En las últimas horas la ministra de Salud argentina, Carla Vizzotti, presentó un informe al presidente de la Nación, Alberto Fernández, en el que detalló que ya existe circulación comunitaria de la variante Delta en Paraguay. En el Gobierno preocupa ese aumento de contagios que podría cruzar la frontera en poco tiempo.
Hasta el momento, Argentina buscó retrasar el ingreso de la letal variante con medidas extremas como las restricciones a los vuelos y miles de argentinos varados en el exterior. Ahora, resulta imperioso establecer prioridades porque la variante Delta presentó circulación comunitaria en el país vecino.
El Consejo Federal de Salud (COFESA) se reunió el martes pasado y definió priorizar la aplicación de segundas dosis de la vacuna durante el mes de agosto, con el objetivo de brindar una protección extra a la población. La intención es que en el próximo mes el 60% de los mayores de 50 años completen el esquema de vacunación.
"Consensuamos que agosto será el mes de las segundas dosis para tener un impacto en la disminución de la mortalidad y en las internaciones ante el potencial riesgo de presentar circulación persistente de variante Delta", expresó Vizzotti al respecto. Si bien una dosis sirve para evitar casos graves, es importante que se complete el esquema de vacunación para que la barrera sanitaria sea fuerte y evite la circulación comunitaria de la variante.

La gran preocupación está ligada a la llegada de segundas dosis de Sputnik V. El Instituto Gamaleya todavía debe aprobar la distribución de un lote de 1.200.000 segundas dosis fabricadas por el laboratorio argentino Richmond. Además, durante agosto podría producirse otro millón. En tanto, se acelerarán las segundas dosis de Sinopharm y AstraZeneca.

La mayoría de los casos Delta provienen de viajeros que arriban a Ezeiza provenientes de Estados Unidos, aunque también fueron confirmados casos de personas que regresaron desde España, Holanda, México, Montenegro, Panamá, Francia, Dinamarca y Venezuela.
Hasta el momento en el país fueron identificados un total de 46 casos de la temida cepa, 45 pertenecen a personas con antecedente de viaje internacional y uno que fue contacto estrecho de un viajero. Por el momento no hay casos autóctonos, es decir, que no tengan algún tipo de nexo con aquellos que llegaron desde el exterior.