La nueva cepa del coronavirus conocida IHU e identificada hace pocas semanas por científicos de Francia enciende las alertas a nivel mundial debido a que ya tiene más mutaciones que Ómicron, que impulsó una nueva ola de contagios en todo el mundo y también en Argentina.
El descubrimiento, realizado por los investigadores de la Universidad de Aix-Marsella, se centró en una docena de pacientes que dieron positivo y que viven en la misma región del sur francés.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) comenzó a estudiar la nueva variante, pero por el momento decidió no etiquetarla. La nueva cepa es una derivación de los primeros casos que se habían registrado en la República del Congo, en septiembre de 2021 y el Instituto Hospitalario Universitario de Marsella había comunicado su hallazgo parcial el pasado 9 de diciembre. Los casos descubiertos hasta el momento en Francia podrían estar relacionados con un viaje a Camerún del que se cree que es el paciente cero.
El análisis de la cepa reveló que IHU tiene 46 mutaciones y 37 deleciones que dieron como resultado 30 sustituciones de aminoácidos y 12 deleciones. Además, tiene 14 sustituciones de aminoácidos, incluidos N501Y y E484K, y 9 se encuentran en la proteína de pico.
Los científicos llamaron a la variante como B.1.640.2, pero la OMS todavía decidió no clasificarla en ningún grupo hasta determinar si es verdaderamente peligrosa y de interés o no.