La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó que realizará una movilización el próximo 30 de abril, en la antesala del Día del Trabajador, en un contexto de creciente conflicto con el gobierno nacional. La protesta estará marcada por reclamos salariales y cuestionamientos a las políticas laborales.
Desde la central obrera anticiparon que la jornada servirá para visibilizar el malestar que atraviesan los trabajadores, en medio de una caída del poder adquisitivo y un escenario económico que, aseguran, golpea con fuerza a los sectores más vulnerables.
En ese marco, uno de los secretarios generales de la CGT, Cristian Jerónimo, cuestionó con dureza al Gobierno y advirtió que la conflictividad social podría profundizarse en las próximas semanas. "Seguramente la conflictividad va a seguir escalando por la situación diaria", sostuvo.
El dirigente también apuntó contra el reciente fallo judicial que dejó en suspenso la suspensión de la reforma laboral. "Lo que acaba de suceder es aberrante. Pone un grado de gravedad institucional y genera dudas que no ayudan a los procesos democráticos", afirmó.
El malestar de la CGT con la reforma laboral del Gobierno
Además, Jerónimo calificó a la reforma como "totalmente maliciosa" y aseguró que "va en contra de nuestra carta magna". En ese sentido, adelantó que el equipo jurídico de la CGT analiza los pasos a seguir y no descartó nuevas acciones en el plano judicial.
El referente sindical también cuestionó a los gobernadores por no pronunciarse sobre la situación y lanzó duras críticas al rumbo económico. "¿Dónde están las 15 millones de personas que sacaron de la pobreza? Cada vez vemos más gente en la marginalidad", expresó.
En la misma línea, sostuvo que el Gobierno "es muy insensible ante los intereses del pueblo argentino" y advirtió que el clima social está cambiando. "La gente está muy enojada, no le alcanza para llegar a fin de mes", agregó.
CGT reforma laboral
Para la CGT la reforma laboral "es muy insensible ante los intereses del pueblo argentino"
Si bien por el momento no hay un paro general confirmado, desde la CGT dejaron abierta esa posibilidad en función de cómo evolucione el conflicto. Mientras tanto, la movilización del 30 de abril se perfila como una nueva muestra de fuerza del sindicalismo en la calle.
La protesta se inscribe en un escenario de creciente tensión política y social, con un movimiento obrero que busca reposicionarse y sumar volumen frente a un Gobierno con el que mantiene fuertes diferencias en materia económica y laboral.