Todo ocurrió cuando el implicado, de 19 años, saltó el portón de una vivienda ubicada en 528 entre 155 y 156 y trató de ingresar a robar. No obstante, el dueño lo vio a través de la ventana y comenzó a gritarle, causando que el ladrón escapara corriendo.
En ese momento, los vecinos de la cuadra se asomaron alertados por la secuencia y empezaron a perseguirlo. Así fue que lograron rodearlo al llegar a la esquina de 155 y 528; si bien intentó atacar a los frentistas con un cuchillo y una tijera, fue rápidamente reducido a piñas y patadas hasta que llegó la Policía.
Los agentes de la comisaría Decimocuarta, al mando de Maximiliano Madueño, lo identificaron, le incautaron los objetos que llevaba y finalmente lo trasladaron a la seccional donde quedó demorado por el delito de "tentativa de robo", a disposición de la UFI Nº 11.
En agosto del año pasado, el delincuente terminó internado luego de entrar a robar a una casa de 154 y 531, en el mismo barrio donde atacó en las últimas horas y, curiosamente, donde reside. Grande fue la sorpresa que se llevó cuando se topó con la mascota de la familia, que lo hirió a mordiscones, sufriendo severas lesiones en todo el cuerpo, y quedando tendido en el patio.
Debido a la gravedad del cuadro, las autoridades tuvieron que solicitar una ambulancia para trasladarlo a un centro de salud, donde fue asistido y luego quedó detenido.