Los agentes de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de La Plata visitaron este lunes las instalaciones del Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) de la Comuna, donde las autoridades locales les entregaron más de 400 horas de grabación del sistema público de cámaras de seguridad que serán vitales para reconstruir los hechos ocurridos durante la madrugada del pasado 1° de enero.
Las imágenes aportadas por la Municipalidad "fueron aportadas como prueba a la investigación que lleva adelante la fiscal María Eugenia Di Lorenzo", explicaron fuentes municipales a 0221.com.ar y agregaron que también se entregaron los libros de guardia y el detalle de todo el personal que estuvo presente durante la noche del 31 de diciembre y la madrugada de Año Nuevo, cuando la diputada Carolina Piparo y su esposo Juan Ignacio Buzali fueron víctimas de un violento asalto y luego se vieron envueltos en un confuso accidente de tránsito.
Tal y como suele suceder en este tipo de casos, la Fiscalía requirió las imágenes grabadas esa madrugada, un aporte fundamental para determinar qué fue lo que sucedió y corroborar o no las declaraciones tanto de Piparo y Buzali como de los jóvenes atropellados y los testigos del dramático suceso.
Según contaron fuentes comunales, a 0221.com.ar, "el material fue entregado para contrarrestar una Fake News generada por los abogados de los jóvenes que iban en la moto, algunos figuras de la oposición y militantes del Frente de Todos, que buscan en todo momento ensuciar el proceso de la investigación que se viene llevando adelante".
Al mismo tiempo, en el Municipio explicaron: "Este video completo entregado a la fiscalía, comprueba que no hubo ninguna edición ni mala interpretación de las imágenes que habían sido difundidas en la primera edición del material, la cual tenía una duración de 1.30’, y que había sido editada únicamente con fines periodísticos".

Con estos elementos, ahora la Justicia deberá determinar las responsabilidades de Buzali en el momento en el que ambos persiguieron a los motociclistas que, creían, les habían robado.