La Justicia Penal de La Plata condenó a un joven de 24 años a 6 años y 2 meses de prisión tras haber sido encontrado culpable de violar a su novia en reiteradas oportunidades. Los hechos ocurrieron entre los años 2017 y 2018 en la vecina localidad de Brandsen, según se desprende de la resolución judicial que fue dictada por el juez Claudio Bernard del Tribunal Oral Criminal (TOC) II de La Plata, quien entendió que la joven tenía "naturalizada" las agresiones físicas y psíquicas en su relación de pareja y, en ese contexto de violencia, también "naturalizó que debía satisfacer sexualmente a su novio a pesar de sus ganas o deseos, todo ello para no encender la llama de violencia que nacía ante su negativa".
La propia víctima, cuyos datos se mantienen en reserva, relató el calvario que vivió durante 3 años (desde sus 15 años, hasta sus 18), tiempo en el que duró su relación con el acusado. La chica contó que se conocieron a través de las redes sociales y al principio todo marchó con normalidad, hasta que la situación se tornó violenta y tóxica: los celos enfermizos, las amenazas, los golpes y luego los abusos comenzaron a ser una constante.
"Estuvimos tres años juntos. Al poco tiempo empezó con que no me ponga tal cosa o usaba el teléfono en su casa y me decía que en la mesa no lo use, me daba cuenta que era más por celos que por educación. Empezó así con pequeñas cosas y a medida que pasaba el tiempo iban pasando cosas más graves. Empezaba con pellizcos, empujones, me escupía también", fueron algunas de las situaciones narradas por la denunciante.
La joven contó cómo poco a poco esos maltratos fueron aumentando, hasta que finalmente comenzó a atacarla sexualmente de ella. "Después al boliche no me dejaba salir, por ahí yo le decía 'voy a salir igual' e iba al boliche a donde yo iba, pasaba por al lado y me pegaba una patada o me insultaba, como que yo salía al boliche a levantarme a un chico me decía. Después una vez en un boliche se había enojado porque un chico se me acercó a hablarme. Yo le dije que no lo conocía y dijo que yo lo había provocado. Cada vez que quería salir con mis amigas era una lucha", relató la víctima. Fue entonces que comenzaron los abusos, obligándola a mantener relaciones incluso cuando ella se negaba: "Aunque no quería, accedía por la insistencia", detalló el juez en el fallo.
Habiendo cortado con la relación, finalmente, decidió hacer la denuncia porque su objetivo era "conseguir una perimetral", ya que el joven "la seguía por la calle, le mandaba mensajes y no aceptaba que no quería estar con él". La causa, sin embargo, derivó en su condena.
Todos estos relatos fueron acreditados por una psicóloga con quien la víctima está en tratamiento desde el mes de noviembre del año 2021, hasta la actualidad. En ese marco, hizo referencia a prácticas sexuales en las que ella no estaba de acuerdo, que no habían sido consentidas. Cabe resaltar que testigos presentados por la fiscal de juicio Helena De la Cruz, también describieron que la relación entre la víctima y el acusado era sumamente violenta.

El acusado llegó a juicio en arresto domiciliario con monitoreo electrónico y el juez dispuso que siga en esa condición hasta tanto la resolución quede firme. La condena se trata de una resolución de primera instancia que puede ser recurrida por la defensa ante Casación provincial.