Mientras que en Cambiemos se muestran tranquilos porque supuestamente ya está asegurado el escenario político necesarios para imponer el nuevo esquema de reparto de poder en el Concejo Deliberante de La Plata, en el que lo único que se modificaría es la Presidencia, sectores de la oposición consideran que aún tienen herramientas para jugar alguna carta que le permita forzar una negociación más amplia y rediscutir todos los cargos. El escenario, que podría tener implicancias en el proceso de armado de listas para las elecciones de este año, en las que el intendente Julio Garro buscará su reelección, tendría variables según las estrategias que se apliquen, pero eso dependerá de una unidad opositora que hasta ahora casi nunca pudo verse reflejada en el recinto.
Casi si querer, Cambiemos se encontró con que la fórmula de acuerdo que más le convenía tiene una plus con valor de "clima de época": la llegada de Ileana Cid para reemplazar a Fernando Ponce (pidió licencia en medio de una cruce judicial con una ex empleada por un presunto caso de acoso) le permite exponer una armado de autoridades cien por ciento femenino. Sería "acordable" que la randazzista Lorena Riesgo siga como vicepresidenta primera y la massista Virginia Rodriguez complete como vicepresidenta segunda, como es ahora.
La decisión en el oficialismo terminó de definirse el jueves, día en que además hubo un encuentro de Cid con el bloque de concejales. Varios concejales e incluso desde el Ejecutivo se mostraron tranquilos en que los votos están. Pero una reunión (bastante numerosa aunque sin asistencia perfecta) de integrantes de los distintos bloque opositores ocurrida el viernes abrió algunos interrogantes. Hasta ese día era el kirchnerismo -enarbolando el nombre de Norberto "Chucho" Gómez-, el que más parecía resistir un acuerdo que modificara todos los cargos, pero en ese encuentro hubo presencia de otros sectores. Quedaron en volver a charlar este lunes para analizar las posibilidades que tienen.

Las herramientas, según analizan, las otorga el reglamento interno del Concejo y la Ley Orgánica de las Municipalidades, pero para poder usarlas necesitan el acuerdo de todos. La tarea no es fácil porque son doce concejales, un número con el que podrían presionar, pero divididos en seis bloque, varios de ellos unipersonales, referenciados políticamente en sectores que se supone competirán en las elecciones que se avecinan.
El hermetismo fue parte del pacto al que arribaron los opositores que estuvieron en el encuentro. Se preocuparon incluso de no exponer demasiado las ausencias aunque algunas se saben porque había varios ediles fuera de la ciudad. Quienes esbozaron algo resaltaron el nivel de consenso para intentar que el oficialismo ceda en algo. Algunas "voluntades" opositoras son puestas en dudas y podrían complicar la estrategia.

Algunas pistas surgen de analizar cómo será la sesión según las reglas de juego. Eso implica que habrá algunos momentos en los que los bloques opositores podrían intentar presionar. No se descarta que para destrabar la situación pidan un encuentro con el propio jefe comunal.
La decisión de no bajar al recinto en el momento que arranca la sesión es una de esas instancias, ya que se necesitan 13 concejales para alcanzar el quórum y el oficialismo tendría solo 10 asegurados en caso de Ponce decida no concurrir a la sesión. Sí o sí necesitas un acuerdo con la oposicion. La votación de los nombres que se propongan es el otro momento decisivo, aunque ahí el oficialismo tendría la ventaja de acercarse más fácil al número: será elegido el nombre con más votos sin necesidad de una mayoría simple. Y en caso de empate no define la presidencia (que se supone en ese momento estará en manos de una opositora) sino que representará, automáticamente, el triunfo de Cambiemos por haber sido la fuerza que ganó las últimas elecciones.

De todos modos, en el oficialismo no quieren sorpresas y por eso apuntarán en las próximas horas a reforzar los acuerdos con algunos de los sectores opositores. Apuestan a una división natural, consecuencia del contexto preelectoral. Podría simplificarse en dos grupos aunque la lectura profunda es más compleja: por un lado los cinco concejales kirchneristas puros, y por otros los siete de distintas vertientes que confluyen en lo que a nivel provincial y nacional se configura como Alternativa Federal.

Pivotea en esa escena la concejal de Cambiemos que es hipercrítica con la gestión de Garro, Florencia Rollié, que ya sugirió que se abstendría. En principio no votaría por Ileana Cid, aunque tampoco por algún candidato que surja del peronismo.
Más allá de esas especulaciones, la cita es el martes a las 11, las cartas están echadas, pero la mano parece seguir disputándose y con margen para varias incertidumbres.