jueves 11 de julio de 2024

Agustín Libre, la promesa del tenis de La Plata que dio el primer golpe y va por más

En una charla exclusiva con 0221.com.ar, Agustín Libre habló de sus inicios en el tenis, su fanatísmo por Gimnasia y el esfuerzo que hace para ganarse su lugar.

Nacido en la ciudad de La Plata, la historia de Agustín Libre está vinculada al tenis y con tan solo 16 años ya consiguió su primer punto ATP. Confeso y fanático hincha de Gimnasia, también tuvo un paso por el club de sus amores.

Wancho, como lo apodan por el jugador costarricense Paulo Wanchope, es un adolescente e ingresó en un grupo selecto de Argentina, dado que integra el ranking ATP ubicado en el puesto 2221, tras haber entrado en un grupo selecto de 10 platenses tras haber ganado su primer punto ATP, en un torneo nacional de dobles que se disputó en Neuquén junto a Ian Vertberger.

Además de esto, nos contó su historia de vida, cómo se dio cuenta que no había que romper las raquetas, el esfuerzo de sus padres y su paso por el fútbol platense, donde defendió los colores de CRISFA. Su crecimiento hizo que lleguen los primeros sponsors, a los cuales les está muy agradecido ya que son claves para continuar su camino en el deporte.

Sus inicios y su fanatismo por Gimnasia

—¿Probaste con otro deporte de chico?

—Hice fútbol y tenis al mismo tiempo y en un momento tuve que decidir, porque por los horarios se me complicaba mucho, y elegí el tenis, donde empecé a entrenar en un club con un profe que se llama Gonza, y fútbol en CRISFA al principio. La llevaba parejo, pero en un momento terminé de jugar un partido de fútbol y estaba viajando en auto para jugar uno de tenis y era muy complicado, entonces le dije a mi papá que esto no, y decidí seguir con el tenis.

Fue por un tema mío porque era mucho cansancio entrenar tenis y fútbol y los fines de semana jugar los dos deportes, aunque me encantaban los dos. Me gustaba estar más dentro de la cancha y depender más de mí, porque el fútbol es más en equipo. Hice muchos amigos. Al fútbol jugaba de cinco lírico y en el tenis todo lo contrario, soy un caballo, voy para delante y le pego lo más fuerte que pueda, y definir los puntos en la red, como Jannik Sinner si querés.

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Un día de entrenamiento de Agustín Libre, siempre con Gimnasia cerca.

Un día de entrenamiento de Agustín Libre, siempre con Gimnasia cerca.

—¿Representaste a Gimnasia?

—Sí, en un momento jugué interclubes para Gimnasia, pero ahora estoy viviendo en Buenos Aires por la Academia en la que estoy. Soy enfermo de Gimnasia y cada vez que puedo voy a la cancha.

—¿Tenés relación con Tomás Etcheverry y Thiago Tirante?

—Tomi me llamó para hacerle de sparring, con Thiago todavía no. Un día me lo crucé a Tomi en la cancha en un clásico, lo saludé y todo. La verdad que hincha enfermo de Gimnasia. Con ellos me doy cuenta que se puede y que el camino es larguísimo, porque Tomi hace menos de un año no estaba ni 100 del mundo capaz y ahora lo ves saliendo de preclasificado en un Grand Salam por ejemplo. Te sirven de inspiración, ves cómo hacen todo y la verdad es un golazo.

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—¿Cuál es tu referente?

—Te diría Jannik Sinner más que nada por mi juego, siento que también agarra la bola cuando está subiendo e intenta ir más para delante y creo que se parece mucho a mi juego eso. Entre los tres más grandes siempre me quedé con Federer, es mi ídolo total y cada vez que podía, lo miraba. En algún momento conocerlo, sería un sueño: me lo imagino y sonrío ya.

El primer gran paso de su carrera que comenzó en La Plata

—¿Qué significa ganar tu primer punto ATP?

—El tenis tiene muchos pasos, es como una escalera y yo subí el primer escalón. Yo había jugado un torneo que se llama la prequaly que tenés que ganar un montón de partidos para ganar la qualy y había perdido en semifinales y recibimos una wildcard que fue una invitación al cuadro. Ganamos un partido del cuadro de futures y te da tu primer punto ATP, por suerte lo pudimos lograr y muy contentos con eso.

