manuel Puig, escritor y cineasta, nació en General Villegas el 28 de diciembre de 1932 y falleció en México el 22 de julio de 1990. Su obra debut, Boquitas Pintadas(1967), fue un gran éxito. Emigró a Europa, dedicándose tanto a la literatura como al cine. Entre sus obras destacan Las últimas tardes de Teresa y La traición de Rita Hayworth. En 1976 publicó El beso de la mujer araña, que alcanzó fama mundial gracias a su adaptación cinematográfica y a la versión musical en Broadway.
Ricardo Sánchez, nacido en Salamanca, España, llegó a Argentina en 1909 y se graduó como profesor de pintura, escultura y grabado en la Escuela Superior de Bellas Artes. Fue creador del Arte Musivo y fundó la primera escuela de vitral en La Plata. En 1939 realizó los mosaicos del Rectorado de la Universidad Nacional de La Plata, y sus obras se encuentran en ministerios, hospitales, subterráneos, terminales de ómnibus y museos, destacando cerámicas inspiradas en los cuadros de Benito Quinquela Martín, como Nuestra Señora de los Inmigrantes en Caminito, La Boca.
María Luisa Villarino de Del Carril, docente designada por Sarmiento directora de la Escuela Superior Sarmiento de San Juan entre 1879 y 1882, tras la fundación de la institución para la formación de maestros. Originalmente se había elegido a Mary O. Graham como directora, pero al desconocer el castellano quedó como vicedirectora, mientras María Luisa asumía la dirección. Estaba casada con Alejandro Del Carril, hijo de Salvador María del Carril. María Luisa y su familia descansan en una cripta cercana al portón principal del cementerio.
Juan Vucetich, creador del sistema dactiloscópico. Nacido en la actual Croacia llegó a Buenos Aires en 1884, a los 23 años. Trabajó en el Departamento Central de Policía provincial, donde creó la Oficina de Identificación Antropométrica y luego el Centro de Dactiloscopía. El 1 de septiembre de 1891 confeccionó las primeras fichas dactilares. Su método se difundió internacionalmente. El 21 de septiembre de 1941, sus restos fueron trasladados desde Dolores al Panteón de la Sociedad de Socorros Mutuos en La Plata, institución que él había fundado en 1894.
León Valli, constructor lombardo, llegó a La Plata con sus hermanos para trabajar en los desagües y ganó la licitación para continuar la catedral platense, cuyas paredes apenas alcanzaban unos metros. Fundó León Valli y Cía, que trabajó en la obra entre 1915 y su inauguración en 1932, además de realizar múltiples proyectos en la provincia de Buenos Aires.
Martín García, llegado de Barcelona, se instaló en La Plata donde enseñó en el Colegio Hispano Argentino. El 9 de marzo de 1892 fundó la librería La Normal en 8 entre 57 y 58, cerca de la Escuela Normal Popular. El local funcionó como primer Centro Republicano y Consulado de España, recibiendo a figuras como Miguel de Unamuno, José Martí, Alfredo Palacios y Federico García Lorca. Es considerada la librería más antigua de Argentina con funcionamiento continuo desde su apertura y sin cambios de propietario.
Séptimo: En la necrópolis también descansan los poetas jóvenes de la primera generación platense, conocidos como la “Primavera Trágica”. Ellos son: Pedro Mario Delheye, Héctor Ripá Alberdi, Francisco López Merino y Alberto Mendioroz. Sus vidas breves, intensas y apasionadas dejaron una marca imborrable en la historia literaria platense.
Octavo: Bóveda masónica de Vicente Isnardi, dibujante e ingeniero del trazado de La Plata y fundador de la Logia La Plata 80, descansa en un hipogeo subterráneo que refleja su vínculo con la masonería. La sepultura combina columna, pedestal octogonal, piso ajedrezado y frisos con símbolos masónicos: el ángel como intermediario del Gran Arquitecto, el libro abierto como tarea inconclusa, la paloma con flor alude al Colegio Provincial y el ancla, cruz y corazón representan fe, esperanza y caridad. Vara, serpientes y cadenas simbolizan poder, autoridad y unión, mostrando la armonía de la logia más allá de diferencias sociales o políticas.
Noveno: Tumbas perpetuas
Alejandro Korn, médico psiquiatra doc,ente, vicerrector de la Univddrsidad Provincial. Fue pionero del pensamiento filosófico en Argentina. Fundador y presidente del Club Gimnasia y Esgrima La Plata, dirigió el Hospital Melchor Romero, transformándolo en establecimiento modelo. Líder reformista, fue el primer decano elegido por voto estudiantil en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Su legado perdura en la biblioteca, cátedra y Universidad Popular Alejandro Korn (UPAK).
Julio Roufast, herrero de máquinas trilladoras, falleció el 23 de junio de 1923. Perteneció a la Logia La Plata 80 y su lápida muestra escuadra y compás, símbolos de su grado de “compañero”. Representan la armonía entre la Tierra y el Cielo, así como las buenas costumbres y el papel del maestro masón como mediador entre lo terrenal y lo celestial.
La clasificación contempla en el tipo Décimo los nichos y en el Décimo Primero, los panteones sociales. En cuanto al sector de nichos se puede mencionar alíi la presencia de las tumbas de las siguientes personalidades:
Carlos D’Amico, abogado y político, fue Ministro de Gobierno de Rocha y gobernador de Buenos Aires. Encargó la construcción del lujoso Palacio D’Amico, hoy sede del Arzobispado de La Plata. Llegó a Gran Maestre del Rito Argentino.
