La nueva variante Ómicron se multiplica 70 veces más rápido en nariz, garganta y vías aéreas superiores, y se une menos a las células del pulmón. Esto podría ser la razón que explica los casos leves, a pesar de que la persona esté vacunada.
La nueva variante Ómicron se multiplica 70 veces más rápido en nariz, garganta y vías aéreas superiores, y se une menos a las células del pulmón. Esto podría ser la razón que explica los casos leves, a pesar de que la persona esté vacunada.
El médico cardiólogo Oscar Cingolani, investigador de la Universidad Johns Hopkins, puntualizó que el problema “es que haga colapsar a los sistemas sanitarios”.

El Banco Nación flexibilizó uno de los principales requisitos para acceder a la casa propia para ampliar el universo de personas que pueden calificar.
La presentación se realizó ante el juez Marcelo Gelcich, en Rafaela, Santa Fe. SanCor no realizó un comunicado oficial para explicar la decisión.
No por eso hay que dejar de cuidarse. Se transmite mucho más, y el impacto en algunos puede ser mayor. #Cuidate
— Dr. Oscar Cingolani (@cingolani_oscar) December 22, 2021
“Los que están vacunados y no tienen comorbilidades, si se contagian con Ómicron en general cursan una enfermedad leve. Ahora, desde el punto de vista sanitario: la infección por Ómicron es entre 5 y 7 veces más transmisible que Delta y la replicación se da en vías aéreas superiores, nariz y garganta, pero no en pulmón. El contagio es mayor y el período de incubación es menor. Desde el punto de vista de la salud pública hay que estar atentos porque podría afectar a gran cantidad de gente - personas con comorbilidades, o no vacunados- que terminen en el hospital”, expresó.
De acuerdo al investigador, la vacunación completa era suficiente en un principio para “prevenir enfermedad severa y para prevenir transmisión. Con la variante Delta ya perdimos la posibilidad de frenar la transmisión porque vimos que aquellos vacunados con dos dosis de Pfizer o Moderna, que eran las utilizadas en Estados Unidos, y también con AstraZeneca, seguían contagiando el virus, pero protegían contra la enfermedad severa”.
La incógnita es ahora la variante Ómicron y los nuevos casos “en los cuales vemos que dos dosis no son suficientes y tenemos que requerir una tercera dosis para frenar el contagio y la infección. Estamos viendo la necesidad de administrar una tercera dosis, sabemos que aumenta más de 20 veces la cantidad de anticuerpos. Así que la tercera dosis es hoy lo que consideramos como standard, el nuevo standard”.
También, en diálogo con Infobae, "las vacunas de ARN mensajero son más fáciles de adaptar ante una nueva variante y en días y/o semanas se puede enviar el nuevo código digitalizado y sintetizarlas".
Ante una variante que contagia más, aunque provoque una enfermedad más leve, el impacto "puede llegar a ser importante, sobre todo en la población que no está vacunada. Esto podría llegar a verse reflejado en un aumento en la ocupación de camas, que es lo que al final queremos evitar”, remarcó Cingolani.
Por último, el médico investigador se pronunció sobre el panorama de la vacunación a futuro y remarcó que, según su visión, no es probable “que se requiera un booster cada seis meses. Claro que eso va a estar determinado por posibles nuevas variantes. Es muy posible que después de la tercera dosis el intervalo para la cuarta, si se necesita una cuarta, sea mayor”.
“Lo que sí veo en el futuro, será 2022 o 2023, es una vacuna anual combinada o administrada en forma conjunta con la antigripal que cubrirá las posibles variantes de coronavirus junto con la influenza, que hasta ahora son los virus que en los últimos años han probado realmente enfermar y que muera mucha gente”, finalizó.