"La cantidad de falencias que hay por servicio es impresionante. No puede seguir más así", dijo a 0221.com.ar Graciela Valenzuela, delegada y parte de la junta interna ATE del Hospital San Martín. Las y los trabajadores del centro de salud de 1 y 69 definieron este mediodía que el próximo 7 de febrero realizarán un abrazo simbólico al edificio, además de nuevas asambleas que podrían convocar a un paro en todos los nosocomios públicos de la ciudad.
Las medidas serían el puntapié inicial a otras más duras, como huelgas en todos los hospitales bonaerenses en reclamo por la crisis que atraviesan los establecimientos. En ese sentido, Valenzuela indicó que ese jueves se reunirán desde las 10 y habrá retención de tareas en el Policlínico.
"Se convocó al resto de los hospitales. El ajuste actual es terrible. Todo es por falta de presupuesto: se caen los techos, en un lugar donde tendría que haber 20 neonatos hay 40. Así estamos", remarcó la delegada a este portal.
Como viene dando cuenta 0221.com.ar, los últimos días se acumularon una serie de graves episodios, que -según denunciaron las y los empleados- son consecuencia del déficit de infraestructura en ese centro asistencial. Si bien los reclamos llevan varios años, la última seguidilla de inconvenientes se registró durante la última semana.

El 24 de enero estuvieron tres horas sin luz: nunca arrancaron los generadores. El 29 hubo otro corte de energía y el personal tuvo que asistir manualmente a los bebés del área de neonatología. El panorama empeoró con la caída de parte del techo del pabellón Rossi, que de milagro no dejó heridos. La gota que rebalsó el vaso se dio tan solo unas horas después con el desmayo de un médico en plena cirugía porque no funcionaron los aires del quirófano.
"Hasta acá llegamos. Todo el personal está muy conmovido con esto último que pasó. Es terrible", sostuvo Valenzuela.
Más temprano también se habían reunido las y los médicos del Hospital de Niños Sor María Ludovica, quienes manifestaron su preocupación por haber estado 15 días sin aire acondicionado en lo que es la guardia central y terapias intermedias. Eso con plena ola de calor, donde la sensación térmica superó con holgura los 40°C.

"Lo que destacamos es que tiene que ver con una cuestión de presupuesto, porque el que se destinó a Salud es cada vez menor y éstas son las consecuencias", lanzó Eliana Aguirre, delegada de ATE en la institución de 14 y 66. En ese marco, hizo hincapié en la necesidad de garantizar la atención de los pacientes y el trabajo en "las mejores condiciones laborales".

En 2018 la crisis llegó a su punto extremo en el centro pediátrico cuando se quedaron sin luz y debieron terminar una cirugía alumbrando con los teléfonos celulares. "Queremos que la gobernadora Vidal y el ministro Scarsi tomen nota y cartas en el asunto, que se den cuenta que lo que está en riesgo es la salud de los y las habitantes de la provincia de Buenos Aires", sentenció.