La Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) sentó una clara postura en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional al indicar que el proyecto "no sirve" y destacar que tiene un sesgo antisindical y no contempla la generación de empleo formal en la Argentina.
El titular del gremio, Gerardo Martínez, expresó sus críticas este lunes y sostuvo que la iniciativa oficial, denominada Proyecto de Modernización Laboral, no refleja beneficios concretos para los trabajadores, a pesar de que ese debería ser su objetivo central.
El sindicalista, que también forma parte de la Confederación General del Trabajo (CGT) remarcó que, si bien los cambios en el mundo del trabajo exigen adaptaciones, la propuesta actual no responde a las necesidades reales del mercado laboral ni de los asalariados.
Gerardo Martínez
Gerardo Martínez, líder de la UOCRA, habló sobre la reforma laboral del gobierno.
En ese sentido, subrayó que uno de los principales déficits de la reforma es que no aborda la creación de empleo registrado, en un contexto en el que la informalidad alcanza niveles alarmantes. "A nivel mundial y en Argentina", advirtió, cerca del 46% de la sociedad asalariada se encuentra en esa situación. "En ningún momento (la ley) habla de generación de puestos de trabajos como para ir en un proceso de transición de la informalidad a la formalidad", explicó en declaraciones a Infobae, al cuestionar el enfoque del proyecto oficial.
Si bien reconoció la necesidad de un "avance evolutivo" que contemple los cambios productivos y comerciales a nivel global, Martínez también apuntó que esa transformación no puede darse a costa de los derechos laborales ni del modelo sindical argentino.
Obra pública, contexto internacional y diálogo en medio de la reforma laboral
El dirigente sindical también cuestionó con dureza las consecuencias del modelo económico oficialista y recordó la "pérdida de 60.000 puestos de trabajo" en la primera etapa del actual Gobierno, cuando el presidente Javier Milei decidió "paralizar la obra pública" de manera "inédita y sin explicación".
Martínez se refirió a la crisis económica y destacó la pérdida de más de 60.000 puestos de trabajo en el sector durante la primera parte del Gobierno de Milei
Además, contextualizó el debate en el plano internacional y mencionó su participación en encuentros con sindicatos de otros países y con la Organización Internacional del Trabajo (OIT). En esa línea, anticipó una próxima reunión en Washington con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial para discutir un "nuevo contrato social" a nivel global.
El dirigente también cuestionó el trasfondo político del proyecto y afirmó que "responde más a un mensaje del rockstar Milei en la relación y en el vínculo que tiene con Estados Unidos y con (Donald) Trump", al tiempo que señaló que se trata de un enfoque "más ideológico que práctico" para generar empleo genuino.
Pese a las críticas, Martínez defendió la continuidad del diálogo con el Gobierno y aseguró que "no está cortado". "Los sindicatos tienen la obligación de hablar, porque nadie puede resolver en soledad los problemas estructurales que tiene la Argentina", remarcó.
Javier Milei
El dirigente apuntó contra Javier Milei.
Por último, al referirse al Consejo de Mayo, del que participó, aclaró que en las seis reuniones realizadas "nunca se discutió específicamente la composición de un ordenamiento o un proyecto de ley", sino que se abordaron "consignas, determinaciones, ideas y disparadores" presentados por funcionarios nacionales.
Finalmente, advirtió que la "intencionalidad ideológica" del Proyecto apunta a una dirección antisindical y busca "romper el modelo" gremial argentino, al intentar eliminar derechos colectivos que el sindicalismo considera "un punto innegociable".