En las últimas horas de este miércoles un policía fue encontrado muerto en la fosa de un taller mecánico en La Plata y el hecho provocó una gran conmoción en la ciudad. El efectivo que estaba retirado de sus funciones en la fuerza apareció sin vida en el taller ubicado en Camino Belgrano y 525 bis. Tenía un motor y baterías encima de su cuerpo.
Según fuentes oficiales, se trata de Alejandro Fernández, un uniformado que trabajaba en la Comisaría 11° de Ringuelet y que además era mecánico. Por estas horas se realizan intensas tareas para determinar las causas del episodio.
Si bien las primeras hipótesis que manejaban los efectivos indicaban que el hombre pudo haber sido asesinado, los investigadores en las últimas horas aseguraron a este medio que se trataría de un accidente fatal.
En la zona del taller hay una gran presencia policial y los vecinos se mostraron sorprendidos y conmocionados por la noticia; ya que según indicaron a 0221.com.ar se trataba de "una persona muy querida en el barrio".

Ahora los peritos deberán trabajar en lugar de la escena para esclarecer el caso. A pesar de que todo pareciera indicar que podría haber sido un incidente y que la víctima estaba sola al momento del deceso, algunas personas que conocían al hombre aseguran que pudo haber sido un homicidio y exigen que se investigue a fondo las circunstancias del fallecimiento.
LA VÍCTIMA
Alejandro Fernández era policía, mecánico y sus vecinos tenían un gran cariño por él. El 2 de abril de 2013, en medio de la trágica inundación, se convirtió en héroe. Esa noche, el hombre sacó del taller a "Guajiro" su bote, y estuvo doce horas recorriendo las calles de Tolosa tapadas por agua rescatando vecinos.

El mecánico había ido a trabajar y regresó a su casa cerca de las 20. Cuando estaba por sentarse a comer con su familia, decidió dejar todo para salir a la calle con su bote. Su decisión causó la sorpresa de su mujer, quien le reprochó que saliera porque iban a pensar que se trataba de una burla para todos los vecinos de la zona. La breve discusión fue el inicio de una noche que quedó guardada en la memoria de los vecinos de Tolosa.