domingo 18 de enero de 2026

El exgerente de Acerías Berisso rompe el silencio y responde a los trabajadores que lo escracharon

Tras el escrache en su casa, Nicolás Dudiuk afirma que los trabajadores de Acerías Berisso lo secuestraron durante la toma y que la empresa "ya no existe".

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El exgerente comercial de Acerías Berisso, Nicolás Dudiuk, dio su versión sobre el cierre de la fábrica concretado en octubre de 2025 luego del escrache que realizaron los trabajadores en su casa, a quienes tildó de "violentos". También aclaró haberse desvinculado de la empresa antes de que se disolviera, luego de que –según su mirada– lo "secuestraran" dentro de la planta durante la toma realizada por los operarios.

Dudiuk asegura que no sabe si la empresa se presentó a quiebra o no porque se desligó por completo porque en una jornada de protesta lo "privaron de su libertad". Según relata, una mañana fue a trabajar y, al cumplir su horario –cerca de las 16–, los trabajadores decidieron "entrar por el muro del costado" de la planta y atrincherarse en la fábrica. "Habían votado entre ellos, '¿Lo dejamos salir o no?' Y votaron que no. Ahí fue cuando dije, 'yo no vuelvo más'", denuncia Dudiuk, en diálogo con 0221.com.ar.

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"Yo no quiero volver más a Berisso ni a la empresa ni nada, prefiero perder todo antes que volver ahí", sentenció el empresario platense.

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Versiones cruzadas en el conflicto de Acerías Berisso

Acerías Berisso funcionó durante más de 50 años de forma ininterrumpida hasta que en octubre de 2025 los directivos decidieron anunciar una "reestructuración" por la crisis económica, para despedir a los 20 empleados "más indisciplinados" y, a modo de protesta, los trabajadores tomaron la fábrica.

El Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires intervino y dictó la conciliación obligatoria, pero la fábrica cerró sus puertas y ningún empleado tuvo un resarcimiento económico. En el medio, versiones cruzadas. Los trabajadores dicen que los dueños quisieron mudar la maquinaria para abrir la producción a otro lugar y con otra firma, con menos operarios.

Acerías Berisso (1)
El momento más caliente del conflicto, cuando los trabajadores tomaron la Acerías Berisso

El momento más caliente del conflicto, cuando los trabajadores tomaron la Acerías Berisso

Dudiuk, que fue gerente comercial y accionista minoritario, dice que la situación económica se tornó irremontable, que realizaron una "prueba" reduciendo el personal a 10 operarios y comprobaron que "rindieron" mejor que cuando eran 50. Sin embargo, su versión es que el resto de los trabajadores –de la mano de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM)– impidieron el funcionamiento y sentenciaron la suerte de la empresa. "Se podría haber salvado la empresa y los puestos de trabajo y sueldos caídos. Se podría haber salvado todo, pero con la violencia, no", aseguró.

Se podría haber salvado la empresa y los puestos de trabajo y sueldos caídos. Se podría haber salvado todo, pero con la violencia no Se podría haber salvado la empresa y los puestos de trabajo y sueldos caídos. Se podría haber salvado todo, pero con la violencia no

"Íbamos a pagar las indemnizaciones en cuotas, la idea era esa, era llegar a un acuerdo", agregó. "Si nosotros bajábamos a 30 empleados, con buena productividad, ahí sí se podían ir pagando todas las deudas, incluso las indemnizaciones de lo que están desvinculados".

"Toda vez que la empresa necesitó aplicar alguna disciplina con sanciones disciplinarias, por ahí con algún despido de un trabajador o algo, tuvimos hostilidad del sindicato, apañado por el Ministerio de Trabajo, que nos fueron mermando todo el poder de disciplina dentro de la empresa con la gente", argumentó.

Acerías Berisso
El interior de la planta en Berisso

El interior de la planta en Berisso

El escrache de los trabajadores a Nicolás Dudiuk

Alberto Giacone, fue uno de los fundadores de Acerías Berisso. Hace 10 años, su nieto Nicolás Dudiuk empezó a trabajar en la fábrica. "Llegué como accionista minoritario, pero yo era empleado y cobraba un sueldo. Yo también me quedé sin trabajo y el mes de julio fue el último mes que cobré sueldo y no tenía otro ingreso", expresó.

"Nunca fui director general, yo era gerente comercial, me encargaba de vender. Como es una Pyme muy chiquita, donde la administración era de tres personas, yo daba una mano con cualquier cosa que podía y sobre todo porque venía de familia", agregó. "Pero nunca tuve ni poder de decisión ni por cantidad de acciones ni por cargo a la empresa, por ninguna de las dos cosas", dice.

