-¿Cuáles son los principales cambios que incluye?
-Lo que venimos comunicando y que está en línea con el resultado de la encuesta que respondieron más de 8 mil personas. Los resultados de ese encuesta van a ir como anexo de ese pliego porque es material importante para entender por qué se abordaron determinadas cuestiones. El eje principal tiene que ver con tratar de abordar con lo que tenemos la mejora del servicio, la redistribución, llegar a más barrios. Obviamente tenemos un tema que ya depende de la Nación, de los cupos y los subsidios, pero más allá de eso estamos seguros que con los recorridos que teníamos y el parque móvil podíamos llegar a más barrios. Uno de los temas más importantes es tratar de que el transporte llegue a más barrios.
-¿Y eso cómo se logrará?
-Se redistribuye una línea que iba por determinadas calles, se compensa por otro lado, siempre teniendo en cuenta la demanda de las encuestas, más el crecimiento poblacional que se dio y lo que pueda venir en el marco del plan estratégico. Hoy lamentablemente todos pasamos por el casco, esto hay que descentralizarlo. Hay que redistribuir y optimizar los recursos: tenemos lugares donde hay superpoblación de líneas o mala frecuencia porque hay colapso de tránsito, por eso estamos trabajando en la propuesta del metrobus que son proyectos a mediano y largo plazo. Estamos convencidos de que con lo que hay, se puede mejorar muchísimo. Por ejemplo, en las frecuencias garantizando que los buses circulen en los tiempos estandares, que tienen que ver que mejorar carriles exclusivos y metrobus, ahí garantizamos una reducción horaria en el traslado. En la prueba que hicimos en la calle 54 bajamos de 20 minutos a 2 minutos y medio. En la pandemia, al reducirse la actividad, se desequilibró el transporte porque bajó mucho el pasajero por kilómetro y tampoco se recuperó al cien por cien porque, de hecho, hoy día muchos platenses siguen trabajando con las dos modalidades. Al tener toda la actividad centralizada, con la ciudad de los 15 minutos, tenemos que lograr que haya vida y movimiento en cada centro de la ciudad de La Plata. Cada localidad tiene su identidad, su circuito propio, entonces el objetivo es que cada familia pueda resolver su vida diaria en su localidad en la mayor medida. Esto de casco y periferia no va más, va en contra de lo que es la sustentabilidad en una ciudad. Ahora estamos con el plan de los centros comerciales, con traccionar para que se empiece a desarrollar la parte administrativa que es lo más complicado, porque eso evitaría el movimiento en transporte hasta el casco.

-¿Cuántos son los recorridos y barrios nuevos que incluye el pliego?
-No lo podemos adelantar. Sí podemos decir que va a haber una mejora en los recorridos como clave para mejorar la respuesta a los usuarios.
-¿Se va a extender el plazo de la concesión? ¿A cuántos años?
-Sí, se pensó en ampliar. Se hizo un análisis de la curva de inversión, de la problemática con la entrega de las unidades, de la economía y de un montón de cuestiones que tienen que ver con importación y temas específicos de una empresa que se dedica al transporte y que no pueden ser ajenos cuando se hace un pliego. No es tan lineal: tenemos que analizar esa inversión, analizar lo que estuvo pasando y tener una proyección, analizar qué pasa en otras ciudades y, de hecho, tenemos contacto para ver qué han incorporado. Hemos tenido reuniones por pliegos también de otros países. Los lineamientos son bastante parecidos, pero la cuestión de la inversión es importante para garantizar que el pliego sea viable, que esté correcto en todas las variables de la inversión para que se entienda por qué se determina ese plazo. Este pliego tiene que ser el punto de partida a un trabajo diferenciado, a atender la demanda pero también a buscar los equilibrios porque todos formamos parte de un todo para que sea bueno. Tiene que ser un buen servicio y para eso el Municipio tiene que estudiar todas las variables, las empresas tienen que responder a las exigencias que determinemos y después cumplir con las responsabilidades que van desde capacitar a los choferes, respetar las normas de tránsito y todas las cuestiones de accesibilidad que tendrán que tener los coches.