Yo figuro en el ranking ATP, me sigo buscando, yo ya sé que aparezco, pero me sigo buscando solo para seguir viéndome. Buscás Agustín Libre en el ranking ATP Tour, y aparece Horacio Zeballos 1, y Agustín Libre 2221, y me sigo viendo ahí y en las páginas de resultados y decís: “che, estoy yo ahí”. Me genera mucha felicidad porque la estoy luchando hace una banda y es un paso importante en mi carrera, muy feliz por eso.

—¿Trabajas el aspecto psicológico del juego?

—Trabajo con un psicólogo deportivo que es Claudio Sosa, y es de mucha ayuda, porque ahí momentos que vos decís: “¿Che, qué hago acá?”, te pueden decir algo de afuera pero el que lo tiene que resolver sos vos. Recibir los máximos consejos posibles y después tratar de hacerlo yo adentro siempre manteniéndome lo más positivo posible que es lo más complicado.

Aprendí de muy chico a no romper raquetas, una vez rompí una cuando tenía 10 años y ahí no tenía conciencia de lo que cuesta una y de la plata, y cuando uno es más grande se toma conciencia de eso, y ver el esfuerzo de toda tu familia, y romper una raqueta que parece absurdo, porque qué tiene que ver la raqueta con que vos erres una pelota, si querés tirá un pelotazo a la tribuna, pero con la raqueta no te la agarrés porque la necesitas para jugar al tenis.

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—¿Qué te acordas del Torneo Nacional de dobles en Neuquén?

—Llegué una semana antes de ese partido porque iba a jugar la prequaly, gané 4 partidos y me volvió el problema de la rodilla con la tendinitis y me iba, ya había sacado tres noches en el hotel. Se terminaba la tercera, había perdido y dije: “Chau, me vuelvo”, y me llega un mensaje con el wildcard otorgado que habíamos pedido. Le dije a mi viejo que no me podía ir, más con mi compañero y dije: “Me quedo”.

Me quedé una semana ahí haciendo rehabilitación porque el dolor va dependiendo de un montón de cosas del clima también. Llega el día del dobles y no me dolía, fuimos y ganamos 6-3 y 6-2. El partido se dio cómo pensábamos y una alegría enorme una vez que terminas. En ese punto, pega dos derechas mi compañero, yo estaba en la red, voleo, y la taren tirando un globo y yo digo: “¿Entra o no entra?, yo estaba pegado a la red y veía la pelota mientras pensaba en el primer punto ATP, el primer escalón, todo. Esa pelota no bajaba más y capaz fue un segundo, y cuando no entra, no caí mucho al principio y cuando salgo de la cancha lo abrazo a mi viejo y dije: “Tengo punto ATP”, y así lo estuve diciendo tres días.

La vida diferente de Agustín Libre y sus desafíos

—¿Seguís yendo al colegio?

—Hacía presencial en el Lincoln hasta hace 2 años que tuve que arrancar el CEEDA que es un colegio virtual para deportes de alto rendimiento y dejé de convivir con mis compañeros y profesores. Entonces dejé de ir al colegio y de pasar rato con amigos, y eso fue lo que más me costó, era por los amigos, el tiempo y los recreos, esas cosas.

Ahora cada dos fines de semana los veo, lo que más me costó fue sacrificar un par de cosas, que en realidad se sacrifican un montón. Se juntan el viernes a salir y yo el sábado entreno a las 8 de la mañana, entonces digo que no puedo. Yo no probé alcohol en mi vida. Siento que, si hago cosas que no tengo que hacer, siento que estoy arrebatando mi propio sueño.

Si llego o no, me voy a quedar tranquilo que hice todo lo que tenía a mi alcance. Si a mí me hubiese dolido la rodilla, y hubiese salido la noche anterior, podría pensado que capaz por el descanso me pasó o por no seguir la dieta del nutricionista. Por dentro estás muy tranquilo.

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—¿Qué se viene ahora?

—Me estoy rehabilitando de la rodilla, después alguna gira porque voy a arrancar a entrenar en otra Academia y voy a vivir a Buenos Aires. Hago rehabilitación en La Plata y cuando este bien, me voy para allá. El objetivo es empezar a jugar qualys de futures donde se pueden sacar puntos ATP y tenés que ganar un partido de cuadro y en algún momento intentar sacar el punto ATP en singles, como ya lo tengo en dobles.

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