Miles de alumnos de escuelas secundarias de la región, la mayoría de ellos dirigentes de centros de estudiantes o integrantes de la UES (Unión de Estudiantes Secundarios) marcharon por el centro de La Plata en el marco de un nuevo aniversario de La Noche de los Lápices.
En rigor hubo dos marchas. Pasadas las 14:30, una de las columnas, integrada por sectores estudiantiles de izquierda partió de Plaza Italia por la avenida 7 rumbo a 7 y 58, donde participaron del acto central. Como cada 16 de septiembre la bandera es la del recuerdo de los alumnos secundarios que fueron secuestrados y torturados en nuestra ciudad en septiembre de 1976 por su militancia política.
Más tarde, casi a las 16, lo hizo la columna más numerosa, ligada al peronismo y la UES. Encabezada por el sobreviviente Pablo Díaz y varios de los familiares de los desaparecidos. En ese caso la columna tomó por el centro comercial de calle 8.
Fueron un grupo de diez estudiantes que fueron secuestrados y continúan desaparecidos. "A 46 años de la Noche de los lápices decimos: Los sueños no se proscriben, con Partido Judicial no hay democracia", sostuvieron este año los organizadores como lema de esta convocatoria.
Con cánticos y portando banderas con los rostros de los desaparecidos y a las escuelas de pertenencia de cada grupo, lo militante estudiantiles de la actualidad reivindicaron la actividad política de sus antecesores. En el acto en 7 y 58 estuvo presente la sobreviviente Emilce Moler.
LA HISTORIA
En la semana del 16 de septiembre de 1976 hubo varios operativo de efectivos policiales y del Batallón 601 de Ejército que incluyó la captura de -entre otros- 10 jóvenes que tenían entre 16 y 18 años y una fuerte militancia. La mayoría eran integrantes de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES).
Y habían participado el año anterior del reclamo por el boleto estudiantil secundario en una marcha hasta el entonces Ministerio de Obras Públicas. Tanto aquella marcha de 1975, durante el gobierno de Isabel Martínez de Perón, como los secuestros perpetrados ya en dictadura, pasaron a la historia en los primeros años de la democracia como "La Noche de los Lápices" a partir de la publicación de un libro con ese nombre de los periodistas María Seoane y Héctor Ruiz Núñez y de la posterior película de Héctor Olivera.

Todos fueron conducidos al centro clandestino de detención Arana, donde se los torturó durante semanas, y luego se los trasladó al Pozo de Banfield. De esos estudiantes continúan desaparecidos: Claudia Falcone, Francisco López Muntaner, María Clara Ciocchini, Horacio Ungaro, Daniel Racero y Claudio de Acha, mientras que Gustavo Calotti, Emilce Moler, Patricia Miranda y Pablo Díaz también fueron secuestrados y son sobrevivientes del hecho.
En conmemoración a ese día, a partir del 2014 mediante la Ley 27.002, cada 16 de septiembre se celebra el Día Nacional de la Juventud.