El impacto de la crisis económica en la gestión municipal tiene un alcance decisivo en la acción social que se anuncia será profundizada pero no en la estructura política. El intendente Julio Garro parece haberse inclinado por el camino de la gobernadora María Eugenia Vidal quien casi inmediatamente después de los anuncios de cambios en el gabinete del presidente Mauricio Macri, descartó cualquier posibilidad semejante.
“Hoy no está en agenda. Estar activos en la ayuda social en obras, ese es el norte de la gestión”, respondió un alto funcionario municipal ante la consulta puntual de 0221.com.ar respecto a la posibilidad de que haya un recorte o reestructuraciones que impliquen achiques en el gabinete. Esas palabras ratifican la sensación que dejó la seguidilla de reuniones que el intendente mantuvo en las últimas horas con secretarios, legisladores provinciales y concejales.
No hubo allí -aseguran quienes estuvieron presentes- referencia ni insinuación a ningún ajuste en el organigrama. Además de la cuestión social, las medidas que se analizan y las que ya están tomadas transitan el camino de morigerar el impacto que la devaluación puede tener en las cuentas municipales. Preocupan y es observado de cerca el nivel de la recaudación y ya es una decisión tomada la aplicación, para las futuras licitaciones, del recurso que provee el decreto que estableció el régimen de redeterminación de precios.
Salvo que medie un pedido explícito como gesto político de parte del presidente o la gobernadora, se considera que La Plata cumplió con el ajuste necesario cuando el Municipio adhirió al acuerdo fiscal y achicó en un 30% la plantilla de cargos políticos. Fue a fines de 2017 para aplicar en el corriente año y lo hizo, también, siguiendo los pasos de la gobernadora.
De todos modos la línea es fina y como el alcance de la crisis parece difícil de predecir puede que no esté dicha la última palabra y sea necesario prestarle atención al proceso de elaboración del presupuesto para 2019, todavía en etapa preliminar.
MITIGAR EL MALESTAR
La demanda en las distintas bocas que la ayuda social tiene en los barrios, sea oficial o gestionada por instituciones, es notoriamente creciente. Comedores y merenderos son escenarios donde nuevos actores aparecen reclamando atención y así lo describen los responsables del área social de la Municipalidad. Ya no son solo los niños los que concurren, son cada vez más adultos que van por un plato de comida o por una vianda para llevarse a su casa.
Es difícil conseguir un relevamiento oficial respecto de las zonas del distrito con más problemas, pero en cualquiera de los más de 120 asentamientos que hay en el distrito se repite la escena. Y en el último tiempo la angustia y el requerimiento se extendió a sectores de clase media.

