El boliche Le Brique de Villa Gesell (calles 3 y 102), lugar en el que empezó la agresión de los ocho rugbiers contra Fernando Báez Sosa la madrugada del 18 de enero de 2020, fue clausurado a la semana, luego volvió a abrir y cerró. Así luce hoy, a tres años del asesinato en la vereda.
La discoteca permaneció abierta en los días siguientes al crimen del joven de 18 años, las autoridades la clausuraron una semana después, luego volvió a abrir en febrero y terminó cerrando. Este caso que conmocionó al país hizo que se modificaran los protocolos de seguridad en esta ciudad de la Costa Atlántica que es visitada por miles de jóvenes todos los veranos.
En aquellas primeras horas posteriores al crimen, desde la página de Facebook de Le Brique hubo un comunicado lamentando lo sucedido. Se solidarizaban con los familiares y amigos de la víctima y se ponían "a disposición de la Justicia". Le Brique estuvo abierto casi una semana más hasta que fue clausurado el 23 de enero. Aquel febrero reabrió durante una quincena, luego llegó la pandemia y cerró para siempre.
Por estos momentos, se está enjuiciando a los ocho acusados que quedaron filmados, todos jugadores de rugby de un club de Zárate: Luciano Pertossi, Ciro Pertossi, Lucas Pertossi, Ayrton Viollaz, Máximo Thomsen, Enzo Comelli, Matías Benicelli y Blas Cinalli.

Ya desde la temporada de verano pasada se vieron muchísimos más policías en la calle actuando de manera preventiva en la zona de los boliches, que no tuvo a Le Brique abierto. El punto clave a custodiar pasó por las peleas callejeras. Y otra cosa también cambió: ahora, cuando ocurre una pelea dentro de los boliches, a una de las partes se la saca y la otra queda dentro de las instalaciones, aplicando una coordinación con la Policía que controla la calle para generar una evacuación sin más incidentes. También, al cierre de los locales bailables, se organiza un corredor para que los chicos salgan de bailar y sean controlados por la Policía.
Con Le Brique cerrado, en el centro de Gesell sigue la discoteca Dixit y en la entrada funciona Pueblo Límite, ambos bajo una fuerte vigilancia. Hoy en día, Le Brique permanece cerrado y es donde se junta la gente para homenajear a Fernando. En la vereda de enfrente sobre un árbol que está a pocos metros de donde fue el asesinato, hay fotos alusivas y carteles que exigen justicia.