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Absolvieron al peón rural de Brandsen por el caso Bigotito y la Justicia de La Plata investigará a su hermano

Matías Rival fue declarado inocente en el segundo juicio por un ternero en Brandsen. El fiscal pidió su absolución, aunque reclamó que siga la investigación.

Después de varios años de controversias judiciales, una condena anulada, una detención que derivó en 4 meses de prisión y un segundo juicio oral, la Justicia de La Plata absolvió a Matías Ezequiel Rival en la causa por la desaparición de Bigotito, el ternero hallado días después en un establecimiento rural de Brandsen.

La decisión fue adoptada por el juez Lucas Massaccesi, integrante del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°5; luego de que el propio fiscal de juicio, Lucas Domsky, solicitara la absolución del acusado por el delito de abigeato agravado. Sin embargo, el cierre del juicio no significó el final del expediente: durante sus alegatos, el letrado sostuvo que la prueba producida durante el debate no permitió acreditar que Matías Rival hubiera sido quien sustrajo el animal del establecimiento de la familia Pini, pero al mismo tiempo entendió que surgieron elementos para impulsar nuevas investigaciones penales.

Por ese motivo pidió que se remitan antecedentes para analizar la eventual responsabilidad de Martín Rival, hermano del acusado, por el presunto delito de abigeato agravado y del propio Matías por un posible encubrimiento agravado.

Matias Rival acusado caso ternerito Bigotito y sus abogados 1

Matías Rival, el trabajador rural de Brandsen junto a sus abogados Ignacio Fernández Camillo y Francisco Sánchez Peralta.

La resolución puso fin al proceso que llevó al peón rural al banquillo de los acusados, aunque abrió un nuevo escenario judicial con derivaciones todavía inciertas.

El caso que llegó dos veces a juicio

La historia comenzó en un establecimiento rural de Brandsen, donde desapareció un ternero overo de pocos días de vida perteneciente a la familia Pini. Con el paso del tiempo el animal fue bautizado como Bigotito, nombre que terminó identificando un expediente que trascendió ampliamente el ámbito rural.

La investigación apuntó inicialmente contra Matías Rival, trabajador rural que prestaba servicios en un campo perteneciente al productor agropecuario Marcelo Niclicepe. La causa tuvo una primera definición mediante un juicio abreviado, en cuya instancia Rival era asistido por la defensa oficial y terminó condenado sin atravesar un debate oral y público.

Bigotito

El hallazgo de "Bigotito" quedó reflejado en el expediente judicial que tramita en La Plata.

La situación cambió radicalmente después de que fuera detenido para cumplir la pena. Tras esa resolución, el acusado designó como defensores particulares a Francisco Sánchez Peralta e Ignacio Fernández Camillo, quienes impulsaron una serie de recursos cuestionando la validez del procedimiento. Los planteos llegaron al Tribunal de Casación Penal bonaerense y, finalmente, la condena fue anulada y se ordenó la realización de un nuevo juicio oral. A partir de esa decisión Rival recuperó la libertad y volvió a enfrentar el proceso desde cero.

Durante el segundo juicio declararon el denunciante Rodolfo Gómez; los efectivos policiales Diego Etchepare, César Córdoba y Martín Torres; el productor agropecuario Marcelo Niclicepe; Martín Rival, hermano del peón apuntado; y finalmente el propio Matías.

Matias Rival

Matías Rival es un conocido artesano soguero en la localidad de Brandsen.

Gómez, trabajador rural del tambo Pini, recordó la desaparición del animal y relató que días después recibió información sobre una fotografía publicada en un estado de WhatsApp donde supuestamente el ternero era ofrecido para la venta. Los policías que participaron de la investigación, en tanto, coincidieron en señalar que cuando el animal fue recuperado se encontraba en buenas condiciones generales y Niclicepe, por su parte, confirmó que había autorizado el ingreso del ternero a su establecimiento y destacó que conocía a Rival desde niño.

Pero uno de los testimonios centrales fue el de Martín Rival. El hermano del acusado sostuvo bajo juramento que fue él quien encontró al animal abandonado en una zanja ubicada en la denominada "calle de los tambos", un camino rural cercano al establecimiento de la familia Pini. Según relató, cargó el ternero en una motocicleta, lo llevó hasta su vivienda y posteriormente lo trasladó al campo de Niclicepe para criarlo. La versión fue ratificada posteriormente por Matías.

Rumbo a un nuevo proceso judicial

Durante los alegatos, el fiscal Domsky concluyó que la prueba reunida durante el debate no permitía sostener una condena contra Rival por el delito de abigeato agravado, por lo que pidió su absolución. No obstante, consideró que los testimonios escuchados durante el juicio habilitan una nueva línea investigativa. En concreto, entendió que corresponde analizar si Martín Rival tuvo alguna responsabilidad penal en la desaparición del ternero y si la conducta posterior de Matías podría encuadrarse en la figura de encubrimiento agravado. La diferencia jurídica es relevante: mientras el abigeato agravado castiga la sustracción de ganado, el encubrimiento sanciona conductas posteriores vinculadas con la ocultación, recepción o asistencia respecto de bienes provenientes de un delito previamente cometido por otra persona.

Será ahora la Justicia la que deberá determinar si corresponde abrir una nueva investigación y si existen elementos suficientes para avanzar en ese sentido.

Tras conocerse la resolución, uno de los defensores de Rival cuestionó duramente la posibilidad de continuar con nuevas actuaciones judiciales. "La pretensión de continuar investigando, dispensando jurisdiccionalidad, tiempo de funcionarios y funcionarias por un ternero cuyo valor no supera los sesenta mil pesos, es una vergüenza a todo nivel", sostuvo Fernández Camillo.

La pretensión de continuar investigando, dispensando jurisdiccionalidad, tiempo de funcionarios y funcionarias por un ternero cuyo valor no supera los sesenta mil pesos, es una vergüenza a todo nivel La pretensión de continuar investigando, dispensando jurisdiccionalidad, tiempo de funcionarios y funcionarias por un ternero cuyo valor no supera los sesenta mil pesos, es una vergüenza a todo nivel

La defensa había sostenido durante todo el debate que nunca existió un robo y que el animal fue encontrado perdido en un camino rural de Brandsen. Además, destacó que la propia fiscalía terminó solicitando la absolución de su asistido luego de escuchar la totalidad de la prueba producida en el juicio.

Un final y un nuevo comienzo

La absolución de Matías Rival cierra uno de los capítulos más resonantes que atravesó la justicia penal platense en los últimos años. El expediente dejó una condena anulada por Casación, una detención que derivó en varios meses de prisión para el acusado, un segundo juicio oral y una fuerte discusión sobre las garantías que deben rodear los procesos abreviados.

Tribunales La Plata fuero penal calle 8

Sin embargo, el veredicto conocido este miércoles no significó el cierre definitivo del conflicto. Por el contrario, la decisión de impulsar nuevas investigaciones sobre Martín Rival y sobre el propio Matías abre una nueva etapa judicial cuyas consecuencias todavía están por definirse.

Así, el caso de "Bigotito", el ternero desaparecido en un campo de Brandsen y recuperado días después, volvió a producir un giro inesperado cuando parecía haber llegado a su desenlace.

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