Todo esto sucede entre otras cosas porque la organización del fútbol argentino roza el papelón. No puede ser que un torneo, tan solo de 13 fechas (contando las que sumarán para el promedio) tenga el libro de pases abierto cuando la pelota ya empezó a rodar. UN DISPARATE.
Los técnicos Leandro Martini y Mariano Messera estuvieron envueltos en toda la jornada del sábado envueltos en mil rumores pero se fueron a dormir (si es que pudieron) pensando que Paradela este domingo sería parte del equipo que debutará en la Bombonera ante el actual bicampeón del fútbol local.
El presidente Gabriel Pellegrino sostuvo (están los mensajes archivados) que había mucho humo, apuradas del mundo River y operaciones de prensa pero que no había nada formal y no existía ninguna oferta superadora. Es más dijo ”hablé con Pepe para llevarle tranquilidad, que mañana (por hoy) tiene que estar bien porque lo necesitamos”. ¿Mintió? ¿Faltó a la verdad? ¿Negó la realidad?. Si nos refugiamos en la vieja frase del General Perón que “la única verdad es la realidad”, el presidente quedó muy expuesto, una vez más.
Más allá de los números, que aún no fueron comunicados pero que hablan de una operación que ronda los 2,5 millones de dólares el mayor problema son los tiempos, las formas y como señaló la dupla técnica en la conferencia del viernes “el plantel es corto” y ahora más. Martini y Messera más allá de querer refuerzos pedían a gritos que no se fuera nadie más. Se fue Paradela y por el momento no llegó nada más que el arquero Rodrigo Rey.

Toda la nueva estructura del fútbol de Gimnasia tiene un enorme sentido de pertenencia y amor por el club, y van a poner lo mejor para que las cosas vayan bien pero la dirigencia debe cuidarlos y no exponerlos, debe ayudarlos y no perjudicarlos. No hizo nada de eso. Una lástima.
Se fue Broun y llegó Rey. Al club le quedaron 200 mil dólares. Se fue Goltz y no llegó nadie. Al club le quedaron 200 mil dólares. Se fue Caco García y no llegó nadie. Al club le quedaron 260 mil dólares. Se desarmó la base del equipo. El plantel quedó demasiado corto, para que cierre el mercado no falta casi nada pero por los puntos se juega desde hoy.