Un grupo de científicos españoles desarrolló un test cutáneo para saber si una persona necesita la tercera dosis contra el coronavirus. Se trata de un método que analiza el sistema inmunológico y determina si un paciente precisa la vacuna de refuerzo para combatir al COVID-19.
Según precisaron los expertos, la prueba mide los linfocitos T, que a diferencia de los anticuerpos no se irían con el tiempo, y es de bajo costo y fácil de realizar. El procedimiento consiste en un pequeño pinchazo y un enrojecimiento de la zona, tras lo cual se puede reconocer la inmunidad de un individuo ante el virus: “Estos test son fáciles de realizar, de bajo costo y su fiabilidad es prácticamente del 100%”, afirmó la inmunóloga del Hospital Universitario de Canarias, Yvelise Barrios.
En esa línea, explicó que para que el sistema inmune muestre su capacidad se aplica “una parte de la proteína S del COVID fabricada en laboratorio y sin ningún efecto dañino".
El resultado es cuando una pequeña zona del lugar donde se realizó el pinchazo muestra una inflamación o enrojecimiento. En ese caso, la persona está en condiciones de hacerle frente a la enfermedad y no necesita la dosis de refuerzo: “Se trata de una reacción de hipersensibilidad retardada como la que se usa para la tuberculina”, detalló la especialista.
Asimismo, se indicó que el test cutáneo ya se probó en personas vacunadas con Pfizer, Moderna, Janssen, AstraZeneca, y Sputnik V: “En personas inmunosuprimidas hay que dar más tiempo para que la respuesta inmune sea más vigorosa y la evaluación sea mejor”, concluyó Barrios.