Una peculiar medida impulsada para ayudar a mantener más seguros a los conductores platenses frente al COVID-19 llamó la atención de los vecinos y generó un fuerte revuelo en las redes sociales. La propuesta, que nació en plena pandemia, llegó a uno de los colectivos de la firma Nueve de Julio SAT y podría ayudar, además, a disminuir los ataques cada vez más recurrentes a bordo de los colectivos, aunque en La Plata los choferes aseguran que la situación es muy distinta de lo que sucede en el resto del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
"Cabina para el conductor en el vehículo línea Oeste", escribió un ingeniero platense que se vio sorprendido en las últimas horas por una particular escena a bordo de una de las unidades de la empresa Nueve de Julio SAT y compartió en las redes sociales una foto en la que se puede ver al chofer rodeado de varias paredes de acrílico, que lo separan del resto de la unidad.
"Hace muchos años que se viene trabajando en esto y con el COVID-19 se volvió una necesidad", explicaron a 0221.com.ar voceros de la empresa, quienes indicaron que la cabina fue fabricada por la propia carrocera del micro, siendo incorporada en la fabricación de la unidad para evitar de ese modo que las constantes vibraciones de este tipo de vehículos puedan dañarla.
En la misma línea, indicaron que podría convertirse en una buena medida para disminuir los robos de los que son víctimas los conductores. No obstante, las fuentes consultadas por este medio explicaron que el armazón no es blindado, por lo que no podría resistir, por ejemplo, un disparo y a su vez descartaron que otros micros también las incorporen en el corto plazo: "Es la fábrica la que las tiene que incluir y homologar para que estén en otras unidades", destacaron.
Según explicaron a este medio, el colectivo en cuestión realiza recorridos en la zona oeste de La Plata, circulando por las avenidas 44, 32 y 520, por lo que quienes utilizan a diario esos servicios tal vez tengan la suerte de cruzarse con él durante los próximos días.