El Gran La Plata quedó identificado como una de las zonas relevantes de emisiones contaminantes del país, según datos de la plataforma global Climate TRACE. El monitoreo satelital encendió alertas sobre la calidad del aire en la región y el impacto de la actividad industrial y urbana.
De acuerdo con la base de datos de esta organización internacional, La Plata, junto a Berisso y Ensenada, concentran fuentes significativas de gases de efecto invernadero, principalmente asociadas al sector industrial, energético y al crecimiento del parque automotor. Las estimaciones se actualizan de manera permanente mediante imágenes satelitales y sensores remotos.
Si bien estudios previos señalaron descensos puntuales en algunos niveles de contaminación atmosférica industrial, la información más reciente permite detectar con mayor precisión los focos que continúan superando los umbrales recomendados. En ese marco, la región aparece como un punto clave de observación para el diseño de políticas de mitigación ambiental.
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La actividad urbana e industrial genera un escenario ambiental complejo en el Gran La Plata
Climate TRACE identifica activos específicos -como fábricas, refinerías y plantas de energía- que aportan emisiones de dióxido de carbono y otros contaminantes, entre ellos el material particulado fino PM2.5, uno de los más dañinos para la salud. El polo petroquímico que se extiende entre La Plata, Berisso y Ensenada figura entre los principales responsables.
El transporte es otro de los sectores que más contribuye al perfil de emisiones. A nivel global, los datos de agosto de 2025 mostraron un aumento del 3,6% interanual en este rubro, una tendencia que también se refleja en áreas urbanas densamente pobladas como la capital bonaerense.
El recorrido invisible de la contaminación en la región
Una de las herramientas destacadas de la plataforma es la visualización de las denominadas "plumas de contaminación", que permiten observar cómo el material particulado generado por fuentes industriales se desplaza hacia zonas habitadas, afectando directamente a las comunidades cercanas.
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Las partículas animadas muestran cómo la contaminación del aire se desplaza desde distintas fuentes hacia zonas habitadas
En ese contexto, se monitorean niveles de gases como el dióxido de nitrógeno, vinculados a problemas respiratorios y a la formación de smog. Investigaciones realizadas por la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y el Conicet advierten que, pese a mejoras temporales registradas en años anteriores, la calidad del aire sigue siendo un desafío estructural para la ciudad.
A nivel global, las emisiones de gases de efecto invernadero continúan en aumento, con una suba estimada del 0,55% respecto de 2024. Este escenario refuerza la preocupación por el impacto sanitario del aire contaminado, especialmente en regiones con fuerte presencia industrial.
Climate TRACE es una coalición internacional integrada por organizaciones no gubernamentales, empresas tecnológicas y universidades. A través del uso de inteligencia artificial y satélites, busca aportar datos independientes y detallados para acelerar la acción climática y limitar el calentamiento global.