Instituciones públicas o privadas, y hasta los auto-test en casa recobraron más importancia con la nueva ola y el avance de Ómicron. La variante ha hecho que dependa más de las pruebas rápidas de antígeno realizadas en casa para determinar la positivad de COVID-19. Pero, ¿son mejores o más fiables los test de autodiagnóstico COVID-19 de saliva o a través de la nariz con un palito?
Algunos expertos señalan que más allá del método elegido, lo que hay que tener en cuenta es el tipo de test que se hará. No, cómo se hace. Los test efectuados por tecnología PCR (concretamente RT-PCR) son más eficaces que los test de antígenos, ya sean realizados con saliva o muestra nasofaríngea.
Por eso, las autoridades sanitarias recomiendan hacerse una prueba PCR después de dar positivo en un test personal en casa a fin de confirmar si tienen COVID-19. Los investigadores de la Universidad de Liverpool, la Universidad de Harvard y la Universidad de Bath destacan en una investigación publicada en la revista científica The Lancet, que las pruebas de antígeno (LFT, por sus siglas en inglés) funcionan de una manera muy diferente a las pruebas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) y no pueden compararse.
En diálogo con Infobae, el médico infectólogo y jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez Eduardo López sostuvo que "la prueba de antígenos no requiere ningún instrumental ni equipo adicional, lo que la hace altamente portátil y se puede usar en una amplia variedad de entornos de atención médica en los denominados puntos de atención y detección".

Esta prueba permite grandes beneficios a los servicios de urgencias, lo que permitiría identificar rápidamente los brotes y contener la expansión de los contagios. El test rápido de antígeno detecta la proteína nucleocápside del virus. Dicha proteína se encuentra en la superficie de la estructura del virus, por lo que se halla la presencia del virus mucho más rápido. De allí, reside su resultado en pocos minutos.

En contraste, la prueba PCR busca la presencia de material genético del virus. No obstante, "el test rápido no sustituye a la PCR, pero es una muy buena alternativa frente a la necesidad de un diagnóstico rápido o cuando los diagnóstico de PCR no están disponibles", aclaró López. Y agregó: "El Ministerio de Salud (de la Nación) reconoce estos métodos con criterio diagnóstico por su alta especificidad cuando son positivos".
Las LFT detectan material de las proteínas de la superficie del virus y es muy probable que den un resultado positivo cuando alguien es infeccioso, mientras que las pruebas de PCR detectan el material genético del virus, que puede estar presente durante semanas después de que una persona ya no sea infecciosa.

El profesor Michael Mina de la Escuela de Salud Pública de Harvard indicó que "existe un espectro de cantidades infecciosas del virus COVID-19 y mostramos que es probable que las LFT detecten casos entre el 90 y el 95% de las veces cuando las personas están en su punto más infeccioso". "Las pruebas podrían alcanzar una sensibilidad del 100% cuando las cargas virales están en su punto máximo y, por lo tanto, detectarán a casi todas las personas que actualmente presentan un riesgo grave para la salud pública. Lo más probable es que si el LFT de alguien es negativo pero su PCR es positivo, esto se deba a que no se encuentra en la etapa máxima de transmisión", remarcó el experto.
Vale remarcar que en la Argentina los test rápidos por antígenos han sido aprobados por el ANMAT y cumplen con los estándares de calidad bajo normas ISO, IRAM y de la FDA.