El gobierno de Axel Kicillof trabaja para anunciar en los próximos días un aumento salarial para la Policía Bonaerense, en línea con las paritarias de estatales y docentes. La suba se aplicará en dos tramos, mientras que también se incrementarán los montos de distintos programas de asistencia social.
Según informó DIB, el Ejecutivo provincial prevé oficializar este lunes el incremento. Como la negociación paritaria está prohibida por ley para la fuerza, la actualización salarial será dispuesta mediante un decreto del Gobierno.
La decisión es replicar el acuerdo alcanzado con los trabajadores estatales y los docentes, que estableció un aumento del 7% en dos tramos: un 5% en julio y un 2% en agosto, ambos calculados sobre los salarios de junio.
Este será el segundo incremento del año para la Policía Bonaerense. Anteriormente, los uniformados también habían recibido por decreto el mismo aumento del 9,3% acordado en la primera paritaria de 2026 para estatales y docentes.
La Policía Bonaerense recibirá un aumento del 7% en dos tramos
Salarios de la Policía bonaerense
Actualmente, sin contar adicionales, un superintendente de la Policía Bonaerense percibe un salario básico cercano a los $2.300.000. Un comisario general cobra alrededor de $1.900.000, mientras que un comisario mayor recibe unos $1.700.000.
Por su parte, un comisario inspector percibe aproximadamente $1.500.000 y un oficial ingresante tiene un salario cercano a los $900.000.
Programas sociales con nuevos montos
En paralelo al anuncio salarial, el gobierno bonaerense también actualizará los montos de distintos programas sociales, entre ellos Envión, Reunir, Barrios Bonaerenses y Más Vida.
En paralelo al aumento para los policías, también habrá actualizaciones para programas de ayuda social
AGLP
Estos programas ya habían recibido un incremento del 25% en abril, cuando además se dispuso la duplicación de la asistencia alimentaria que se canaliza a través de los municipios.
En ese mismo momento, la Provincia resolvió suspender el programa MESA, que entregaba mensualmente una caja de alimentos a las familias de todos los alumnos que asistían a escuelas públicas.