Juan Dillon, empresario y funcionario público, fue el primer Comisario General de Inmigración. Promovió la creación de pueblos y colonias. Participó en tarea de evangelización en la Patagonia, y firmó el convenio que permitió radicar a 200 familias de “Alemanes del Volga” en el país. Iniciado en octubre de 1882, perteneció a la Logia “Obediencia a la Ley N°13”.
Manuel Elicabe, abogado y periodista especializado en jurisprudencia, llegó a ser conjuez de la Suprema Corte. Desde el Círculo de Periodistas de la Provincia de Buenos Aires fundó la Escuela Argentina de Periodismo, primera de América Latina, hoy Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP. También fue fundador del Rotary Club de La Plata y de la logia 19 de Noviembre, iniciándose en la logia Florentino Ameghino, llegando a Gran Maestre, grado 33, del Gran Oriente Argentino del Rito Azul, y participando además en la logia Bernardo de Monteagudo N° 414, de Paso de los Libres.
Eduardo Miche, suizo, fue mayordomo general de la Estancia Iraola en el bosque platense. En 1860 se desempeñó como “Intendente” de las obras de forestación de eucaliptus y administrador del Parque Buenos Aires, hoy el Bosque, desde las calles 44 a 60 y de 1 a 122. Vivió en la calle 1 y 528 de Tolosa; al día siguiente de la fundación de La Plata, en esa propiedad se inauguró el primer Banco de la Provincia de Buenos Aires, y Miche abrió la primera cuenta de depósitos comerciales. También fundó “Helvetia”, la Sociedad Suiza de Socorros Mutuos, dedicada a la asistencia social y a preservar las costumbres y valores de su país de origen.
En Lcuando a los panteones sociales reflejan la historia y la diversidad de comunidades, grupos y entidades. La Sociedad de Socorros Mutuos “La Protectora”, fundada en 1890 por empleados de la provincia de Buenos Aires, cuenta con un panteón proyectado por el arquitecto Ernesto Meyer. Un año antes, el 8 de diciembre de 1889, nació La Tipográfica, destinada a promover la actividad del obrero de las Artes Gráficas, cuya construcción estuvo a cargo del ingeniero Augusto Ringuelet.
La presencia de la comunidad italiana se expresa en la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos “Unione Fratellanza”, fundada el 3 de junio de 1883, con Edmundo D’Amicis como primer presidente, y en la Sociedad de Socorros Mutuos Unione Operai, proyectada por Guillermo Ruótolo bajo el pseudónimo de Natalio Logiúdice, cuyo objetivo era proteger a las familias de los obreros italianos de la nueva capital. La Sociedad Española de Socorros Mutuos y Beneficencia, habilitada en junio de 1900 y también proyectada por Meyer junto a su comisión masónica, ocupa una manzana de ocho lotes, consolidando la presencia hispana en el cementerio.
Entre los panteones más recientes, destaca el de la Sociedad de Socorros Mutuos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, registrado desde 1941, y el Panteón Social de la Unione Fratellanza, donde descansan figuras de Vucetich y Luis María Doyhenard.
Finalmente, la Bóveda de los Caídos, inaugurada el 9 de junio de 1956 en homenaje a los fusilados de la Revolución de ese año, fue trasladada y reformada con apoyo de la Comisión de Homenaje Permanente y la gestión del intendente Pablo Bruera, y alberga los restos de Rolando Zaneta, José A. Irigoyen, Néstor M. Videla, Alberto J. Abadie y Oscar L. Cogorno. La plaza en que se encuentran los Caídos y el político Ricardo Balbín por ordenanza municipal fue llamada “Plaza de la Unidad Nacional”.
En un sector de la necrópolis municipal se encuentra el Cementerio Israelita de La Plata, inaugurado el 9 de noviembre de 1913, cuando los restos que hasta entonces se hallaban en el cementerio general fueron trasladados al predio ubicado entre las calles 72, 134 y 135. Anteriormente, los judíos platenses eran sepultados en el cementerio de Liniers quienes podían pagar, y los demás en el cementerio general. La Municipalidad de La Plata otorgó el predio en concesión y en 1927 se reglamentó oficialmente su uso. Entre 1966 y 1967 fue ampliado y remodelado. El cementerio depende de la Asociación Mutual Israelita Argentina de La Plata y mantiene la tradición de la inhumación en tierra, con o sin monumento funerario, siguiendo la costumbre judía de devolver el cuerpo a la tierra, como recuerda el versículo: “Porque del polvo eres y al polvo volverás”.
(*) El presente texto de los autores es una adaptación del capítulo IV “El cementerio” del libro Ciudad y Necrópolis: Las huellas de la masonería en La Plata

El acuerdo se presentó a principio de mes y los policías acusados por el crimen de Lito Costilla fueron condenados. Admitieron los hechos en juicio abreviado.
Un delincuente le robó el auto a un hombre y a sus dos hijos cuando este bajó en una farmacia de La Plata. Chocó a pocas cuadras y se fue.
Begum es un segmento periodístico de calidad de 0221 que busca recuperar historias, mitos y personajes de La Plata y toda la región. El nombre se desprende de la novela de Julio Verne “Los quinientos millones de la Begum”. Según la historia, la Begum era una princesa hindú cuya fortuna sirvió a uno de sus herederos para diseñar una ciudad ideal. La leyenda indica que parte de los rasgos de esa urbe de ficción sirvieron para concebir la traza de La Plata.