Murió el histórico relator del fútbol argentino Marcelo Araujo
La triste sacude al mundo del fútbol. Reconocido por su estilo innovador y humorístico, Marcelo Araujo fue uno de los más emblemáticos relatores argentinos.
Una triste noticia golpea por estas horas al mundo del periodismo deportivo y al fútbol en general: el emblemático relator argentino Marcelo Araujo falleció a los 78 años en el Hospital Italiano de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), donde se encontraba internado a raíz de complicaciones de salud.
Reconocido por su estilo innovador, apasionado y cargado de humor, Araujo rompió con la solemnidad que, hasta su arribo, caracterizó al oficio.
Su nombre real era Lázaro Jaime Zilberman, pero eligió aquel recordado seudónimo cuando empezó a ganar terreno en la televisión y este se volvió una marca registrada, con el que se metió de lleno en la historia grande de los relatores argentinos.
Marcelo Araujo (1)
Marcelo Araujo fue la voz principal del recordado programa Fútbol de Primera
Con un estilo apasionado y descontracturado, fue la voz principal del mítico programa Fútbol de Primera, que durante años dominó las noches de domingo en Canal 13. En tiempos en los que los goles no se repetían en todos lados, aquel envío se convirtió en una referencia obligada para todos los hinchas que lo esperaban con ansias para disfrutar de los tantos de la fecha.
Marcelo Araújo y una época dorada entre las décadas de 1990 y los 2000
En una época mítica del fútbol argentino, entre 1991 y 2004, fue una de las caras más visibles de TorneosyCompetencias, relatando el tradicional "Clásico del domingo" y marcando una nueva era del relato televisivo.
Apasionado, creativo y disruptivo, hizo dupla con el sabio y medido EnriqueMacaya Márquez, poniendo un atractivo muy especial a los partidos de cada fecha. El contraste entre ambos funcionó años frente a las cámaras.
Otra etapa de mucha exposición en su carrera entre 2009 y 2014, cuando encabezó el equipo de Fútbol para Todos en la televisión abierta. Araújo nunca pasó inadvertido. Su relato eléctrico y tono popular lo hizo romper moldes que aprovecharían las próximas generaciones de relatores.