Una pareja sufrió una madrugada de terror en La Plata. Fueron víctimas de un salvaje robo en la casa a la que se habían mudado para pasar la cuarentena con más tranquilidad. Pero lo cierto es que el dramático episodio volvió a poner sobre la escena la compleja problemática de inseguridad en la ciudad.
Todo sucedió el lunes en la propiedad ubicada en 600 entre 152 y 157. Con el inicio del aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO), Francisco Toncich y su esposa dejaron su vivienda en Los Hornos y fueron al inmueble de Arana.
Estaban durmiendo y alrededor de la 1.30 de la mañana se despertaron repentinamente al escuchar una explosión y un grito: eran dos delincuentes que patearon una puerta lindera al acceso principal y se metieron. Pero el dueño no se quedó de brazos cruzados. Tomó la Glock 9mm que tenía en la mesa de luz y efectuó ocho disparos. Al noveno se le trabó el arma.
En ese momento se oyó otro tiro, que provenía desde el pasillo, y le ordenaron que deje la pistola. Les obedeció, entraron, lo tiraron al piso. Completamente reducido, le pegaron patadas y con la culata de la escopeta recortada de doble caño que tenían en su poder. En medio de la agresión le exigían que entregara el dinero por la supuesta venta de un terreno. Esa operación existió, pero en 2017.
Les explicó esa situación, pero los ladrones no le creyeron y continuaron con los golpes. Toncich les indicó que solo tenía dinero de “la diaria”, les señaló una caja de metal, como así también algunos billetes que había sobre la mesa de un alquiler que había cobrado días atrás. En total juntaron 80.000 pesos. También tomaron dos celulares, la pistola del damnificado, tres réplicas de aire comprimido, un equipo de radio Handy y cuatro Walkie Talkie. Después escaparon por el mismo lugar por el que se cree que ingresaron: cruzando a pie una cantera de más de un kilómetro.

El hombre terminó con una esquirla de bala en el pie derecho que lo dejó en muletas. También perdió un diente, mientras que excoriaciones en la cara y tuvieron que darle seis puntos de sutura en la cabeza. Por su parte, su pareja resultó ilesa.
En medio del shock, dio aviso al 911 y recibió asistencia médica. En tanto, las víctimas creen que quienes protagonizaron el salvaje robo fueron o son policías.