Una mujer denunció en la justicia Penal de La Plata a su exmarido por violencia y abusos sexuales durante el matrimonio, confirmaron fuentes judiciales a 0221.com.ar. En la denuncia la víctima pidió el desarchivo de denuncias anteriores y aportó nuevas pruebas, según pudo saber este medio. Por el momento la identidad de los protagonistas se mantendrá en reserva para preservar la intimidad de la mujer y de sus hijos.
La violencia que sufren las mujeres, no siempre se expresa en amenazas y lesiones que son las formas más habituales en las que se encuadran los hechos que llegan a la justicia. La violencia sexual, la violencia económica y la violencia vicaria -violencia ejercida a través de los hijos- es menos denunciada. Sin embargo, aparece en el relato de las víctimas, con la misma presencia que los insultos y los golpes.
“Llegaba muy borracho…No aceptaba que le dijera que no, incluso estando embarazada… Si lo rechazaba, él se ponía agresivo” fueron algunas de las palabras que expresó la mujer en la denuncia en donde también explicó que hoy el sufrimiento que sigue padeciendo ya no es físico ni sexual, sino a través de la permanente obstrucción que el agresor genera en el vínculo con sus hijos.
En la denuncia que se presentó en el día de ayer, la mujer relata la historia de su matrimonio. “Luego de nuestro primer hijo, él comenzó a consumir alcohol en exceso. Cuando quedé embarazada del segundo, empezó a salir cada vez más seguido. Cuando volvía de esas salidas llegaba a cualquier hora y si no llegaba muy borracho, me despertaba y me buscaba para tener relaciones sexuales. Cuando venía y me buscaba, no aceptaba que le dijera que no, incluso estando embarazada. Si lo rechazaba, él se ponía agresivo.”
La víctima también aseveró que: “Con el tiempo, esas situaciones me provocaban náuseas y vomitaba. Al lado de la cama o corría hasta el baño. Muchas veces me encerraba con los chicos para que no me buscara, pero incluso a veces eso lo ponía peor y terminaba saliendo por miedo a su reacción. La penetración era algo horrible, me obligaba a estar ahí. Lo único que quería era que saliera de encima, no podía fingir siquiera”, según se detalla en algunos extractos de la escalofriante denuncia.
Las abogadas que acompañaron la denuncia Sofía Caravelos y Martina Wall, expresaron que “el débito conyugal ya no existe en nuestro país. Y el abuso sexual, puede darse en el matrimonio, como en cualquier otra relación personal. Lo que basta es que no exista consentimiento”.
La pareja se encuentra separada desde hace varios años.
El agresor se desempeña como licenciado en seguridad e higiene industrial y control ambiental laboral de varias firmas reconocidas en la zona. Ambos se conocieron en la iglesia evangélica, a partir de la cual se centran gran parte de las referencias comerciales del denunciado.
Sin embargo, niega poseer ingresos. Sus amistades cristianas, permiten que firmen terceros en su nombre, para evitar el pago de la cuota de alimentos.
Las habilidades y los recursos económicos del denunciado le han permitido generar un escenario, donde la convivencia con la madre de los hijos, “está cuestionada”. La víctima solo vive con uno de sus tres hijos.
La denuncia recayó en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 11 de La Plata a cargo de Álvaro Garganta. Las abogadas solicitaron la intervención de la Fiscalía General, a fin de que se nombre al cuerpo de instructores de la Procuración General de la Suprema Corte bonaerense, dada la complejidad del caso.
Cabe recordar que el 28 de octubre último un juez de La Plata condenó a más de seis años de prisión a un hombre hallado culpable de violentar sexualmente a su novia y puso como eje la falta de consentimiento de la mujer al momento de mantener relaciones sexuales.