Un equipo de científicos del Conicet y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) ganó el primer premio de un concurso de innovación en salud por desarrollar un software que busca mejorar las cirugías de pacientes con epilepsia que no responden a los medicamentos. La herramienta ya fue utilizada en ocho personas.
El proyecto obtuvo el primer puesto del Premio Merck-Conicet de Innovación en Ciencias de la Salud 2026y recibió 12 millones de pesos. La distinción se entregó durante una ceremonia realizada en el Centro Cultural de la Ciencia (C3), en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), donde se anunciaron los ganadores entre 84 propuestas presentadas.
El desarrollo está encabezado por ingeniero electrónico y doctor en Ingeniería Biomédica del Conicet La Plata, Mariano Fernández Corazza, quien trabaja en el Instituto de Investigaciones en Electrónica, Control y Procesamiento de Señales (LEICI). El sistema permite crear imágenes tridimensionales del cerebro para ayudar a los médicos a identificar las zonas que deben intervenir durante una operación.
¿Cómo funciona el software del Conicet-UNLP?
La herramienta se llama NViES (NeuroVisualizer for Electrical Stimulation) y está pensada para pacientes con epilepsia resistente a los tratamientos farmacológicos. Fernández Corazza explicó a la Agencia CyTA-Leloir que cerca del 30% de las personas con esta enfermedad no responde a la medicación y puede necesitar una cirugía para controlar las crisis.
El proyecto obtuvo el primer puesto del Premio Merck-Conicet de Innovación en Ciencias de la Salud 2026
Para determinar qué parte del cerebro provoca las convulsiones, los especialistas utilizan una técnica llamada estereoelectroencefalografía (SEEG). El procedimiento consiste en colocar electrodos dentro del cerebro y aplicar estímulos eléctricos para estudiar su funcionamiento. Actualmente, los médicos analizan las respuestas mediante registros de señales e imágenes de resonancias y tomografías.
El software incorpora modelos matemáticos que permiten visualizar en tres dimensiones cómo circula la electricidad por el cerebro. De esta manera, los profesionales pueden relacionar las respuestas obtenidas durante la estimulación con las zonas anatómicas involucradas y planificar la cirugía con mayor precisión, procurando conservar el tejido que funciona correctamente.
"El objetivo es determinar con la mayor precisión posible qué zona después remover, preservando el tejido sano", explicó Fernández Corazza. El investigador señaló que el programa funciona como una herramienta de apoyo para los médicos, ya que permite interpretar los resultados de las pruebas antes de definir qué parte del cerebro intervenir.
Las pruebas y las próximas aplicaciones
El programa ya se utilizó durante la evaluación previa a la cirugía de ocho pacientes atendidos en el Hospital de Alta Complejidad El Cruce, de Florencio Varela, y otro centro médico de Capital Federal. Los responsables del desarrollo informaron resultados satisfactorios y buscan ampliar su implementación durante los próximos años.
Fernández Corazza señaló que el objetivo es incorporar el sistema al 90% de las aproximadamente 100 operaciones de epilepsia que se realizan anualmente en Argentina. También planteó la posibilidad de adaptar la tecnología para otras enfermedades, como el Parkinson, cuyos tratamientos pueden incluir estimulación mediante electrodos.
Mariano Fernández Corazza y Valentina Lobos Casco
El equipo está integrado además por Valentina Lobos Casco, bioingeniera que desarrolló el primer prototipo y trabaja en la estrategia del producto; Santiago Collavini, profesional del Hospital El Cruce que articula el trabajo con los médicos; y Elena Irurueta, especializada en el desarrollo de software.
Los otros proyectos premiados
La sexta edición del concurso recibió 84 iniciativas, elevándose a 467 la cantidad de proyectos presentados desde su lanzamiento, en diciembre de 2020. El certamen cuenta con el apoyo de la Embajada de Alemania en Argentina y busca impulsar emprendimientos tecnológicos vinculados con la investigación científica y la salud.
El segundo puesto, acompañado por un premio de 9 millones de pesos, fue para Héctor Quintá, investigador del Conicet en el Hospital Alemán. Su propuesta consiste en desarrollar una molécula sintética denominada HBP-MF-HQ, destinada a activar un mecanismo natural relacionado con la regeneración de conexiones nerviosas después de lesiones en la médula espinal.
Durante la ceremonia participaron el director general del Grupo Merck en Argentina, Marcelo Ponte; la embajadora alemana Catalina Cullas; la secretaria de Innovación, Ciencia y Tecnología, Adriana Baravalle; y el presidente del Conicet, Daniel Salamone. La entrega reunió a representantes del sector científico, autoridades y responsables de los proyectos distinguidos.