El titular de la comisaría Primera de La Plata declaró en la causa que investiga el robo y posterior choque que protagonizaron la diputada Carolina Piparo y su esposo, Juan Ignacio Buzali, la madrugada del 1º de enero. Lo hizo en las fiscalías de 54 entre 7 y 8, cinco días después del incidente que tuvo repercusión nacional y que aún no pudo ser esclarecido por completo.
Julio del Dago, de 39 años, ostenta el cargo de subcomisario y está al mando de la seccional desde comienzos de diciembre de 2020. Hasta ese momento, ocupaba el puesto de segundo jefe mientras la dependencia estaba bajo las órdenes del comisario Carlos Sánchez. Ambos tenían esas mismas responsabilidades en 2019, cuando formaban parte del Comando de Patrullas La Plata.
Tras la salida de Sánchez de la comisaría Primera, Del Dago fue nombrado como nuevo titular. Según se dice en el círculo interno de la Fuerza, llegó con el visto bueno del jefe de la Policía de la provincia de Buenos Aires, Daniel García. Cabe recordar que este último alcanzó la cima de la Bonaerense cuando asumieron el gobernador Axel Kicillof y el ministro de Seguridad, Sergio Berni.
En su declaración del día de hoy, en el marco de la causa Buzali-Piparo, el subcomisario reconstruyó el semblante del matrimonio víctima del robo y sospechoso de un caso que no resultó fatal de milagro. "Buzali no supo detallar el recorrido ni las calles por donde persiguió a los presuntos asaltantes", sostuvo, y agregó que "no sabían las calles" y que sus declaraciones fueron "muy imprecisas".
"Carolina y el marido estaban muy nerviosos. Buzali pasó en varias oportunidades para el baño. Estaba como descompuesto", graficó el jefe policial. Asimismo, resaltó que la pareja "nunca contó que arrastró una moto" con el auto y que "el accidente nunca lo supieron explicar bien".
En relación al estado físico y psíquico del matrimonio, recordó que vio a Buzali salir del baño con un balde vacío en la mano y aseguró que le dijo: "¿Dónde puedo conseguir agua? Necesito agua para limpiar el baño porque ensuciamos todo". En ese instante, Del Dago reconoció sentir "un olor nauseabundo".
"Carolina estaba como descompensada. Buzali estaba alterado, nervioso y no sabía explicarse en sus dichos. Caminaba rígido, como una persona tensa. Tomaban ambos mucha, mucha agua. Se tomaron cuatro botellas de agua mineral chica y una Coca Cola chica. Fueron más de cinco veces al baño cada uno, siempre acompañados por el abogado", completo el uniformado, quien declaró bajo juramento de ley.
Al momento, la investigación continúa y se espera por el testimonio de los implicados. La fiscalía, en tanto, sigue recolectando todas las pruebas necesarias para esclarecer el episodio.