Cinco delincuentes armados fueron los protagonistas de un audaz robo en el barrio Fincas de Duggan, en La Plata. Se pudo conocer que entraron a dos casas, golpearon a un hombre, maniataron a otro y amenazaron con matar a sus hijos. Finalmente, lograron huir con el botín entre manos antes de ser vistos por la seguridad privada del predio, que además fue apuntada por los propietarios por su demora en el accionar.
La secuencia en el barrio cerrado de 90 y 137 duró unos 45 minutos y terminó cuando la primera pareja asaltada entregó todo el dinero que tenía. La víctima no especificó el monto sustraído pero agregó que los ladrones se llevaron cadenitas de oro y sus anillos de casamiento.
A partir de la información policial que corrió en las últimas horas, los ladrones ingresaron al lugar cavando un pozo para sortear el alambrado perimetral electrificado. Según informó uno de los damnificados, los delincuentes ingresaron primero a su casa, lo ataron a él y a su pareja y, tras amenazar con que iban a matar a sus hijos de 1 y 3 años, le exigieron dinero.
La víctima indicó que una vez que se apoderaron del dinero, los delincuentes se separaron en dos grupos. Uno quedó vigilándolos a ellos y el otro pasó a la casa vecina, donde vive una pareja con su hijo de 3 años. Pero la mujer pudo esconderse en el baño y avisar a la seguridad privada que tardó diez minutos en llegar.
Tras ver las luces del vehículo de la guardia, los asaltantes huyeron. Ante la falta de seguridad y la demora en responder, el vecino criticó el servicio prestado por la empresa y por los desarrolladores del barrio: "Desarrollaron el proyecto sin prever la seguridad", lamentó y agregó que trataron de comunicarse con ellos pero no obtuvieron respuesta.
El ROBO EN EL GRAND BELL
El sábado 22 de abril se registró otro episodio de inseguridad en un country de La Plata que continúa teniendo repercusiones hasta el día de hoy. Se trata de lo sucedido en el Grand Bell, ubicado en City Bell.
A las 19.20 de ese día un Peugeot 208 color gris pasó los controles y logró ingresar al barrio privado con cuatro personas a bordo. La conductora, una mujer que estaba a cara descubierta, simuló apoyar una tarjeta de acceso y el guardia, a pesar de no tener registro de la misma, dejó entrar al vehículo.
Una vez dentro, se dirigieron a una vivienda y esperaron durante dos horas que quedara desocupada. Luego de ese lapso, los tres hombres ingresaron a la vivienda de 613 metros cuadrados cubiertos y recorrieron las dos plantas en la búsqueda de dinero mientras la mujer, que permaneció en el auto, hacía de "campana".
Agarraron joyas, recuerdos familiares y una gran suma de dinero en efectivo que rondaba los 80 millones de pesos para luego escapar a toda velocidad rompiendo incluso la barrera de salida que no se levantó.
Al llegar, el propietario de la vivienda, quien resultó ser un empresario de la industria cárnica, se descompensó y tuvo que ser asistido por médicos que arribaron en una ambulancia. La fiscal Virginia Bravo a cargo de la UFI N° 7, tomó el caso y comenzó la investigación que terminó con la detención de varios implicados.