Por ahora no se ha expresado o se ha ocultado el temor a posibles focos conflictivos que puedan derivar en escenas de violencia. Sin embargo el dato que encendió el alerta en la oposición política fue la aparición de un proyecto de ordenanza del Ejecutivo que crea una nueva fuerza de seguridad que, aunque sin armas, aumentará la presencia de agentes en la calle. No serán policías ni portarán armas, pero sí podrán actuar para prevenir delitos, mediar ante situaciones violentas y dar alerta inmediata a las fuerzas de seguridad. En el Municipio niegan que detrás de la idea haya una intención de intimidar con la presencia de uniformados en la calle ante el posible descontento social, pero eso seguro será materia de discusión en la Comisión de Seguridad del Concejo Deliberante
Garro parece haber registrado el tono que la crisis adquiere en esas zonas y por eso, al menos desde lo gestual, movió el tablero. De todos los encuentros que tuvo en las últimas horas tal vez el más significativo fue con el equipo de la Secretaría de Desarrollo Social, con su titular Raul Cadaa a la cabeza, para escuchar lo que tenían para decir sus integrantes respecto a lo que ven en el territorio. Aunque sin datos ni precisiones respecto de medidas concretas el discurso machaca en que la prioridad "está en lo social" y en que la ayuda está llegando.
Ese encuentro sirvió también para mostrar que al intendente le preocupan los modos de nombrar la crisis, una palabra que es retaceada en el vocabulario oficial. Subió a las redes una foto de esa reunión en el Salón de los Acuerdos con el texto: “Estamos reforzando la presencia municipal en los barrios más vulnerables para ayudar a las familias a transitar este momento”. En realidad esa fue la segunda versión, la primera agregaba el adjetivo “complicado” al mentado momento. Al verlo publicado optó por su eliminación y la republicación corregida y el original solo quedo en la retina de quienes llegaron a verlo.
Los concejales y legisladores que se encontraron con el intendente y su gabinete se retiraron con la idea de que la Municipalidad tiene stock con alimentos e insumos para ayudar a los sectores más humildes. También destacan que se destinan más fondos -provenientes de Provincia- para los beneficiarios de tarjeta de compra de comida. “La clave está en que esa ayuda sea canalizada con eficiencia”, analizan.
También es considerada importante la interacción con las organizaciones sociales y las entidades intermedias que tienen presencia en los barrios y pueden ser efectores importantes para contener los focos de malestar y angustia. El encuentro en medio de una protesta con piquete en calle 12, frente al palacio municipal, con los referentes de los grupos que realizan trabajos en las escuelas, fue una oportunidad propicia para estrechar lazos y reforzar una relación que viene bien en coyunturas como éstas. Aunque siguen negociando y se encuentran en las antípodas ideológicas, hay 15 millones nuevos destinados a esos trabajos para lo que queda del año que se suman otros 18 que ya estaban asignados.
Además, el jefe comunal consolida la relación con el Arzobispado -cuyo titular por estos días está en Roma- para coordinar el trabajo con las organizaciones solidarias que de él dependen y tienen presencia en los barrios. En la semana que termina tuvo un encuentro con el auxiliar durante un homenaje a Dardo Rocha en la cripta de la Catedral. Al parecer no se avanzó en otro tomo urticante entre Iglesia y Estado Municipal en medio de las apostasías colectivas: el pedido de condonación y exención impositiva para unas 200 propiedades del Arzobispado.

¿LICITACIONES EN RIESGO?
Otro aspecto que preocupa es el futuro de las licitaciones realizada y por venir en medio de una devaluación tan profunda producto de la escalada del dolar. La más acuciante es la del servicio de recolección de residuos que está en la etapa de análisis de las propuestas técnicas para que después se proceda a abrir las ofertas económicas.
El tramo más complicado es el vinculado con la prestación del servicio en el centro de la ciudad, para lo cual está prevista una contenerización de carga lateral, cuyo equipamiento es importado y cotiza en dólares. Hay incertidumbre sobre si es posible salir del entuerto debido a la imposibilidad de recurrir al régimen de redeterminación de precios cuando se trata de un proceso licitatorio ya en curso. No obstante, el área legal analiza una salvedad: se explicita en el pliego, según indicaron, que las ofertas de las empresas están elaboradas en base a precios de mayo y junio, cuando los presupuestos fueron elaborados. “Puede ser una herramienta que permita efectivizar una corrección con las empresa que se presentaron”, dijeron a 0221.com.ar.

El resto de las licitaciones ya en proceso, la mayoría vinculada con la obra pública, no tendrían esa posibilidad, lo cual obligaría a una decisión política respecto de qué hacer con ellas en caso de que los valores estén muy desfasado con la realidad del mercado.
Para las futuras licitaciones (como la de los 30 millones que se destinarían al asfaltado en las calles donde se levantaría el empedrado) en cambio, ya es una decisión tomada recurrir al régimen de Redeterminación de Precios creado por el gobierno nacional a través del decreto 691/2016, para poner a cubierto a la gestión. El objetivo del mismo es “establecer un régimen tendiente al mantenimiento de la ecuación económico-financiera original de los contratos de obras públicas durante todo el plazo de su duración y a futuro". En otras palabras adecuar los valores a la realidad económica del lugar. Una realidad que, como se percibe, es bien distinta a la de hace algunos meses.