Brasil y Chile fueron incluidos en las últimas horas en el listado de países considerados como "zonas con transmisión sostenida" del coronavirus, por lo que cualquier turista que haya estado en alguno de esos países deberá someterse a una cuarentena obligatoria, así como ya sucedía con quienes regresaban de los Estados Unidos, China, Corea del Sur, Japón, Irán y Europa.
La decisión se dio a conocer en línea con el cierre de las fronteras para todos los extranjeros, tal y como anunció el presidente Alberto Fernández en una conferencia de prensa brindada desde la quinta de Olivos. A partir de ahora, "nadie podrá ingresar al país salvo los argentinos nativos o los extranjeros residentes", aclaró entonces el mandatario y agregó que "por las fronteras terrestres llegaban turistas que venían de zonas de riesgo".
El listado fue actualizado en el propio sitio web de la cartera nacional de Salud, donde el Gobierno indica minuto a minuto los pormenores de las medidas tomadas para evitar la propagación del virus en Argentina.
Como indica el Decreto de Necesidad y Urgencia con el que el Presidente declaró la emergencia sanitaria, todos los pasajeros, sean argentinos o no, que provengan de esos países deberán permanecer aislados durante 14 días, obligatoriamente. La medida busca evitar que los turistas que llegan al país y hayan contraído la enfermedad puedan infectar a otras personas.

El Gobierno también dispuso la suspensión por 30 días de todos los vuelos provenientes de zonas afectadas y las aerolíneas pudieron operar hasta este lunes para llevar o traer residentes a sus países de origen. A partir de este martes solo Aerolíneas Argentinas podrá operar para repatriar residentes. La línea de bandera ya tiene dos vuelos programados desde el aeropuerto de Miami, que serán los primeros utilizados para que los argentinos varados fueran volver al país.
De acuerdo con las cifras oficiales, se detectaron 56 casos de contagio en el país, de los cuales tres fueron dados de alta y otros dos murieron a causa de serias complicaciones cardíacas y respiratorias. En el mundo la pandemia de COVID-19 ya se cobró al vida de más de 7.000 personas y otras 181 mil siguen infectadas con el virus.