-¿En cuánto tiempo podría estar en marcha ya el nuevo sistema?
-Es complejo el proceso pero tenemos estipulado un plazo de 4 a 6 meses, si es que todo sale correctamente. En marzo va a arrancar la discusión y ojalá que salga rápido.
VEREDAS, PLUSVALÍA y TERCER MANDATO
-Esta semana se retomó el recambio de baldosas tras el fallo de la justicia. ¿En qué fecha planean terminar el plan de Veredas?
-La primera etapa es la del Palacio Municipal, la segunda es la de Avenida 7 con la que estaremos tres o cuatro meses más de obra. En paralelo, lanzamos el plan mixto, de avenida 1 a 13 y desde avenida 44 a 60, en donde el Palacio Municipal otorga las baldosas de manera gratuita y el frentista se hace cargo de la mano de obra. Se cerró la inscripción hace poco, se anotaron más de 800 vecinos, muchos que no eran del área que lanzamos. Obviamente, la idea es seguir a todos los sectores porque hubo mucha demanda. Era importante empezar por el Palacio para dar el ejemplo.
-¿Qué pasa con los vecinos que se anotaron pero no están en el área?
-Ahora vamos a priorizar el área que lanzamos porque está estudiado. Estamos pensando cada cuadrante de la ciudad y cuando terminemos con la etapa 1, ya iremos analizando con cuál seguir y estamos haciendo el análisis de cuáles son las zonas más solicitadas, porque hay áreas muy transitadas que requieren una intervención urgente y vamos a aprovechar que los vecinos están en un rol más activo de querer hacerse cargo de sus veredas.

-El año pasado hubo un fuerte debate con la oposición sobre la aplicación de la plusvalía que se cobra a los desarrolladores. ¿El Ejecutivo está dispuesto a cambiar la fórmula de cálculo del tributo?
-El tema se trabajó durante mucho tiempo para que las reglas fueran transparentes y que realmente se cobrara. Los instrumentos normativos deben ser flexibles, mejorarse, pero en este caso pasaba que las plusvalías no se veían en la ciudad: había mucho desarrollo y al Municipio no le quedaba nada. O sí, dos problemas: no tener calles públicas ni espacios verdes porque no se les exigía nada a los barrios y entonces se dio una situación irregular en materia de barrios, en la localizacion y demás. Con las nuevas ampliaciones urbanas que empezamos a elevar a fines de 2020 era requisito mejorar la plusvalía para garantizar la transparencia y evitar la especulación inmobiliaria. Ese fue el objetivo del decreto reglamentario vigente. ¿Se puede mejorar, se puede rever la fórmula? Sí, pero es necesario ver cuestiones que para nosotros están muy claras y que tienen que ver con los plazos en que se cobraba la plusvalía. Antes tenían 2 años de plazo, nosotros lo eliminamos porque se especulaba con los procesos administrativos, cualquier tramite excedía los dos años y entonces no tenias cómo reclamar el pago. Cada cálculo se hacía en base a una tasación y era discrecional. Para que un inversor viera atractiva la ciudad lo que exige es que haya reglas claras y pueda planificar la inversión. Obtuvimos todas las valuaciones de ARBA, hicimos un estudio a todas las partidas de la ciudad y trasladamos esos valores a nuestras partidas para que hubiera transparencia en cuanto a cuál era la valuación de ese predio antes de los indicadores y después del indicador, se resta ese valor y sobre resultado se aplica el porcentaje del tributo. La oposición cuestionaba que la valuación era muy baja y que debía ser acorde a los valores de mercado. NosOtros fuimos actualizando esos valores año a año, con lo cual ARBA maneja valores mucho más bajos que los que manejamos en el municipio y de hecho en la reunión que tuvimos con el FdT y Juntos hice un cálculo mostrando que nuestro "valor fiscal" era superior al de mercado. Pretendemos que cualquiera que venga a hacer un desarrollo pueda prever la inversión con la plausvalía porque sino nunca sabés cuáles son las reglas del juego.
-¿Evalúan subir el porcentaje?
-Tenemos un máximo de 30% y eso se había hablado, estamos de acuerdo en subirlo. Lo que pasó en la pandemia fue que la construcción fue el último rubro que se habilitó porque se paralizó la actividad sin sentido, sin justificación. Sólo podía avanzar la obra pública. A raíz de esta situación fue que se decidió bajar al 15% para impulsar y volvieran los inversores.

