Un platense podría protagonizar el primer escándalo del Mundial
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El primer escándalo del Mundial de Rusia puede ser protagonizado por un platense

Se trata de Mauro Vigliano, el árbitro nacido en La Plata que viajó a Rusia para impartir justicia. Estará a cargo del sistema VAR, que definirá las jugadas más polémicas. Debutará en el partido inaugural de este jueves entre el local y Arabia Saudita. ¿Le irá bien?

La espera llega a su fin: el Mundial arranca este jueves al mediodía y, si bien no juega la Selección argentina, habrá representantes nacionales en el primer encuentro de la Copa. El partido inaugural entre los locales y Arabia Saudita será dirigido por Néstor Pitana, con Hernán Maidana y Juan Pablo Belatti como asistentes y la participación del platense Maurio Vigliano como encargado del VAR, el polémico sistema que permite modificar las decisiones arbitrales con ayuda de las cámaras de televisión. 

Rusia y Arabia abren el Mundial este jueves a las 12 en Moscú y las miradas también estarán posadas en cómo se desempeñarán los encargados de impartir justicia, ya que por primera vez en la historia de una copa del mundo se utilizará el Video Assistant Referee o simplemente VAR. O sea, el juez principal podrá valerse de la tecnología para determinar si en una jugada dudosa la pelota ingresó al arco o no, si hubo offside previo a un gol, si se cometió un penal que pasó desapercibido, si se simuló o si en algún sector del campo de juego un jugador agredió a otro y nadie lo vio.

El encargado de revisar las cámaras de video al instante será el platense Vigliano, que estará comunicado en todo momento con el juez principal, Pitana, quien a la vez contará con la ayuda de los asistentes Maidana y Belatti.

"El protocolo del VAR es muy grande y es nuevo para todos. Hay que entender cada situación y saber aplicarlo", contó Belatti el último día de mayo en diálogo con “La Revolución”, cuando visitó junto a Vigliano los estudios de 221Radio. Por su parte, el juez nacido en La Plata -con tradición familiar en el arbitraje-, opinó: "Al tener la posibilidad de revisar situaciones, no deberías tener errores”.


Lo cierto es que será una prueba de fuego, porque todas las veces que se aplicó este sistema se generaron momentos de tensión y desconcierto, no solo entre los jugadores y cuerpos técnicos, sino en las tribunas. Es que desde que el árbitro frena el partido para consultar la repetición de una jugada al costado del terreno, el tiempo parece detenerse eternamente en el marco de una incertidumbre que termina siendo crucial: los segundos -y a veces largos minutos- culminan con una tarjeta roja que nadie espera, o la sanción de un penal, o la anulación de un gol que para todos había sido legítimo.

Se trata de una herramienta pensada para disminuir el margen de error en jugadas dudosas con la ayuda clave de la tecnología, pero que aún no funciona en plenitud: se tarda demasiado en determinar la decisión y ni siquiera con el sostén de la televisión los encargados de revisar las jugadas se ponen de acuerdo, ya que debaten durante varios minutos el desarrollo de la polémica acción, mientras las miles de personas presentes en el estadio desconocen qué está pasando.

El ejemplo que quedará marcado en la memoria de todos los hinchas de River se dio el año pasado en la semifinal de vuelta de la Copa Libertadores, en cancha de Lanús: el árbitro de aquel partido decisivo, Wilmar Roldán, tardó exactamente 2 minutos en cobrar un claro penal para el local -tras haberlo pasado de largo en el momento y ser asistido por la televisión después-, previo a haber ignorado una escandalosa mano de un defensor granate en el primer tiempo, dentro del área. Tras ese encuentro, se volvió a instalar mediáticamente el debate sobre cuál es el criterio de aplicación del VAR, porque nunca quedó claro.

En 48 horas el sistema debuta en un Mundial, con todo lo que eso implica. El riesgo enorme de aplicar el VAR en el mayor acontecimiento deportivo a nivel mundial por primera vez correrá a cuenta de un platense. Así quedará en la historia.

