El Ministerio de Salud relanzó el Plan Remediar con foco en enfermedades crónicas de alto impacto
Con el rediseño del Plan Remediar, el Gobierno afirmó que apunta a modificar la cobertura histórica para concentrar la inversión en tratamientos complejos.
El rediseño del programa apunta a modificar la cobertura histórica para concentrar la inversión en tratamientos complejos. El esquema deja de incluir medicamentos de bajo costo y venta libre, que eran parte central del modelo original, y redefine el alcance del acceso gratuito en todo el territorio.
La decisión se enmarca en una estrategia de reorganización del sistema sanitario en Argentina. El objetivo oficial es mejorar la sostenibilidad del programa en una geografía amplia y heterogénea, con necesidades diferenciadas según cada región y su perfil epidemiológico.
El cambio había sido anticipado en el ámbito del Consejo Federal de Salud (COFESA), el organismo que articula políticas sanitarias entre Nación y provincias. La actualización fue ratificada en marzo y forma parte de una revisión integral de las prioridades en salud pública.
Con el rediseño del Plan Remediar, el Gobierno a apunta a modificar la cobertura histórica
Las prioridades del Plan Remediar
El nuevo proyecto enfocará la provisión gratuita de medicamentos en enfermedades como cardiopatías isquémicas, accidentes cerebrovasculares e hipertensión arterial. La medida apunta a cubrir cuadros que concentran una alta carga de enfermedad y mortalidad en la población.
Según datos oficiales, las enfermedades crónicas no transmisibles representan el 73% de las muertes en el país. Además, la hipertensión afecta a uno de cada tres adultos, lo que refuerza la decisión de priorizar estos tratamientos dentro del sistema público.
El programa centralizará la compra de fármacos y combinaciones específicas, como losartán con amlodipina, hidroclorotiazida y rosuvastatina. El objetivo es garantizar el acceso a terapias de mayor complejidad, con impacto directo en la calidad de vida de los pacientes.
En paralelo, el esquema dejará fuera medicamentos de bajo costo como analgésicos y antihistamínicos. Estos insumos quedarán bajo la órbita de cada provincia, que deberá definir su propio vademécum según la demanda local.
El rol de las provincias en la cobertura
El nuevo modelo del Plan Remediar asigna a las provincias la responsabilidad de garantizar la provisión de medicamentos básicos. La Nación concentrará su intervención en tratamientos de mayor complejidad, mientras las jurisdicciones administrarán la atención primaria.
Médico1.jpg
El nuevo modelo asigna a las provincias la responsabilidad de garantizar la provisión de medicamentos básicos
El ministro Mario Lugones sostuvo la necesidad de avanzar en este esquema y afirmó: “La descentralización de la salud y empoderar a las provincias, a los territorios jurisdiccionales, cada uno con sus propias agendas”.
El funcionario explicó además: “La Constitución Argentina establece que la responsabilidad primaria sobre la atención de la salud recae en las jurisdicciones, mientras la Nación ejerce un rol rector y complementario".
Desde la cartera sanitaria indicaron que se organizan mesas regionales para acompañar la transición. El objetivo es que cada provincia adapte la cobertura a su situación epidemiológica y garantice el acceso a medicamentos esenciales.
Controles y condiciones de acceso
El rediseño del proyecto incorpora nuevas condiciones para los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS). Solo podrán participar aquellos que aseguren trazabilidad, utilicen receta electrónica y apliquen guías clínicas nacionales.
Medicamentos remedios (6).jpg
El esquema dejará fuera medicamentos de bajo costo como analgésicos y antihistamínicos
El programa original, creado en 2002, había registrado problemas de control y seguimiento. Menos del 10% de los CAPS informaba el uso de los medicamentos, lo que dificultaba el monitoreo y generaba irregularidades en la distribución. Las autoridades señalaron que los nuevos requisitos buscan fortalecer la transparencia y asegurar el uso adecuado de los recursos públicos. El objetivo es que la inversión estatal llegue a los pacientes que realmente lo necesitan.
Durante 2025, el programa demandó una inversión de $121.000 millones, mientras que en el primer trimestre de 2026 se destinaron más de $50.000 millones a medicamentos de alto costo. La proyección anual supera los $200.000 millones.