El Policlínico San Martín sigue acumulando situaciones de gravedad. El martes volvió a quedar en medio de la polémica por los nuevos cortes de luz en el servicio de neonatología y en las últimas horas se conoció la caída de techos en el pabellón Rossi del hospital de 1 y 69.
Afortunadamente no hubo que lamentar heridos: cuando se produjo el desprendimiento del techo de durlock no había personas en ese sector. El episodio profundizó el reclamo de las y los trabajadores de ese centro de salud, quienes volvieron a denunciar las pésimas condiciones de infraestructura. "La falta de mantenimiento la venimos denunciando como en todos los hospitales bonaerenses", sostuvo la médica Carolina Pérez Duhalde a Crónica TV.
La profesional remarcó que la reiteración de estos hechos en los nosocomios provinciales son una clara consecuencia de la política de ajuste encabezada por el gobierno de María Eugenia Vidal. "Hay una decisión de continuar con el vaciamiento de la salud pública", dijo y agregó que hasta tienen camas con pulgas.
Luego de solicitar que la sociedad en su conjunto acompañe el reclamo, recalcó el pedido de aumento del presupuesto asignado para el área. "Si no es puro palabrerío sin sentarse a resolver nada", insistió.
El martes se registró el segundo corte eléctrico en menos de una semana y el personal de neonatología tuvo que asistir manualmente a los bebés prematuros para evitar que sufran cualquier complicación por la falta de electricidad en los equipos que los ayudan a respirar y a comer.

"Saltó una térmica que estaba con problemas pero lo pudimos solucionar rápidamente. Solamente fueron cinco minutos de corte", le explicó a 0221.com.ar el director del Hospital San Martín, Alberto Urban. En esa línea, el doctor confirmó que no hubo pacientes que hayan sufrido la consecuencia de esta falla.
Sin embargo, los médicos y residentes dieron otra versión de los hechos que ocurrieron cerca del mediodía en el nosocomio de 1 y 70. En medio del agobiante calor, las y los trabajadores tuvieron que darles de comer a los pequeños prematuros y asistirlos con oxígeno puro. "Cada vez más agobiados del trabajo, volviendo a casa con ganas de llorar", comenzó el relato de una médica del área de neonatología. Según detalló, el corte de electricidad duró aproximadamente una hora y no cinco minutos como le confirmaron a este portal las autoridades del Hospital provincial.
Una situación similar se había registrado el 24 de enero: estuvieron tres horas a oscuras. Los generadores nunca arrancaron y los cuidadores hospitalarios, enfermeros/as, médicos y médicas de la Guardia debieron asistir a las áreas críticas a través de un soporte manual, ambuceando a las y los pacientes internados.
El regreso de la energía eléctrica ocurrió después de un intenso trabajo de EDELAP, la policía y otras empresas privadas de electricidad, aunque los médicos insistieron en definir la situación como "un claro ejemplo de abandono y desidia". Es que hace un año, en enero de 2018, se dio una situación similar y por eso desde la junta interna de ATE y CICOP advierten que tanto las autoridades del Hospital como los funcionarios del Gobierno bonaerense "siguen sin escucharnos".