Se trata de Mauro Vigliano, el árbitro nacido en La Plata que viajó a Rusia para impartir justicia. Estará a cargo del sistema VAR, que definirá las jugadas más polémicas. Debutará en el partido inaugural de este jueves entre el local y Arabia Saudita. ¿Le irá bien?

12 de junio de 2018

La espera llega a su fin: el Mundial arranca este jueves al mediodía y, si bien no juega la Selección argentina, habrá representantes nacionales en el primer encuentro de la Copa. El partido inaugural entre los locales y Arabia Saudita será dirigido por Néstor Pitana, con Hernán Maidana y Juan Pablo Belatti como asistentes y la participación del platense Maurio Vigliano como encargado del VAR, el polémico sistema que permite modificar las decisiones arbitrales con ayuda de las cámaras de televisión. 

Rusia y Arabia abren el Mundial este jueves a las 12 en Moscú y las miradas también estarán posadas en cómo se desempeñarán los encargados de impartir justicia, ya que por primera vez en la historia de una copa del mundo se utilizará el Video Assistant Referee o simplemente VAR. O sea, el juez principal podrá valerse de la tecnología para determinar si en una jugada dudosa la pelota ingresó al arco o no, si hubo offside previo a un gol, si se cometió un penal que pasó desapercibido, si se simuló o si en algún sector del campo de juego un jugador agredió a otro y nadie lo vio.

El encargado de revisar las cámaras de video al instante será el platense Vigliano, que estará comunicado en todo momento con el juez principal, Pitana, quien a la vez contará con la ayuda de los asistentes Maidana y Belatti.

"El protocolo del VAR es muy grande y es nuevo para todos. Hay que entender cada situación y saber aplicarlo", contó Belatti el último día de mayo en diálogo con “La Revolución”, cuando visitó junto a Vigliano los estudios de 221Radio. Por su parte, el juez nacido en La Plata -con tradición familiar en el arbitraje-, opinó: "Al tener la posibilidad de revisar situaciones, no deberías tener errores”.


Lo cierto es que será una prueba de fuego, porque todas las veces que se aplicó este sistema se generaron momentos de tensión y desconcierto, no solo entre los jugadores y cuerpos técnicos, sino en las tribunas. Es que desde que el árbitro frena el partido para consultar la repetición de una jugada al costado del terreno, el tiempo parece detenerse eternamente en el marco de una incertidumbre que termina siendo crucial: los segundos -y a veces largos minutos- culminan con una tarjeta roja que nadie espera, o la sanción de un penal, o la anulación de un gol que para todos había sido legítimo.

Se trata de una herramienta pensada para disminuir el margen de error en jugadas dudosas con la ayuda clave de la tecnología, pero que aún no funciona en plenitud: se tarda demasiado en determinar la decisión y ni siquiera con el sostén de la televisión los encargados de revisar las jugadas se ponen de acuerdo, ya que debaten durante varios minutos el desarrollo de la polémica acción, mientras las miles de personas presentes en el estadio desconocen qué está pasando.

El ejemplo que quedará marcado en la memoria de todos los hinchas de River se dio el año pasado en la semifinal de vuelta de la Copa Libertadores, en cancha de Lanús: el árbitro de aquel partido decisivo, Wilmar Roldán, tardó exactamente 2 minutos en cobrar un claro penal para el local -tras haberlo pasado de largo en el momento y ser asistido por la televisión después-, previo a haber ignorado una escandalosa mano de un defensor granate en el primer tiempo, dentro del área. Tras ese encuentro, se volvió a instalar mediáticamente el debate sobre cuál es el criterio de aplicación del VAR, porque nunca quedó claro.

En 48 horas el sistema debuta en un Mundial, con todo lo que eso implica. El riesgo enorme de aplicar el VAR en el mayor acontecimiento deportivo a nivel mundial por primera vez correrá a cuenta de un platense. Así quedará en la historia.

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