La extrapolación de la explosión del depósito de nitrato de amonio de Beirut, en el Líbano, al puerto de nuestra región es un recurso gráfico que permite dimensionar los alcances que tuvo un estallido cuyos registros en video siguen conmoviendo al mundo entero y que causó la muerte de más de cien personas y miles de heridos.
La hipótesis es una proyección improbable en la región, al menos por esas mismas causas, ya que no existe en el Puerto ni en la destilería ningún depósito con ese material altamente peligroso.
Las secuelas más leves, reflejadas con movimientos sin daños provocados por la onda expansiva fueron reportadas por pobladores ubicado hasta 12 kilómetros del puerto de la capital libanesa y los primeros daños, que incluyeron cristales rotos, empezaron a registrarse a 10 kilómetros de distancia.
Si una explosión idéntica ocurriera en el Puerto de La Plata, ubicado en el límite de Berisso y Ensenada, esas secuelas se sentirían en casi la totalidad del casco urbano de La Plata: llegarían, por ejemplo, a la plaza 19 de Noviembre (25 y 44), el Parque San Martín y la zona del Estadio Ciudad de La Plata.

Pero en la periferia llegaría hasta la zona del Aeropuerto, en Villa Elvira; las canteras de 25 y 525 y la zona de Villa Castells. En Ensenada alcanzaría a el Punta Lara y hacia el sudeste, en Berisso llegaría hasta Montevideo y 82, pasando el balneario Bagliardi.
Pero los daños serían mayores en el interior de ese perímetro de 10 kilómetros, con mayor afectación cuanto más cerca se esté de la zona de la explosión.

Los reportes de los medios periodísticos libaneses indican que a un kilómetro de distancia se registraron daños estructurales en las fachadas de los edificios. En la hipótesis de una accidentes semejante al de Beirut, el impacto llegaría al corazón de los cascos urbanos de Ensenada y Berisso. En el primer caso alcanzaría la zona de la Municipalidad, frente a la plaza Belgrano; y en el segundo atravesaría la calle Nueva York y la destrucción llegaría hasta la céntrica esquina de Génova y Montevideo.

La destrucción total de los edificios cercanos al lugar de la explosión en Beirut alcanzó los 450 metros de distancia. Si eso se proyecta al Puerto de la región alcanzaría a las manzanas urbanas de Berisso y Ensenada más cercanas al Canal Santiago, donde se encuentra el puerto.
Más allá de los daños materiales (la mitad de Beirut quedó destruida o dañada), que se estiman entre 3 y 5 mil millones de dólares, las autoridades de Líbano indican que son más de cien los muertos, hay otros tantos desaparecidos y más de cuatro mil heridos de distinta gravedad. En tanto que cerca de 300 mil personas perdieron su hogar.

Hasta el momento, la causa de la explosión es atribuida a la detonación de 2.750 toneladas de nitrato de amonio, una sustancia usada en fertilizantes y armamento, que estaban almacenadas en el puerto de la capital libanesa desde hacía varios años, cuando había sido confiscado de un barco que llegó al puerto.