Nunca tuve ni poder de decisión ni por cantidad de acciones ni por cargo a la empresa, por ninguna de las dos cosas Nunca tuve ni poder de decisión ni por cantidad de acciones ni por cargo a la empresa, por ninguna de las dos cosas

Es entonces que cuestiona los escraches en su casa. "No sé por qué vienen a mi casa a amedrentarme a mí y a mis hijos, la verdad no sé lo que tiene ese objetivo. Yo le puse denuncias también a todos los que vinieron", expresó.

Los trabajadores de Acerías Berisso fueron a protestar a la casa de Dudiuk, en Villa Elisa. Primero, en noviembre. Luego, en enero –el último miércoles–. "N o solo me hicieron todas las pintadas, me cortaron la luz, robaron el medidor de luz, me cortaron el gas, arrancaron la manija de la llave de gas", relató.

Protesta de trabajadores de Acerías Berisso (10)
Los trabajadores de Acerías Berisso, durante el último escrache en la casa de Nicolás Dudiuk

Los trabajadores de Acerías Berisso, durante el último escrache en la casa de Nicolás Dudiuk

Sobre esa segunda manifestación en su vivienda, comentó: "Tienen perimetral después del primer escrache y algunos incumplieron la perimetral. Ya donde aparezca alguno, una vez más, se come cinco días de arresto".

Sobre los carteles y las pintadas que realizaron los trabajadores, Dudiuk cuestionó: "'Reincorporación de todos los trabajadores', ¿reincorporación a dónde? No hay más empresa, no hay más viabilidad. ¿Con qué se le va a pagar? No tenemos plata, no tenemos patrimonio", expresó. "Si pudiéramos pedirle prestado un banco, ningún banco nos la presta. Y si nos la prestaron, no se la podíamos devolver".

No hay más empresa, no hay más viabilidad. ¿Con qué se le va a pagar? No tenemos plata, no tenemos patrimonio No hay más empresa, no hay más viabilidad. ¿Con qué se le va a pagar? No tenemos plata, no tenemos patrimonio

Los problemas económicos de Acerías Berisso

Según contó Dudiuk, hubo tres acontecimientos que marcaron la debacle de la empresa. El primero en 2012, cuando se fundió un cliente clave: Moldes S.A., de Mendoza.

El segundo hecho fue la inundación del 2 de abril de 2013 la inundación en la región castigó a la fábrica. "Entro un metro y medio de agua en todo el galpón, tuvimos una pérdida de más o menos 15 días de producción en proceso", dijo y agregó: "Después tuvimos 15 días para volver a prender el horno donde tuvimos que reacomodar toda la empresa. Veníamos endeudados y nos agarró este quilombo".

Y finalmente apunta al contexto político. "Atrás de esto viene el gobierno de (Mauricio) Macri, con apertura de importaciones, que nos deterioró nuestro principal mercado que era la fabricación de moldes para botellas de vidrio, que se empezaron a importar en un 80%", indicó el empresario.

Acerías Berisso
El interior de Acerías Berisso, durante la toma de los trabajadores

El interior de Acerías Berisso, durante la toma de los trabajadores

"Esta concatenación de tres hechos que se dieron en el lapso de 3 años y dejaron a la empresa totalmente vulnerable económicamente, con un nivel de deudas de intereses que se fueron acumulando con bancos, con AFIP, con obras sociales, con proveedores", remarcó.

La reforma laboral y la postura empresarial

El empresario platense avanzó con una opinión sobre la reforma laboral que actualmente se debate. Sostuvo que la nueva la ley "es recontra insuficiente". "pero por lo menos se tiene que empezar un camino donde el empresario no sea un 'delincuente hasta que demuestre lo contrario', porque así nadie va a querer invertir en este país", expresó.

En esta línea, recordó la reflexión que le compartió un colega que se había fundido: "En Argentina, si una persona tiene $100.000, va al casino y lo apuesta y lo pierde, es un boludo. Ahora, si tiene $100,000 y con eso invierte, pone una empresa, genera puesto de trabajo, paga impuestos, genera actividad económica y se funde, es un delincuente".

"Y tenía razón y ahora lo estoy viviendo Y entiendo lo que me quiso decir", agregó Dudiuk. Y cierra: "Si yo al día de mañana tengo un ahorro, ni loco pongo una empresa, ni loco doy trabajo a nadie, porque se te vuelven en contra si hubiera sido un delincuente".

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