-¿Cuántos proyectos están en marcha y cuánto estiman cobrar por plusvalía este año?
-Más de 500 millones de pesos. Tenemos muchos emprendimientos. Ya con el 15% estábamos viendo plusvalías muy interesantes, si encima se va a aumentar... se abre otro espectro a nivel proyección de obras atadas a la cuenta de la plusvalía que también tiene que ver con la prioridad que se defina en el gabinete y también mejorando la urbanización de los sectores más vulnerables. El tema está en tratamiento en comisión en el Concejo. El Ejecutivo está dispuesto a subir, siempre evaluando la situación y que sea equilibrado, hay que evaluar bien cuáles son las zonas donde se puede ampliar porque los valores de mercado no son los mismos en Sicardi que en City Bell. Hay que evaluar dónde se aumenta para que realmente sea justo para el que va a invertir y luego va a tener que comercializar. Es toda una cadena a analizar para que se pueda sectorizar ese porcentaje, siempre con argumentos técnicos porque sino termina siendo discrecional. Está bueno que se trate y haya consenso. Tenemos que contribuir todos a que esto se cobre, teniendo en cuenta que históricamente los barrios se aprobaban por un decreto del intendente y no por las ordenanzas, que es lo que establece la ley 8912.
-¿Van a impulsar un cambio integral del Código de Ordenamiento Urbano o van a seguir con parches, como dice la oposición?
-El código original es del 2000. El de 2010 fue un parche. Cuando vos hacés un cambio, un artículo es un mundo. Nosotros estudiamos mucho el código de Rosario que se hizo de manera parcial y en etapas, lo tomamos como guía porque ellos están mucho más avanzados que nosotros en materia de urbanismo y planeamiento. El código que teníamos como antecedente amerita un estudio parcial y etapabilizado para hacerlo de manera responsable. Primero porque es una ciudad capital, con una extensión territorial exagerada para lo que es un instrumento de código de planeamiento que no está pensado para la heterogeneidad que hoy vemos en el partido. Es un código que requiere estudios particularizados de cómo vamos abordando los cambios que estamos haciendo y que son muchísimos. No podría proponerle al intendente cambiar el código en 6 meses porque sería una irresponsable ya que conozco lo que hay en el código y sé a qué código queremos llegar. Nosotros apuntamos a un código morfológico, que tenga que ver con garantizar mejoras en la sutentabilidad y los espacios verdes que no tienen nada que ver con el código que tenemos hoy. Para llegar a eso tenemos que desmenuzar muchos artículos que están obsoletos, que tiene grises y no reflejan el modelo de ciudad que queremos.

-¿Sigue cortado el diálogo con la Provincia por la urbanización de la toma de Los Hornos?
-En su momento hubo reuniones donde se acordó cuáles eran las prioridades al momento de abordar la urbanización como la seguridad y la recuperación del suelo para garantizar que las cuencas funcionen como corresponde. Eso no ocurrió, se cambió el orden de prioridades y lamentablemente eso se transformó en un foco de delincuencia. No quiero generalizar porque hay de todo, pero se dio la comercialización de lotes y todos los vecinos de las tierras lindantes se vieron perjudicados porque el valor del metro cuadrado bajó un 50%. Ahí la plusvalía debería computarse más baja, si vamos a lo que plantea la oposición me gustaría que me dieran un dictamen de qué hacemos en ese sector de alrededor de 160 hectáreas. No podemos urbanizar más o menos, somos el Estado y de mínima se tiene que respetar el Código. Cuando yo escucho tanto reclamo sobre cuestiones de hidráulica desde algunos sectores, me gustaría saber qué opinan sobre la cuestón hidráulica y medioambiental del predio de Planeadores. Hubo una época en la que se trabajó muy bien, pero hay que respetar la ley, el código vigente, las leyes, los derechos. No tengo conocimiento de que se haya avanzado en las obras de calles.
-Garro buscará un tercer mandato. ¿Cómo evalúa esa decisión?
-Para nosotros es fundamental que vaya por la reelección porque es nuestro referente y demostró con su gestión que lo vemos en la calle -cuando va a visitar desarrollos o emprendimientos- que sigue teniendo muy buena aceptación y que la gente recepciona estas políticas que son para transformar y realmente ayudar. Hablo desde lo técnico, no hablo del plano político porque no es mi rol, pero como parte técnica vemos todas las mejoras y las podemos lograr porque Julio nos transmite esa necesidad de poder transformar con la gestión. Hay mucho por hacer, en lo personal me da mucha satisfacción que pueda tener una tercer gestión porque tenemos muchos proyectos que se están desarrollando y necesitamos otra etapa para seguir implementándolos. Desarrollar una ciudad es complejo, cada acción cuesta porque siempre hay resistencia a los cambios. Estamos planificando para que en los próximos cuatro años se pueda materializar todo lo que estamos desarrollando. Estoy convencida que es necesario que Julio esté en la próxima gestión porque tenemos muchos proyectos para lograr que se materialice y se entienda cómo es la descentralización y mejorar las reglas de juego para que más inversores vengan a la ciudad.