Con un teléfono conectado desde la cárcel a redes sociales, un preso vendió automóviles robados por $35.000.000 y fue descubierto tras una investigación policial. El jefe de la organización estaba preso en la Unidad Penal N° 9 de La Plata
Con un teléfono conectado desde la cárcel a redes sociales, un preso vendió automóviles robados por $35.000.000 y fue descubierto tras una investigación policial. El jefe de la organización estaba preso en la Unidad Penal N° 9 de La Plata
Con esta metodología estafó a decenas de personas que pagaron por vehículos que en realidad eran robados. Según fuentes de la Policía Federal, “El Tumbero”, tal como se conocía al jefe de la banda, cobró $35.000.000 por vehículos robados y que eran entregados con documentación apócrifa. En las últimas horas, efectivos de la División Delitos Contra el Automotor, irrumpieron en el calabozo de la Unidad Penal N° 9, de la Plata, le secuestraron el celular y lo notificaron de la formación de una nueva causa en su contra, publicó La Nación.

El hecho ocurrió en en Camino Centenario a la altura de Gonnet en la madrugada de este miércoles. Los dueños denunciaron destrozos, robo de dinero y mercadería.
La mujer asesinada en La Plata tenía 47 años, trabajaba en un local de cotillón de Barrio Norte y murió de un disparo. El acusado fue detenido.
Además, los efectivos de la Policía Federal apresaron a los cómplices del Tumbero que, desde fuera de la cárcel completaban la estafa. Todos los vehículos que se ofrecían en esos perfiles de Facebook, presentaban un precio por debajo del valor de mercado, eran robados y la organización delictiva se encargaba de adulterar la documentación y la numeración del chasis y motor.
A partir de la denuncia realizada por una víctima de la estafa, los investigadores determinaron que la maniobra constaba del ofrecimiento a través de distintas plataformas virtuales de automóviles a bajo precio con todos los documentos en regla, lo que generaba una gran demanda. Luego de los primeros contactos telefónicos con “El Tumbero”, la maniobra continuaba con sus cómplices, en su mayoría, familiares y amigos. Estos imputados continuaban con la exhibición del vehículo, y finalmente cerraban el engaño cuando recibían el dinero.
Esta misma maniobra había sido pergeñada de forma tal que no levantara sospechas, lo que les permitió estafar a un gran número de personas. En los allanamientos, los detectives concretaron el secuestro de teléfonos celulares utilizados para los engaños y diversos dominios de vehículos que estaban preparados para ser ofrecidos para la venta. Según fuentes judiciales, entre los perfiles de Facebook, utilizados por la banda para ofrecer los automóviles figuraban algunos a nombre de “Brendda L.” y “Mariano V”. A través de esos perfiles, la banda mostraba las fotos de los vehículos que vendían, la mayoría, modelos 2013 y 2010. Todos eran robados.