Este jueves se realizó una audiencia virtual convocada por el Ministerio de Trabajo entre directivos de Acerías Berisso y delegados de los trabajadores. No hubo acuerdo y las partes intercambiaron denuncias por persecución y amenazas de muerte. Sin embargo, coincidieron en un punto: la empresa busca reabrir la planta.
“Nosotros seguimos reclamando por los puestos de trabajo y lo que se nos adeuda. Son ya más de seis meses”, expresó el delegado de los trabajadores, Carlos Lazarte, en diálogo con 0221.com.ar. “Nos dicen que no hay plata, que reclamemos por la vía legal”, agregó.
Según explicó Lazarte, la empresa planea reabrir con un grupo reducido para generar ingresos y afrontar las indemnizaciones de más de 40 empleados. “Él haría un plan de reapertura, pero con 7 personas. Es imposible”, señaló el delegado de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). “Esas 7 personas son un núcleo de trabajadores que no corresponde a nosotros”, agregó. Y remarcó: “Con 7 personas, pagarle a 45, es como que no dan los números”.
De acuerdo con la versión de los trabajadores, la empresa pretende pagar las indemnizaciones una vez que la fábrica retome la producción. Sobre la idea de operar con personal reducido, Lazarte hizo mención a un presunto intento fallido en octubre: “Quisieron volver a abrir con 12 personas y fracasó totalmente”.
Denuncias cruzadas en Acerías Berisso
Por su parte, fuentes vinculadas al directorio de la empresa sostuvieron en diálogo con 0221.com.ar: “Mientras cierran empresas de industria pesada en Argentina, nosotros queremos abrir y no nos dejan”. En ese sentido, acusan a trabajadores de obstaculizar la reapertura y de amenazar a ex compañeros que tendrían intención de volver a trabajar. "Queremos poner en marcha la empresa, no se va a vaciar", aseguraron.
Protesta de trabajadores de Acerías Berisso (9) Carlos Lazarte
Carlos Lazarte, delegado de los trabajadores de Acerías Berisso
Ignacio Amiconi | AGLP
El grupo de despedidos sospecha que la reapertura podría ser una maniobra para retirar maquinaria. Lazarte indicó que desde la empresa buscan denunciarlo por bloqueo y amenazas. “Al haber un riesgo de vaciamiento, unos cuantos compañeros vamos al predio y nos sentamos cerca de la fábrica, pero no hay ningún bloqueo; para que haya un bloqueo tiene que haber gente intentando ingresar, y nunca se acercó nadie”, afirmó. “Dicen que intimidamos a la gente y no se quieren acercar por miedo a que pase algo. Acusan un bloqueo que no existe”.
Además, el delegado aseguró que sus compañeros fueron intimidados por efectivos policiales tras la reunión. “El jueves, después de la audiencia, andaban por el barrio efectivos de la comisaría Cuarta de Berisso, preguntando a trabajadores y vecinos de la zona si sabían dónde vivía ‘Lazarte Carlos’, de forma intimidatoria”, concluyó.
Acerías Berisso (1)
Los trabajadores dentro de la planta está ubicada en 128 entre 4 y 5, cuando inició el conflicto
"Me llamaron dos o tres compañeros y vecinos para contarme. Es como en la dictadura militar, les faltaba el falcon verde nada más", expresó Lazarte. "No me intimidan, porque es una jugada estúpida para asustar a los compañeros, porque ellos saben mi dirección, saben dónde vivo, porque no hace falta requisar el barrio para traerme una notificación".
El origen del conflicto
Acerías Berisso funcionaba como empresa metalúrgica, dedicada a la fundición de hierro y acero, en 128 entre 4 y 5. Fabricaban moldes, repuestos para industrias que trabajan con vidrio, petróleo y GNC. Los problemas iniciaron en abril. Entonces, los trabajadores se manifestaron por el retraso en el pago de los sueldos. En septiembre recibieron la noticia de que "recortarían" 10 puestos laborales. El 6 de octubre fueron a trabajar y encontraron la fábrica cerrada.
Desde entonces, comenzaron protestas que incluyeron toma de fábricas y escraches. Los trabajadores aspiran a cobrar la indemnización o tomar las riendas de la empresa y crear una cooperativa. 'Reincorporación de todos los trabajadores', ¿reincorporación a dónde? No hay más empresa, no hay más viabilidad. ¿Con qué se le va a pagar?,expresó en diálogo con este medio el ex gerente de Acerías, Nicolás Dudiuk, en enero.
En las últimas semanas, el conflicto volvió a recrudecer: los trabajadores denunciaron que el apoderado de la firma les habría advertido que no se presenten en la fábrica, ya que planeaba acudir con fuerzas de seguridad y, ante cualquier intento de ingreso, podría ordenar detenciones. "Este accionar resulta desleal, injusto y absolutamente repudiable", expresaron los operarios.