Todos los 21 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Paz en pos del fortalecimiento de sus ideales, del cese al fuego en lugares de conflicto y para visibilizar el esfuerzo de aquellos que trabajan por conseguirla. De esta iniciativa participa el platense Marcelo Sáenz Hintze, quien es Capitán de Fragata y contribuye, junto a otros Cascos Azules argentinos, a impulsar la paz en todo el planeta, con compromiso y vocación de servicio a la Patria.
Desde hace más de 50 años, las Fuerzas Armadas de nuestro país participan en misiones de paz bajo mandato de la ONU, cuando en 1958 llevaron a cabo su primera operación, con el aporte de observadores militares en el Líbano. A partir de entonces, el país desplegó contingentes y observadores que han actuado con absoluta neutralidad hacia las partes en conflicto, y asegurando los intereses de la comunidad internacional como conjunto.
Los objetivos primarios de estas misiones son: aliviar el sufrimiento humano y establecer las condiciones e instituciones necesarias para una paz autosostenible.
El Capitán de Fragata Marcelo Sáenz Hintze participa actualmente en la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de Naciones Unidas en la República Centroafricana (MINUSCA). Se desempeña en su cargo como Jefe de Desarme, Desmovilización y Reintegración (DDR), en uno de los países con más conflictos armados y dentro de los más pobres del mundo. La MINUSCA es una de las misiones de paz a las que la ONU destina un mayor despliegue de medios y personal.

El platense está encargado de planificar y coordinar el Programa de Reducción de Violencia Comunitaria (RVC) que enfatiza el compromiso de la comunidad en la resolución del conflicto y el fortalecimiento de la paz. En ese sentido, contó que en su trabajo diario realiza actividades de supervisión, asiste al Comandante del sector en tareas relacionadas a la seguridad de los proyectos de RVC.
“Es, sin lugar a dudas, una tarea en la cual se tiene influencia directa en los programas y proyectos para la consolidación de la paz. Es altamente satisfactorio para mí ser parte de un equipo de trabajo cívico-militar muy comprometido en buscar soluciones que puedan generar oportunidades futuras de trabajo y reinserción social a una población que ha sufrido durante mucho tiempo los efectos del conflicto armado”, explicó el oficial argentino.
Además, Sáenz manifestó que los “beneficiarios han contribuido desde su instrucción al incorporarse al programa, construyendo escuelas, centros de formación, fábricas de ropa --donde se hacen máscaras por el Covid-19-- fábricas de jabones, carpinterías, herrerías, actividades de transporte, granjas, mercados comunitarios y construcción de pozos de agua”.
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En cuanto a la importancia de estas actividades, el marino nacido en Gonnet detalló: “Las personas son formadas por la MINUSCA para cooperar en la cohesión social y ser un pilar en la reconstrucción económica de su República”.
Con una población de 4 millones y medio de habitantes, más de la mitad son niños, y uno de cada cuatro centroafricanos huye de sus aldeas y ciudades a causa de los enfrentamientos entre los grupos armados Seleka y Anti-Balaka, pese al gobierno electo del Presidente Faustin-Archange Touadéra desde el 2016.
Allí conviven todo tipo de desigualdades: refugiados o desplazados, los ciudadanos centroafricanos conviven con el desarraigo, la violencia, las enfermedades (malaria y HIV), el hambre y la desnutrición, el analfabetismo, y la explotación sexual, consecuencias del conflicto político, étnico y religioso.

En esa línea, el Capitán Saénz Hintze contó también que se dio inicio a una operación histórica entre las ciudades de Bria y Birao. “Del 13 de septiembre al 8 de octubre iniciamos la primera operación de desarme --se estiman más de mil elementos-- en el sector Este”, informó.
SUS INICIOS
Sáenz es hijo y sobino; nieto y bisnieto de militares argentinos y extranjeros. Desde muy pequeño, siempre tuvo la idea de unirse a las Fuerzas Armadas. “Con sus historias crecí y con ellos disfruté de cada momento como si compartiéramos una esencia propia. Me esforcé mucho hasta poder ser como ellos; vestir el uniforme, y en su caso, defender los intereses de la Patria y contribuir a la defensa común de los argentinos”, recalcó.
Fue así que ingresó al Liceo Naval “Almirante Brown” y egresó como Reservista Naval. “La elección de ir al liceo naval fue de mi querida abuela, sobrina de los capitanes de fragata Bernabé Meroño Saavedra y León Ibáñez Saavedra. A ella y a mi madre les debo ser marino, porque profesaron siempre un profundo amor y respeto por nuestra Institución… luego me fui contagiando de la pasión por navegar en el mar”, relató.

Luego tuvo un paso por la Escuela Naval Militar en 1991 y se especializó en Comunicaciones, ya que compartía con su padre y su hermano mayor, la pasión de ser Radioaficionado. “Más tarde, abracé la meteorología luego de mi primera campaña antártica en 1995 a bordo del rompehielos ARA ‘Almirante Irízar’”.
En ese marco, el platense recordó que durante sus estudios en Río Santiago tuvo la suerte de compartir muchas horas de guardia con excombatientes. En la actualidad, a sus 47 años se propone tomar la posta del tema Malvinas y dedicar tiempo de estudio a la causa “para continuar trabajando desde un enfoque creativo en la resolución del conflicto, imprescindible por su vinculación con el Mar Argentino, el desarrollo nacional y nuestra viabilidad como estado-nación en el siglo XXI”.

Con una amplia trayectoria, y un gran recorrido por distintos rincones del planeta, Saénz Hintze no reniega de sus raíces y no duda en afirmar que “La Plata es el lugar al que siempre he regresado luego de mis actividades en la Armada y el lugar en el que espero pasar mis años de retiro”.
Por este motivo, el Capitán de Fragata sigue disfrutando de los atractivos de la capital bonaerense como: sus parques, museos, el observatorio, de la magnífica catedral gótica, de un café y hasta de su diseño.
Es importante señalar que el marino argentino cursó sus estudios en el Colegio Monseñor Alberti de La Plata y actualmente participa de eventos académicos en el Instituto de Relaciones Internacionales en la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de la UNLP, donde espera defender su tesis de doctorado en Relaciones Internacionales.
Además de ser licenciado en Sistemas Navales y haber obtenido un Executive MBA de la Escuela Europea de Negocios en Madrid, España.
Está casado con María Belén Paxote, quien es odontóloga y también es Capitán de Fragata en la Armada; juntos tienen a Anna Katharina de 15 años. “Todas mis expectativas y sueños han sido cumplidos, tanto a nivel personal como en el ámbito privado y el Institucional”, concluyó.